domingo, 9 de septiembre de 2007

AQUEL TREMAÑES DE ANTAÑO

Villacajón con la finca de Valle al fondo (foto César)

La parroquia rural de Tremañes, tal y como ya lo recuerdo hace ya unos cuántos años, fue todo un conglomerado de gentes que se fueron abigarrando a lo largo de los múltiples barrios que conformaban la parroquia, el Plano, la Picota, la Iglesia, La Fuente, LLoreda, La Dehesa..

La llamada del factor industrial atrajo desde un principio a las clases obreras de toda la España que partía del éxodo rural hacia la meca de la industrialización, así se conformó en Tremañes todo un movimiento obrero anarquista y socialista, que era mirado con cierta desconfianza por los Republicanos conservadores desde sus bellas fincas o casonas, eran tiempos duros, donde se compartía todo pero donde la dignidad era una cuestión vital dentro del corpus personal.

Pero la pujanza del sector industrial consiguió que la atracción fuera tan fuerte, y que la búsqueda de trabajo por estas tierras, fuese tan intensa que pocas aldeas o barrios, como este de Tremañes, vieran cambiar en poco tiempo su fisonomía.

Las fincas, las pequeñas caserías, o las pequeñas casas con solar a modo de huerta pronto se vieron invadidas por repentinas casas hechas de retazos que se levantaban de un día para otro, así nacieron barriadas dentro de la parroquia como la Dehesa, donde el hacinamiento y la pobreza era todo un sello, aunque la concordia pese a la marginalidad de los nuevos parias reinaba con sus altibajos en casi todo la Dehesa.

Tal vez la chiquillada de entonces, años sesenta, pasaba de idiosincrasias y marginalidades y se juntaba al calor de los ju8egos y las gamberradas de entonces, donde mediaban los lideratos de los “fíos de Eloísa la praticanta” o los “Lozano” de la Dehesa, por no hablar de los “fios de la Marabunta” que eran de armas tomar.

Eran tiempos de aquel sabroso pan bregado, grandes hogazas de compacta miga, que daba unas grandes rebanadas para untar el aceite, o la mantequilla cocida que las madres hacían para hacernos tomar de alguna manera la odiosa mantequilla de antaño.

La dignidad de algunas gentes, les hacía luchar por un espacio mejor, por un adecentamiento sus entornos más íntimos, a base de lo que había que era poco, y el franquismo de aquellos tiempos estaba más ocupado en levantar la Universidad Laboral que en acometer trabajos de adecentamiento y urbanización de barriadas como la Dehesa, que a ojos de algunos curiosos pudieran parecer barrios peligrosos, pero en realidad recuerdo la convivencia dentro de las grandes desigualdades como algo normal y estabilizado.

Como decía la dignidad de algunas familias les hacía luchar para salir de aquellos “guetos” y dar unas comodidades mínimas a la familia, eran tiempos donde los constructores hacían pisos a mansalva sin llegar a la especulación de hoy en día, y que permitía con muchas dificultades ir labrándose una vida más cómoda.

Eran tiempos en que ya se iba dejando de ir a lavar a mano al lavadero de San Juan, con aquel trasiego de ropas y baldes de agua , que no sé como sé mantenían en las cabezas de nuestras madres, era una cosa que no parecía tener explicación para nosotros; eran tiempos en los cuales los veraneos además de vagar por las calles y caserías, teníamos misiones muy determinadas sobre manera los más chicos más grandes, como era apilar y hacer leña para el invierno o variar los colchones de lana, que eran abundantes y que todos los años se “variaban” a golpe de vara.

Había “variadoras” de colchones profesionales, pero no siempre llegaban los dineros para tanto , y en ese ínterin y remedio, jugábamos la chavalería un papel importante que era la labor de dar una vuelta a los colchones, además había otras tareas complementarias como eran las de cuidar de los hermanos menores, o pintar puertas y ventanas.

Eran tiempos aquellos en que la desfiguración del barrio cobró bríos, pues aparecieron aquellas inmensas naves como la de Azcano, que eran pasto de juegos y pillerías de la chavalería ajenos como éramos a que poco a poco el mundo de la uralita y el ladrillo a cara vista iba ganando metros en nuestros entornos más preciados.

Tiempos de antaño, donde la sextaferia daba para dar una rociada de caliente escoria de la fábrica de Moreda a las calles, para poder transitar por ellas con cierta seguridad. Trabajo duro que los hombres y mujeres hacían con brío y saleroso remango.

Luego vino la avalancha de Villacajón, ese era otro mundo, donde los payos entrabamos poco, y aunque cruzábamos sus estrechos callejones camino de las Casas de Langreo, eran otras gentes y otras maneras, que hicieron de La Dehesa un digno barrio, dando lugar a los conceptos del lumpen y del proletariado.

Eran tiempos del “Caso” que se cebaba en las redadas de la Guardia Civil en Villacajón, y que hacía de esa marginalidad mitos como el del Lute, Villacajón también tuvo sus propios “Lutes”, pero pronto se vieron los gitanos de aquellos tiempos arrinconados por el lumpen portugués arracimado a lo largo de los muros de General Hormigones y de la Quinta Valle.

Eran tiempos de emigración, de pobreza generalizada y de una dignidad que hizo que las gentes fueran saliendo de aquellos “ghetos” para convertirse en personas, en ciudadanos aunque el franquismo pasaba de aquellos conceptos.

El Tremañes de hoy

Hoy Tremañes presenta un aspecto distinto, y se me hace raro ver que en aquellos predios hoy se levantan casas unifamiliares (cahalets adosados) o que se puede caminar tranquilamente por sus peatonales calles llenas las farolas modo y manera de las “gabinonas” ovetenses. Hoy Tremañes ha cambiado y se modula ya no como una aldea sino como un barrio más de Gijón , aunque habría que luchar para que el barrio no sea un despropósito urbanistico más hecho de retales donde los Técnicos Urbanistas ensayan y se divierten, sino que debe ser un modelo nuevo y espacial de nuevo cuño.

Así era, o al menos así lo recuerdo yo la aldea de Tremañes.

Como la recuerda usted… aquí tiene un espacio para ello.

domingo, 26 de agosto de 2007

¡UNAMONOS¡


Aquí aporto todo un documento histórico en el que aparece la parroquia de Tremañes como centro de una actividad política republicana de primer orden.

Triste, muy triste es el aspecto que hoy presenta el campo republicano: apostasías, deserciones, partiducos, jefaturinas, divisiones,frialdades , etc...

Se dilata nuestro pecho al vez que aún quedan algunos fervientes partidarios de la República que tiene por lema en bandera: Unámonos, que la unión constituye la fuerza".
El indeferentismo,, la frialdad en las luchas políticas y de clases la muerte de la democracia, el abandono de los más sagrados derechos de la humanidad en manos de los opresores.
Queremos la muerte de la monarquía, y, lejos de luchar dormimos. Clamamos uno y otro día, un año y otro contra toda clase de privilegios y contribuimos a sostener el más abominable de todos; el del nacimiento.

Digna de aplauso, y respeto y admiración es para los amantes de la fraternidad y la justicia la campaña emprendida por las Dominicales en favor de la Liga Republicana.

Que importa que nos apellidemos federales, centralistas , progresistas. No queremos todos la República? O más bien ¿No luchamos todos contra un sólo enemigo?

A qué pues, destrozarnos en intestinas luchas que no solo resultan estériles, sino favorables a la monarquía. Dentro de una Liga Republicana bien pueden caber cuantos aspiran a la restauración del gobierno que desee el pueblo. por lo menos el que desee la mayoría.

Pero aún más sensible que la división en el campo republicano, es la división entre las huestes obreras, conste que no hago separación entre republicanos y obreros .
Pues qué ¿No son obreros los republicanos? Me refiero a la guerra sin tregua que el socialismo hace a los republicanos, especialmente a los federales, apellidándoles burgueses.
¡ Burgueses los federales¡ ¡Burgués un partido compuesto de obreros¡

Voy a concretarme en lo que sucede en esta industriosa villa.

La inmediata parroquia de Tremañes, compuesta casi toda ella de labradores y obreros de fábricas, es , desde hace muchos años federal en casi su totalidad. Auí es donde los socialistas han establecido su campo de guerra.

El día primero del actual (diciembre 1894) los federales daban una especie de conferencia de unión en el local del Partido Federal en Tremañes. Los veteranos Molina-Martell, catedrático de este Instituto y presidente del Casino federal, y Carreño, medico de esta villa, así como el joven Estrada, pedían al elementos socialista una unión franca y sincera, sin que esta unión implicase exigencias de abdicación alguna.

¡Unámonos¡- decían - para arrebatar el poder a nuestros opresores, para conquistar el el poder para que el pueblo se gobierne pos sí solo. " Este es el primer paso en la senda de la enmacipación humana".

A este llamamiento franco, leal y sincero, hijo del amor que todos profesamos a la gran causa de la redención de la humanidad, contestaban en un "meeting" soccialistas el domingo 11 (noviembre): "Nosotros nos atacamos a los monárquicos porque son partidos muertos, nuestros tiros van dirigidos a los republicanos de cuyas filas hemos de nutrir las nuestras; guerra sin tregua a los partidos republicanos "

¡ Qué apasionamiento¡ Las formas varían, el fondo queda.

Gobiernese el pueblo por sí mismo, ya sea con el sistema federal, ya con el socialista, pero no prolonguemos con nuestras divisiones los privilegios del nacimiento, que son oriegen de todos los demás privilegios.

J.R. 29 noviembre de 1894 En las DOminicales de Librepensamiento (Madrid)


viernes, 20 de julio de 2007

Unas Vacaciones

Durante unos 15 días estaré dando pedales por la Francia,
les dejo con unas fotos de la aldea , mientras tantoLa Iglesia

El Nuevo Urbanismo que nos viene Casa Ramonita, donde un día habite una de sus buhardillas
El Urbanismo de Treamñes, naves ,casas, bloques..La escondida Casa de Conchina la del Nietu

viernes, 13 de julio de 2007

Tremañes Escuela de Tolerancia

Hablábamos como solemos hacerlo los asturianos, con esa vehemencia que a ojo del foráneo da la sensación de que la sangre va a llegar de un momento a otro al río, sobre lo que para un joven doctor universitario y acérrimo nacionalista de extrema izquierda, le parecía estaba sufriendo al nacionalismo asturiano, y que él interpretaba, poco menos, que de un genocidio étnico y lingüístico.

Tal vez por el producto de las altas temperaturas del día, o por la libación de abundantes s “botellinas de sidra” asistimos varios adultos y entre ellos un adolescente recién salido de la niñez, a esa vehemente cosmovisión en la cual el nacionalismo asturiano sufría el cruel cercenazo a manos del imperialismo político de las fuerzas que hoy comandan esta tierra: PP Y PSOE, fundamentalmente.

Nuestro interlocutor hacía tal exposición, en base a los sacrosantos principios e íntimas convicciones nacionalistas, que según él eran agredidas por la simple idea de representar una militancia renovadora e inquietante.

Y fue curioso, porque si bien en un principio había comprensión y había empatía con relación a tales materias, que no nos eran extrañas ni desconocidas como habitantes y naturales de esta tierra, luego el debate se tornó agrio y de un balcanizado tono, que a pesar de la inmadurez del joven que asistía a la conversación, en su seno íntimo comprendía que aquello que se exponía no correspondía a esa realidad cotidiana y menos que aquellos adultos que le acompañaban pudiesen ser la viva representación de aquellos verdugos e inquisidores que pintaba el anfitrión, y como no podía ser menos el joven de 13 años algo le dijo al dirigente nacionalista para terminar dándose la vuelta, quedando de espaldas al docto profesor universitario que seguía relatando la durísimas y macabras persecuciones de que era objeto el nacionalismo asturiano a mano de los genocidas políticos asturianos de uno y otro signo político

Lo cierto es que asusta, que esa concepción se esté manejando y además se esté reproduciendo en nuestra juventud, fraguando un rencor de víctimas, que hace que determinadas gentes tiren hacia delante y se instalen en un “covadongismo político de extrema izquierda” y de un alto contenido étnico que puede terminar quién sabe cómo...

Es duro oír que eso pueda estar dándose en nuestra sociedad, pero ha sido toda una lección para poder aplicarme más aún en la defensa del multiculturalidad y la multiétnia, tal vez el haber vivido y convivido con andaluces, extremeños, portugueses, gitanos, y a una parte del lumpen gijonés que tuvo su refugio en Tremañes, (eso sí mientras otros territorios quedaban impolutos en su asturianía) te da una visión distinta basada en la cooperación, la tolerancia; y nuestras divisiones no estaban tanto en la “llingua”, esencia importante de identidad si se quiere, pero que no debe ser diferenciadora, ni clasista, y mucho menos debe producir una a sibilina aptitud de xenofobia étnica.

Tremañes ha sido la gran escuela gijonesa del multiculturalismo, mejor o peor llevado, por uno y por otros, pero ha sido una paraninfo donde aprendimos lo que era la represión sobre el lumpen, donde captamos la intensidad de aquellos que perseguían la integración societaria, más formal que profunda, pero que nos valía para seguir codo con codo, con unos mejor que con otros, pero con los que convivíamos en el día a día, en los espacios comunitarios, en los trabajos, en el abandono del que éramos fruto como territorio, motivo por el cual terminamos totalmente desvertebrados como sociedad, pues pasamos de ser una parroquia rural con cierta importancia, ahí esta la historia a un inmenso polígono industrial, tal vez todo ello a costa de la pérdida de un rasgo cultural tan importante de identidad como: “la llingua”, pero ello nos no pesa, si hemos conseguido el lauden de la tolerancia.

Hoy alguien nos puede tildar desde ese nacionalismo poco menos que de maquetos”, es pues posible que los rasgos de nuestra asturianía tal vez no estén en la lengua propiamente dicha, y sí en las construcción sintáctica o en otros dejes, o tintes de carácter, aunque eso en parte nos traiga al pairo; pero en cambio sí hacemos gala de la escuela y universidad de la tolerancia que fue la parroquia de Tremañes, donde mucho gijoneses se formaron y pudieron proyectar sus ideales societarios de multiculturalidad, y ese es el mensaje que debería reforzarse entre las gentes, en las parroquias, y entre nuestros jóvenes.

Opto por ese mensaje plural y tolerante y no ese espíritu de víctimas del “gran genocidio cultural que se ha realizado con Asturias” como exponía nuestro amigo, en parte porque tampoco es o ha sido así, de horrible y profundo; o al menos parte de mi generación no lo vivimos así de trágico, aunque de todo haya habido.

Pero no se puede hablar de genocidio e ir pregonando esa concepción extremista, porque es muy posible que ahora no lo veamos, pero terminemos creando la simiente de una potencial balcanización de nuestra tierra, y llenemos las mente de nuestros jóvenes de rencores y de pérfidas acusaciones que nos pueden pasar más adelante una cruda factura, muy dura y difícil de saldar .

No sé si a mi docto amigo se le había calentado la boca y el caletre, pero fue importante su perorata, porque dejó traslucir su “yo” más íntimo y profundo, y nos dejó atisbar por unos momentos un crudo camino sobre el que hay que reflexionar y dar solución en pro de convertirnos en una sociedad cada más tolerante, sin que por ello tengamos que dejar ni jirones de nuestra identidad, o malos resquemores históricos, sí para ello es bueno legislar sobre el asturiano, hagámoslo, pero evitemos que se asiente entre las futuras generaciones de asturianos, esa simiente del rencor y tengamos que arrepentirnos un día.

Es evidente que ha habido marginación de culturas y de pueblos, esperemos que alguien reflexiones sobre ello y tome las medidas oportunas y necesarias para evitar una balcanización que a veces cruza como rayo que no cesa nuestra tierra asturiana

Esperemos que así sea.

Victor Guerra

viernes, 6 de julio de 2007

Maria Teresa Gonzalez, en el recuerdo

Aunque ambos sido nacidos y criados en esta parroquia de Tremañes, parece mentira pero la diferencia de 5 años en grandísima en estos casos, debimos coincidir múltiples veces en el autobús, en las escuelas en algunas tertulias literarias, pero he de decirlo yo no me acuerdo de ella , lo que no es óbice para que desde esta ventanuca al ire fresco de la Red pueda traer su recuerdo, en la lengua que ella practicaba y que a mí me hicieron desaparecer, porque hablaba raro, allá por tierras castellanos parlantes.

Valga pues esta reseña en asturiano, traída desde la propia Red y varios de sus poemas.


Nació en Tremañes, Xixón, nel añu de 1950. A los diecisiete años entra como aprendiz na empresa d’aplicaciones elléctriques CRADY; nesta fábrica sigue trabayando hasta’l so cierre en 1987. Fue xuntal so maríu Vicente García Oliva una de les fundadores del nucleu xixonés de Conceyu Bable en 1975. Escribe los sos primeros poemes alrodiu del añu 1984. Gana dellos concursos lliterarios y asoleya poesía en diverses publicaciones. En 1987 da a estampa’l so primer llibru de poemes: Collaciu de la nueche. Con 37 años empieza a estudiar la especialidá d’ausiliar de clínica nun centru de formación profesional. En 1989 publica la plaquette Ochobre. Algama’l Premiu de Poesía Erótica “Cálamo” 1990 col so llibru en castellano Con húmedos lamentos de felino. En 1993 apaez el so tercer poemariu n’asturiano: Heliocentru y en 1994 el so primer y únicu llibru de relatos: La casa y otros cuentos. Fallez en Xixón en 1995, depués d’una llarga enfermedá.


Ta representada en delles antoloxíes tanto como poeta y como narradora: Antoloxía poética del Surdimientu (1989), El secretu de la lluvia (1992), La patria de la piel (1992), Antoloxía del cuentu asturianu contemporaniu, (1994), Muyeres que cuenten (1995) y Les muyeres y los díes de la poesía asturiana contemporánea (1995).


Alrodiu de la obra poética de María Teresa González escriben los críticos Leopoldo Sánchez Torre: “Ye la de M.T.G. una poesía escrita con enfotu confesional y eso determina tanto la so configuración formal, el so estilu peculiar, como la so orientación temática. Ye característico de la so poesía un rexistru averáu al llinguaxe coloquial, ensin que falte nin disuene’l rellumu d’una metáfora reveladora y impactante” y Xuan Xosé Sánchez Vicente: “De una amplia sensibilidá emotiva, su poesía se mueve en torno al amor, el vivir, cotidiano, los avatares del hogar y los recuerdos de la infancia. Pero si ello apenas representa una novedad temática, sí lo es el tratamiento: una voz tolerante y resignada acepta el amor como una costumbre (...) incapaz de despertar grandes turbulencias(...) Todo ello se expresa con una voz directa, coloquial y precisa, que consigue una tremenda efectividad expresiva, sin grandes alardes estilísticos”.

A esta poetisa y ciudadana de Tremañes se le ha dedicado una plaza, aunque no estaría de más que más que se colocase un pequeña placa de quien fue, y como no alguna poesía suya, para que su nombre no cayese en el olvido

BIBLIOGRAFÍA

Creación

Collaciu de la nueche / María Teresa González ; estragal, Xuan Xosé Sánchez Vicente. — Uviéu : [l’autora], 1987. — 41 p. ; 21 cm.

ISBN 84-398-9698-0

Con húmedos lamentos de felino / María Teresa González. — Gijón : Calamo-Gesto, 1990. — 38 p. ; 20 cm. — (Cálamo/gesto ; 7).

ISBN 84-404-6213-1

Heliocentru / María Teresa González. — Turón, Asturies : La Currimanxa, 1991. — 27 p. ; 21 cm.

DL AS 3805-1991

Heliocentru / María Teresa González. — Uviéu : Academia de la Llingua Asturiana, 1993. — 32 p. ; 20 cm. — (Llibrería académica ; 23).

ISBN 84-86936-93-4

La casa y otros cuentos / María Teresa González. — Uviéu : Trabe, 1994. — 91 p. ; 20 cm. — (Incla interior ; 12).

ISBN 84-8053-029-4


Muyeres que cuenten / María Teresa González ... [et al.] ; prólogu d’Oliva Blanco. — Uviéu : Trabe, 1995. — 97 p. : il. ; 20 cm. — (Incla interior ; 15).

ISBN 84-8053-045-6

Poesía completa / María Teresa González. — Xixón : Atenéu Obreru, 1996. — 205 p. — 20 cm. —(Tiempu de Cristal ; 1)

ISBN 84–87958–21–4


Bibliografía

Ánxel Álvarez Llano (ed.), Antoloxía del cuentu asturianu contemporáneu, Mieres, Editora del Norte, 1994.

Xosé Bolado (ed.), Antoloxía poética del Resurdimientu, Xixón, Atenéu Obreru, 1989.

María Elvira Muñiz, “Alcordanza de María Teresa González, poeta”. En: Lliteratura, 11, 1997, pp. 89–91.

Leopoldo Sánchez Torre (ed.), Les muyeres y los díes de la poesía asturiana contemporánea, Mieres, Editora del Norte, 1995.

Xuan Xosé Sánchez Vicente, Crónica del Surdimientu, Oviedo, Barnabooth, 1991, p. 61–62.

Xuan Xosé Sánchez Vicente, “Homenaxe a Teresa González: delles notes sobre la so poesía”. En: Lliteratura, 11, 1997, pp. 79–85.

ANTOLOXÍA

Tú y yo


Tú y yo

somos una mentira

que s’alcuentra toles tardes,

un argayu ensin igua

que s’adientra

nun amor vencíu pol tiempu,

acorripiáu

ente’l mofu y la hedra,

tienru cristal onde la llerza,

a fuerza de pegar,

tarazónos el gustu de tastianos,

de recorrenos xuntos,

talo que dos paisaxes descubiertos.

Agora

pesllamos la mentira ente los besos

y nun oyimos

esa voz que mos glaya atristayada

que yá nun mos queremos.

(Collaciu de la nueche)

QUIÉN caleció esi espaciu

perdíu na menoria,

quién, con suaves esixencies

de cárdena sablera, revistierela playa.

Quién camudando los güesos

en ponte llevadiza,

s’ufiertó a los caínes y a los vértigos.

Qué llabios, de quién, agora fuxidizu,

foi la gota crisálida

qu’ayeri m’amburara.

(Heliocentru)

viernes, 29 de junio de 2007

UN ANARQUISTA DE TREMAÑES



En estos días que la parroquia anda gozosa porque tenemos una remozada iglesia, Felicidades por ella al Sr. Párroco, viejo amigo de antaño, y como no a los feligreses que pueden contar con una casa para rezarle a su Dios, de forma confortable, pero como republicano y como Masón, convicto y confeso , me permitirán que tras las felicitaciones pase un poco del tema pues ya la presa diaria gijonesa se ha encargado de publicitar tal cuestión y como además la Iglesia tiene más medios que yo para publicitar sus obras, pues eso que tal noticia no tendrá mucho más hueco en este blog. Lo cual no quiere decir que un día de estos pues coloque algunas fotos del templo de San Juan de Tremañes.

Pero si bien la aldea de Tremañes anda ahora gozosa eso me lleva a pensar la poca memoria histórica que parecen tener sus habitantes, pues voy descubriendo que Tremañes pese a ser una aldea rural, tuvo su importancia dentro del movimiento republicano y como no, dentro del movimiento obrero.

Hace unos días traíamos hasta estas páginas a Jesús Alvarez Medio, que convivía en aquellos tiempos como buen burgués de Tremañes, con los Sindicatos Verticales del Movimiento y del Franquismo, aunque no tenga muy claras sus ideas, que leyendo su entrevista me suenan sus palabras aunque un tanto lejanas al ideario reformista de antaño.

Fuera como fuere, hoy traemos a este blog un personaje muy olvidado, y que sería bueno junto con los nombres de Álvarez Medio, Conchina la del Nietu, proponer para posibles portadores de calles en Tremañes.

Avelino GONZÁLEZ ENTRIALGO, es un natural de Tremañes que va la luz en este solar en el año 1898 y fallece en Mérida (Venezuela) 1977.

Un estudiante dotado según dicen las crónicas, lo que ya en aquellos tiempos ya era mucho, su iniciación en política como no podía ser menos se centra en el Partido Republicano Federal que acaudillaba Eladio Carreño.

Comenzó como era muy habitual su vida laboral a los 13 años, siendo ya un habitual frecuentador de las sociedades de trabajadores, Ateneos teniendo contacto con líderes de la talla Sierra, Iglesias o Quintanilla, este ´´ultimo será quien le gane hacia las filas del anarquismo.

En 1915 se le localiza trabajando en la industria del vidrio junto con otro famoso anarquista Acracio Bartolomé.

En 1916 se le nombra delegado de Gijón al Congreso de la federación de los vidrieros españoles de la CNT celebrado en Barcelona. En 1918 siendo uno de los puntales para el aumento de efectivos de la CNT en Gijón, se va al servicio militar, reapareciendo de nuevo en Gijón para coadyudar en relanzamiento de la confederación anarquista

Durante la dictadura de Primo de Rivera, fue uno de los grandes activo del movimiento obrero estando de forma continuada en mítines en las Casas del Pueblo, en ateneos en los centro de de trabajo, resistiendo frente a la infiltración comunista

Viene la república, él se incorpora a la FAI, pero, pero se siente incomodado por sus diseños en la hegemonía en el CNT - el congreso 1931 representa par el una decepción - por el boicoteo de las federaciones nacionales de la industria (Entrialgo era secretario por entonces de la Federación Industrial Nacional de los Metalúrgicos') él se echó a un lado con los treintistas.

La sublevación en finales de 1933 le condujo a ser encarcelado en Oviedo, en ese tiempo hizo de abogado entusiasta de un acuerdo con el UGT (que representa el CNT en la alianza con el UGt en la Asturias) que se cierra en 1934 con la Alianza Obreras en la que están Eleuterio Quintanilla, y Teodomiro Menéndez (ambos dos masones) .

En la revolución de 1934, es uno de los activistas, como vemos por estos textos y la aldea de Tremañes, juega un papel referencial: “ ¡Nada saben (las fuerzas del Orden) pero algo huelen, diría un militante de la CNT que rondaba las calles de Gijón en la noche del 4 de Octubre 1934. En la “Fuente de Tremañes” hay una primera concentración, un poco más allá en LLoreda, una segunda. Cerca de cincuenta hombres a las cuatro de la madrugada… al mismo tiempo quedamos todos comprometidos a avisar al mayor número de compañeros militantes para las siete de tarde nos encontráramos en los prados de La Muria en Tremañes, a fin de tomar las armas que hubiera y marchas sobre Gijón “

El Comité Revolucionario de la CNT de Gijón estas formado a nivel local Comisión de Alianza por Horacio Argüelles, Avelino G. Entrialgo y José María Martínez. Y en la Comisión de preparación por Jose Arriba y Margaride.

Finalmente no es detenido tras los sucesos de Octubre del 34, se oculta en Gijón hasta el mayo de 1935, que cuando consigue e escapar a París y a Bruselas, vía San Sebastián.

Vuelve con la amnistía en 1936, asistiendo al famoso Congreso Confederal de Zaragoza.

Cuando acontece la rebelión fascista él desempeña los servicios en la Comisión de la defensa en Gijón, y era Secretario para la movilización en el Comité Guerra A partir del octubre de 1936 representa en el Congreso la CNT de Madrid en el Comité Nacional de CNT como secretario y discutiendo a favor de entrada de CNT en el gobierno de Largo Caballero

Mientras que la guerra duró él asumió el control la Secretaría para los asuntos militares en el Comité Nacional del Movimiento Libertario (el 7 de marzo de 1939).

Cuando vino la derrota, él se va de España vía Valencia llegando a Inglaterra, desde donde se trasladó a América (Argentina, Bolivia, Chile) cuando la segunda guerra mundial comenzada y colocada eventual en Venezuela. En exilio se alineó con la línea del colaboracionista del Subcomité Nacional y murió, convencido de la necesidad de una sola CNT abrazando los preceptos del Congreso 1936. Él no era un hombre para la escritura, de ahí que no haya casi nada sobre escrito por él salvo unas cartas a su esposa y un informe.
Esta es la historia que nunca se contaba por la aldea.

Su actuación en le 34 viene recogida en la Historia de Paco Ignacio Taibo II en la Revolución de Octubre del 34.

Más referencias en:

En los archivos de Salamanca existen un par de legajos con un informe sobre los Suceso del 34 y Cartas a su esposa Oliva



domingo, 24 de junio de 2007

Jesus ALvarez Medio. "Jesus el del Estanco"

Este es un personaje al que traté muy poco, pues la diferencia generacional era tremenda, pariente lejano de mi familia, al menos eso decía mi tía abuela Rosario Piñera, era y fue todo un personaje, al que hoy encuentro en un libro de Rubén Vega, sobre Cien Años de Cooperativismo. Historia de la Cooperativa de Agricultores de Gijón.

Visitar de pequeño la casa de las hermanas Álvarez Medio, era todo un sin fin de novedades, un montón de hermanas que reunían en torno así una gama inverosímil de gustos, maneras y formas de entender la vida y las relaciones sociales. Entre las hermanas estaban Rosario, afable y popular como ella misma, Amelia un tanto corta, María Luisa, la señora…, Marcelino el hermano deforme, que apenas si veía la luz del sol.

Y en el chalet de enfrente, en torno a una gran finca marcada por una ejemplar panera que daba singularidad a Tremañes y concretamente al barrio de La Fuente, vivía Jesús A. Medio, al que yo veía campar a veces por la casa de mis padres en busca de herramientas, o consejo profesional de mi padre en temas canteriles o de albañilería. Aunque para ser más exactos siempre eran peticiones para arreglar canalones o desatasco de cañerías.

En todo caso era entrar en un mundo de fantasías y desconocido, y que iba desde la amplia tienda de ultramarinos de la época, a la propia finca, que hoy ocupan un montón de pisos, y con ello se perdió toda la dinastía de los Alvarez Medio que se desplazó tras la suntuosa venta a tierras más solilleras.

Mis recuerdos muy viejos de un infancia muy remota, es ver a Rosario Piñera, y alguna de las Álvarez Medio alrededor de unas silla de aquellas pequeñas de mimbre, pitillo en boca, hilando mimbres en medio de un gran galpón que había bajando por la carretera que van desde La Fuente hacia San Juan. Recuerdo las andanzas pro la cuadras de Jesús, donde por primera vez vi un casco de guerra auténtica y un machete, y también un viejo uno de esos Jepp de la guerra de Birmania, según decía el mismo

Hoy encuentro a este personaje en el citado libro, y que quiero rescatar del olvido, pues toda la saga y sus vestigios, fincas y casa en las que vía mi padrino Isidro, han desparecido, no estaría de más dedicarle una calle a los Álvarez Medio en la nueva urbanización que se levanta en los que fueron sus predios, que iban desde la carretera general de Tremañes hasta la linde que marcaba la vía de FEVE, la linde por el Este estaba marcada por el callejón de Conchina del Nietu, y la carretera que hacia el Apeadero del Carreño (FEVE) y la linde del Oeste la marcaban las propiedades de los Medina.

Rescato su figura a través de una entrevista que se publicó en La Casería nº 7 noviembre de 1987, y que recoge el citado libro de Ruben Vega.

A sus 82 años, Jesús Álvarez Medio, conserva en perfecto estado sus recuerdos de pionero d de la entonces Asociación de Agricultores de Gijón, y rememora con añoranza aquellos tiempos en los que todos los sacrificios eran pocos para sacar adelante un proyecto en el que el interés personal de diluía , caso con naturalidad en el de todos los hombres del campo.

Pero eran años de unidad, de generosidad y e formación de un espíritu corporativo, que con la evolución de las circunstancias sociales y económicas se fue perdiendo hasta convertirse en una lucha sorda e individualista de cada agricultor y cada propietario.

Es una pena lo que está pasando entre los cosecheros y los lagareros. Esa falta de entendimiento, esa carencia de posturas comunes que defender y por las que unirse para obtener un mejor resultado para todos no es buena.
Antes todo era más difícil, pero mucho mejor. Recuerdo un conflicto que tuvimos hace muchos años por la importación de carne de Uruguay. Era un problema que no repercutía en los usuarios y que solo atañía a las fábricas de embutidos, pero menuda manifestación que organizamos en la calle Uría. ¡Claro que entonces había mucha unidad y no como ahora¡”


Jesús Álvarez Medio, sería capaz , sin mirar papel alguno de recitar de memoria la importante lista de prohombres de fundaron, allá por 1906 aquella Asociación de Agricultores, que derivó en la Cooperativa de hoy, como entonces trata de unir a todos los hombre del campo en objetivos comunes.

“Entonces también teníamos una publicación La Voz del labrador [periódico que
fundó el francmasón Angel Menéndez Suárez, en el que populariza el pseudónimo de «Casín de la Casona». El mismo que escribió sobre el torero masón Casielles Puerta (blog Masonería en Asturias)].En el grupo impulsor de aquella iniciativa estaban hombres como el Conde Revillagigedo, Jove y Hevia, Rodríguez Sampedro, Domínguez Gil, Felipe Valdés, Anselmo Cifuentes, y otro2
muchos participaron como directores
Solo hace cuatro años que Jesús Álvarez Medio, dejó sus tarea como tesorero al frente de los intereses de la Cooperativa, después de utilizar sus demostradas cualidades financieras durante 12 largos años. Vivió desfalcos, incendios, enfrentamientos bélicos, apuros económicos pero el esfuerzo común y su visión de la rentabilidad patrimonial dela Cooperativa salvaron más de una situación angustiada.

“En la cooperativa estuve doce años de tesorero, pero en realidad desempeñe esa labor durante casi toda mi vida. A los 14 años ya era Tesorero de la Biblioteca Pública de Tremañes, en un tiempo en que la mujeres leían mucho, y no revistas del corazón o novelas rosa como ahora, sino a Perez de Ayala, Blasco Ibañez. Recuerdo que siendo chavales formábamos un equipo de fútbol en el barrio, pero no había dinero para comprar el balón y la bomba de hincharlo, así que decidimos aportar un poco cada uno hasta que consiguiéramos reunir suficiente para comprarlo. El caso es que unas veces por pitos y otras por gaitas siempre se gastaba el dinero, hasta que un día me engargu eyo de recoger el dinero y entonces compramos el balón”

Está claro que este hombre animoso y lúcido, le agradar participar activamente en los comienzos de grandes proyectos sociales, ya que después de poner en marcha la Cooperativa de embarcó en la aventura del Club Hípico Astur (CHAS) de cuya sociedad tiene el número 9 de carnet. Y de cuyas vicisitudes fundacionales tuvo mucho que ver.

Yo soy una persona que me gusta luchar por lo que creo, que no busco el beneficio personal ni mucho menos remuneración por lo que hago, pero precisamente porque tengo fe en lo que hago, no tengo fronteras. Con la razón y la verdad voy donde sea, por ellas no me importa ponerme a mal con nadie


Victor Guerra, alias Chusi, fiu de Jesus el Chan