sábado, 22 de septiembre de 2007

EL BLOG DE UNA LECTORA



Mucha de la Torre, cuyo apellido me recuerda al topónimo "La Torre" ese rampón que hay entre el Molín, cerca de Casa Piquerón, y el poblado de Santa Bárbara, y que de crio tantas veces recorrí camino de la morada de mi tío Avelino Guerra Cosío, que un buen día se tragó el oscuro mundo de la bebida, desde aquí un homenaje a quien fue en su día un cariñoso tío.

Pues eso, os dejo a los escasos lectores que ne visitan el blog de esta lectora que desde Miami, nos deja sus despertares, en un Blog que titula: Recomenzar

En este blog encontramos sugestivas estampas literarias y gráficas


Y en justa correspondencia le adjunto esta otra bella imagen.
Y para culminar la correspondencia esto podría llevar bella música melancólica como la que hace Carla Bruni

IU recoge la reflexión de este Diario


Tras el post en el cual nos hacíamos eco de que el envío del Sr, Médico expedientado, al Centro de Tremañes era en todo caso una desconsideración hacia los vecinos de Tremañes a los que se les hacía de menos convirtiéndolos pocos menos que en ciudadanos de tercera, el portavoz de IU en el Ayuntamiento de hace eco de tal cuestión.

IU califica de «autoritaria» la sanción del Sespa al doctor Andrenio
Jesús Montes Estrada considera que la Administración regional debería haber consultado su decisión con el Ayuntamiento


«Pudo comenzar como un problema administrativo, pero ahora es un problema social y político». IU de Gijón ha entrado de lleno en la polémica surgida por la sanción impuesta por el Sespa al doctor Luis Andrenio González, y lo ha hecho para criticar duramente a la Administración regional. El portavoz de IU-BA-Los Verdes en el Ayuntamiento gijonés, y tercer teniente de alcalde, Jesús Montes Estrada, planteó ayer las muchas «dudas» que tiene sobre el tema y, especialmente, sobre la forma de tratarlo, con una decisión sobre el traslado del médico que considera «autoritaria» y aplicada «con ligereza», lo que ha resultado ser «una mala salida».

Porque Montes Estrada cree que, antes de nada, el Sespa debería haber consultado con el Ayuntamiento la decisión que iba a adoptar. «Deciden desde Oviedo con una alegría tremenda, sin pensar en las repercusiones y en las miles de personas a las que puede afectar. Demuestra que quienes toman las decisiones están muy alejados de la realidad social de la ciudad. No sé si tendrán razón en los argumentos, pero la pierden con las formas». Con consulta previa o sin ella, lo cierto es que el tercer teniente de alcalde de Gijón rechaza que la solución sea trasladar al doctor Luis Andrenio González del centro de salud del Parque-Somió al de Tremañes. «Si se trata de un problema físico o mental, como quieren hacer entender, hay otros procedimientos. Pero si realmente no está en condiciones de trabajar en un centro de salud, ¿por qué le mandan a Tremañes?». Ese cambio supone, a juicio de Montes Estrada, «un insulto a los vecinos de la zona Oeste. Es como si pensaran que le trasladan a una esquina de la ciudad, como si aquella zona fuera de segundo nivel, un barrio en el que todo vale».

«Dar explicaciones»


El portavoz de IU llama también la atención sobre la movilización ciudadana que ha provocado la sanción al médico «denostado por la Administración y algún compañero, pero por el que muchas personas, en muy pocos días y sin organización, se han puesto de acuerdo en su defensa». En cualquier caso, Montes Estrada asegura que estas cuestiones hay que tomarlas con «mucha cautela» y «conociendo de verdad las razones de todas las partes». Pero, para eso, falta por conocer las de la Administración: «Siendo ya un problema social y política no se puede actuar tan a la ligera y con ese nivel de frivolidad, qué menos que dar explicaciones a todo el mundo», reclama 'Churruca' al Sespa y a la Consejería de Salud.

El portavoz de Izquierda Unida utiliza en varias ocasiones el calificativo de «condenable y rechazable» la forma de actuar del Principado, por no «haber tenido en cuenta a la administración municipal, que es donde al final pasan las cosas. «Son actitudes propias de gobiernos débiles. La debilidad siempre se pretende corregir con actitudes autoritarias». En cualquier caso, y a estas alturas, 'Churruca' admite que el Ayuntamiento gijonés tiene «poquísimas posibilidades de intervenir oficialmente en el asunto». Y un último apunte sobre el doctor Andrenio, «alguien comprometido con la lucha por los diez minutos por paciente, mientras otros tienen prisa para ir a atender otras consultas».

sábado, 15 de septiembre de 2007

CIUDADANOS DE TERCERA


Me pedía un ciudadano de Tremañes, más actualidad y pasar de las rememoraciones a una más beligerante acción de denuncia. Lo cierto que andar todo el día de aquí para allá me deja poco tiempo, y tampoco las noticias sobre la hoy barriada de Gijón (Tremañes) , como así parecen querer denominarse algunos naturales, prefiero hoy por hoy seguir considerando a Tremañes aldea urbana, dan para mucho.

Pero al llegar después de una semana pateando por Picos de Europa, y echar un vistazo a la prensa me he encontrado con una noticia y un rabioso artículo de Carlos Roces Felgueroso, sobre la problemática que se ha suscitado con relación al médico Luis Andrenio .

Parece ser que este médico a comienzos del verano "se negó a someterse a una revisión médica, lo que, unido a las denuncias anteriores de sus compañeros, se le abrió un expediente por vía administrativa mediante el que se consignaba su traslado forzoso al centro de salud de Tremañes y una suspensión de empleo y sueldo de tres meses efectiva desde el momento de recibir la resolución (mediados del mes de agosto). El 3 de septiembre, el doctor sancionado publicó un anuncio en LA NUEVA ESPAÑA en el que informaba a sus pacientes de su traslado forzoso. A partir de ahí la marea de solidaridad no ha dejado de crecer".

No deja de llamar la atención, dos cosas su traslado a Tremañes, lo que da lugar a pensar que en vez de enviar al señor expedientado para casa sin empleo y sueldo, si es que ha cometido una falta, pues no, se le envía a donde nadie protesta, o donde las protestas sean minúsculas o tengan poca repercusión política, en coste de votos o de titulares, o sea le envía a Tremañes, podría haber ido a la Calzada, o Contrueces o al Coto, pero no mejor a Tremañes que hay poca gente y todo lo agunta este sufrido pueblo.

Y la otra cuestión que me ha llamado la atención es que los naturales de Tremañes, y los hombres y mujeres que la gobiernan desde sus más variadas instituciones, (asociación de Vecinos, de Pardes , etc..) no se hayan hecho eco de ese tercermundismo que hay detrás del traslado. Lo cual nos viene a demostrar, pues eso, la poca autoestima existente, tras años de machacar a la aldea y a sus moradores, haciendo que la identidad cultural de Tremañes, se deshiciera en pedacitos

Desde aquí incitar a que los naturales y aquellos que están dentro de las instituciones de defensa de Tremañes se hagan eco de mentalidad de tercermundismo que profesan algunas de nuestras más preclaras autoridades políticas y administrativas al considerar a Tremañes como un lugar ideal para defenestrar al personal enviándonos a los represaliados a modo de un "gulad"

Un saludo

Víctor Guerra





domingo, 9 de septiembre de 2007

AQUEL TREMAÑES DE ANTAÑO

Villacajón con la finca de Valle al fondo (foto César)

La parroquia rural de Tremañes, tal y como ya lo recuerdo hace ya unos cuántos años, fue todo un conglomerado de gentes que se fueron abigarrando a lo largo de los múltiples barrios que conformaban la parroquia, el Plano, la Picota, la Iglesia, La Fuente, LLoreda, La Dehesa..

La llamada del factor industrial atrajo desde un principio a las clases obreras de toda la España que partía del éxodo rural hacia la meca de la industrialización, así se conformó en Tremañes todo un movimiento obrero anarquista y socialista, que era mirado con cierta desconfianza por los Republicanos conservadores desde sus bellas fincas o casonas, eran tiempos duros, donde se compartía todo pero donde la dignidad era una cuestión vital dentro del corpus personal.

Pero la pujanza del sector industrial consiguió que la atracción fuera tan fuerte, y que la búsqueda de trabajo por estas tierras, fuese tan intensa que pocas aldeas o barrios, como este de Tremañes, vieran cambiar en poco tiempo su fisonomía.

Las fincas, las pequeñas caserías, o las pequeñas casas con solar a modo de huerta pronto se vieron invadidas por repentinas casas hechas de retazos que se levantaban de un día para otro, así nacieron barriadas dentro de la parroquia como la Dehesa, donde el hacinamiento y la pobreza era todo un sello, aunque la concordia pese a la marginalidad de los nuevos parias reinaba con sus altibajos en casi todo la Dehesa.

Tal vez la chiquillada de entonces, años sesenta, pasaba de idiosincrasias y marginalidades y se juntaba al calor de los ju8egos y las gamberradas de entonces, donde mediaban los lideratos de los “fíos de Eloísa la praticanta” o los “Lozano” de la Dehesa, por no hablar de los “fios de la Marabunta” que eran de armas tomar.

Eran tiempos de aquel sabroso pan bregado, grandes hogazas de compacta miga, que daba unas grandes rebanadas para untar el aceite, o la mantequilla cocida que las madres hacían para hacernos tomar de alguna manera la odiosa mantequilla de antaño.

La dignidad de algunas gentes, les hacía luchar por un espacio mejor, por un adecentamiento sus entornos más íntimos, a base de lo que había que era poco, y el franquismo de aquellos tiempos estaba más ocupado en levantar la Universidad Laboral que en acometer trabajos de adecentamiento y urbanización de barriadas como la Dehesa, que a ojos de algunos curiosos pudieran parecer barrios peligrosos, pero en realidad recuerdo la convivencia dentro de las grandes desigualdades como algo normal y estabilizado.

Como decía la dignidad de algunas familias les hacía luchar para salir de aquellos “guetos” y dar unas comodidades mínimas a la familia, eran tiempos donde los constructores hacían pisos a mansalva sin llegar a la especulación de hoy en día, y que permitía con muchas dificultades ir labrándose una vida más cómoda.

Eran tiempos en que ya se iba dejando de ir a lavar a mano al lavadero de San Juan, con aquel trasiego de ropas y baldes de agua , que no sé como sé mantenían en las cabezas de nuestras madres, era una cosa que no parecía tener explicación para nosotros; eran tiempos en los cuales los veraneos además de vagar por las calles y caserías, teníamos misiones muy determinadas sobre manera los más chicos más grandes, como era apilar y hacer leña para el invierno o variar los colchones de lana, que eran abundantes y que todos los años se “variaban” a golpe de vara.

Había “variadoras” de colchones profesionales, pero no siempre llegaban los dineros para tanto , y en ese ínterin y remedio, jugábamos la chavalería un papel importante que era la labor de dar una vuelta a los colchones, además había otras tareas complementarias como eran las de cuidar de los hermanos menores, o pintar puertas y ventanas.

Eran tiempos aquellos en que la desfiguración del barrio cobró bríos, pues aparecieron aquellas inmensas naves como la de Azcano, que eran pasto de juegos y pillerías de la chavalería ajenos como éramos a que poco a poco el mundo de la uralita y el ladrillo a cara vista iba ganando metros en nuestros entornos más preciados.

Tiempos de antaño, donde la sextaferia daba para dar una rociada de caliente escoria de la fábrica de Moreda a las calles, para poder transitar por ellas con cierta seguridad. Trabajo duro que los hombres y mujeres hacían con brío y saleroso remango.

Luego vino la avalancha de Villacajón, ese era otro mundo, donde los payos entrabamos poco, y aunque cruzábamos sus estrechos callejones camino de las Casas de Langreo, eran otras gentes y otras maneras, que hicieron de La Dehesa un digno barrio, dando lugar a los conceptos del lumpen y del proletariado.

Eran tiempos del “Caso” que se cebaba en las redadas de la Guardia Civil en Villacajón, y que hacía de esa marginalidad mitos como el del Lute, Villacajón también tuvo sus propios “Lutes”, pero pronto se vieron los gitanos de aquellos tiempos arrinconados por el lumpen portugués arracimado a lo largo de los muros de General Hormigones y de la Quinta Valle.

Eran tiempos de emigración, de pobreza generalizada y de una dignidad que hizo que las gentes fueran saliendo de aquellos “ghetos” para convertirse en personas, en ciudadanos aunque el franquismo pasaba de aquellos conceptos.

El Tremañes de hoy

Hoy Tremañes presenta un aspecto distinto, y se me hace raro ver que en aquellos predios hoy se levantan casas unifamiliares (cahalets adosados) o que se puede caminar tranquilamente por sus peatonales calles llenas las farolas modo y manera de las “gabinonas” ovetenses. Hoy Tremañes ha cambiado y se modula ya no como una aldea sino como un barrio más de Gijón , aunque habría que luchar para que el barrio no sea un despropósito urbanistico más hecho de retales donde los Técnicos Urbanistas ensayan y se divierten, sino que debe ser un modelo nuevo y espacial de nuevo cuño.

Así era, o al menos así lo recuerdo yo la aldea de Tremañes.

Como la recuerda usted… aquí tiene un espacio para ello.

domingo, 26 de agosto de 2007

¡UNAMONOS¡


Aquí aporto todo un documento histórico en el que aparece la parroquia de Tremañes como centro de una actividad política republicana de primer orden.

Triste, muy triste es el aspecto que hoy presenta el campo republicano: apostasías, deserciones, partiducos, jefaturinas, divisiones,frialdades , etc...

Se dilata nuestro pecho al vez que aún quedan algunos fervientes partidarios de la República que tiene por lema en bandera: Unámonos, que la unión constituye la fuerza".
El indeferentismo,, la frialdad en las luchas políticas y de clases la muerte de la democracia, el abandono de los más sagrados derechos de la humanidad en manos de los opresores.
Queremos la muerte de la monarquía, y, lejos de luchar dormimos. Clamamos uno y otro día, un año y otro contra toda clase de privilegios y contribuimos a sostener el más abominable de todos; el del nacimiento.

Digna de aplauso, y respeto y admiración es para los amantes de la fraternidad y la justicia la campaña emprendida por las Dominicales en favor de la Liga Republicana.

Que importa que nos apellidemos federales, centralistas , progresistas. No queremos todos la República? O más bien ¿No luchamos todos contra un sólo enemigo?

A qué pues, destrozarnos en intestinas luchas que no solo resultan estériles, sino favorables a la monarquía. Dentro de una Liga Republicana bien pueden caber cuantos aspiran a la restauración del gobierno que desee el pueblo. por lo menos el que desee la mayoría.

Pero aún más sensible que la división en el campo republicano, es la división entre las huestes obreras, conste que no hago separación entre republicanos y obreros .
Pues qué ¿No son obreros los republicanos? Me refiero a la guerra sin tregua que el socialismo hace a los republicanos, especialmente a los federales, apellidándoles burgueses.
¡ Burgueses los federales¡ ¡Burgués un partido compuesto de obreros¡

Voy a concretarme en lo que sucede en esta industriosa villa.

La inmediata parroquia de Tremañes, compuesta casi toda ella de labradores y obreros de fábricas, es , desde hace muchos años federal en casi su totalidad. Auí es donde los socialistas han establecido su campo de guerra.

El día primero del actual (diciembre 1894) los federales daban una especie de conferencia de unión en el local del Partido Federal en Tremañes. Los veteranos Molina-Martell, catedrático de este Instituto y presidente del Casino federal, y Carreño, medico de esta villa, así como el joven Estrada, pedían al elementos socialista una unión franca y sincera, sin que esta unión implicase exigencias de abdicación alguna.

¡Unámonos¡- decían - para arrebatar el poder a nuestros opresores, para conquistar el el poder para que el pueblo se gobierne pos sí solo. " Este es el primer paso en la senda de la enmacipación humana".

A este llamamiento franco, leal y sincero, hijo del amor que todos profesamos a la gran causa de la redención de la humanidad, contestaban en un "meeting" soccialistas el domingo 11 (noviembre): "Nosotros nos atacamos a los monárquicos porque son partidos muertos, nuestros tiros van dirigidos a los republicanos de cuyas filas hemos de nutrir las nuestras; guerra sin tregua a los partidos republicanos "

¡ Qué apasionamiento¡ Las formas varían, el fondo queda.

Gobiernese el pueblo por sí mismo, ya sea con el sistema federal, ya con el socialista, pero no prolonguemos con nuestras divisiones los privilegios del nacimiento, que son oriegen de todos los demás privilegios.

J.R. 29 noviembre de 1894 En las DOminicales de Librepensamiento (Madrid)


viernes, 20 de julio de 2007

Unas Vacaciones

Durante unos 15 días estaré dando pedales por la Francia,
les dejo con unas fotos de la aldea , mientras tantoLa Iglesia

El Nuevo Urbanismo que nos viene Casa Ramonita, donde un día habite una de sus buhardillas
El Urbanismo de Treamñes, naves ,casas, bloques..La escondida Casa de Conchina la del Nietu

viernes, 13 de julio de 2007

Tremañes Escuela de Tolerancia

Hablábamos como solemos hacerlo los asturianos, con esa vehemencia que a ojo del foráneo da la sensación de que la sangre va a llegar de un momento a otro al río, sobre lo que para un joven doctor universitario y acérrimo nacionalista de extrema izquierda, le parecía estaba sufriendo al nacionalismo asturiano, y que él interpretaba, poco menos, que de un genocidio étnico y lingüístico.

Tal vez por el producto de las altas temperaturas del día, o por la libación de abundantes s “botellinas de sidra” asistimos varios adultos y entre ellos un adolescente recién salido de la niñez, a esa vehemente cosmovisión en la cual el nacionalismo asturiano sufría el cruel cercenazo a manos del imperialismo político de las fuerzas que hoy comandan esta tierra: PP Y PSOE, fundamentalmente.

Nuestro interlocutor hacía tal exposición, en base a los sacrosantos principios e íntimas convicciones nacionalistas, que según él eran agredidas por la simple idea de representar una militancia renovadora e inquietante.

Y fue curioso, porque si bien en un principio había comprensión y había empatía con relación a tales materias, que no nos eran extrañas ni desconocidas como habitantes y naturales de esta tierra, luego el debate se tornó agrio y de un balcanizado tono, que a pesar de la inmadurez del joven que asistía a la conversación, en su seno íntimo comprendía que aquello que se exponía no correspondía a esa realidad cotidiana y menos que aquellos adultos que le acompañaban pudiesen ser la viva representación de aquellos verdugos e inquisidores que pintaba el anfitrión, y como no podía ser menos el joven de 13 años algo le dijo al dirigente nacionalista para terminar dándose la vuelta, quedando de espaldas al docto profesor universitario que seguía relatando la durísimas y macabras persecuciones de que era objeto el nacionalismo asturiano a mano de los genocidas políticos asturianos de uno y otro signo político

Lo cierto es que asusta, que esa concepción se esté manejando y además se esté reproduciendo en nuestra juventud, fraguando un rencor de víctimas, que hace que determinadas gentes tiren hacia delante y se instalen en un “covadongismo político de extrema izquierda” y de un alto contenido étnico que puede terminar quién sabe cómo...

Es duro oír que eso pueda estar dándose en nuestra sociedad, pero ha sido toda una lección para poder aplicarme más aún en la defensa del multiculturalidad y la multiétnia, tal vez el haber vivido y convivido con andaluces, extremeños, portugueses, gitanos, y a una parte del lumpen gijonés que tuvo su refugio en Tremañes, (eso sí mientras otros territorios quedaban impolutos en su asturianía) te da una visión distinta basada en la cooperación, la tolerancia; y nuestras divisiones no estaban tanto en la “llingua”, esencia importante de identidad si se quiere, pero que no debe ser diferenciadora, ni clasista, y mucho menos debe producir una a sibilina aptitud de xenofobia étnica.

Tremañes ha sido la gran escuela gijonesa del multiculturalismo, mejor o peor llevado, por uno y por otros, pero ha sido una paraninfo donde aprendimos lo que era la represión sobre el lumpen, donde captamos la intensidad de aquellos que perseguían la integración societaria, más formal que profunda, pero que nos valía para seguir codo con codo, con unos mejor que con otros, pero con los que convivíamos en el día a día, en los espacios comunitarios, en los trabajos, en el abandono del que éramos fruto como territorio, motivo por el cual terminamos totalmente desvertebrados como sociedad, pues pasamos de ser una parroquia rural con cierta importancia, ahí esta la historia a un inmenso polígono industrial, tal vez todo ello a costa de la pérdida de un rasgo cultural tan importante de identidad como: “la llingua”, pero ello nos no pesa, si hemos conseguido el lauden de la tolerancia.

Hoy alguien nos puede tildar desde ese nacionalismo poco menos que de maquetos”, es pues posible que los rasgos de nuestra asturianía tal vez no estén en la lengua propiamente dicha, y sí en las construcción sintáctica o en otros dejes, o tintes de carácter, aunque eso en parte nos traiga al pairo; pero en cambio sí hacemos gala de la escuela y universidad de la tolerancia que fue la parroquia de Tremañes, donde mucho gijoneses se formaron y pudieron proyectar sus ideales societarios de multiculturalidad, y ese es el mensaje que debería reforzarse entre las gentes, en las parroquias, y entre nuestros jóvenes.

Opto por ese mensaje plural y tolerante y no ese espíritu de víctimas del “gran genocidio cultural que se ha realizado con Asturias” como exponía nuestro amigo, en parte porque tampoco es o ha sido así, de horrible y profundo; o al menos parte de mi generación no lo vivimos así de trágico, aunque de todo haya habido.

Pero no se puede hablar de genocidio e ir pregonando esa concepción extremista, porque es muy posible que ahora no lo veamos, pero terminemos creando la simiente de una potencial balcanización de nuestra tierra, y llenemos las mente de nuestros jóvenes de rencores y de pérfidas acusaciones que nos pueden pasar más adelante una cruda factura, muy dura y difícil de saldar .

No sé si a mi docto amigo se le había calentado la boca y el caletre, pero fue importante su perorata, porque dejó traslucir su “yo” más íntimo y profundo, y nos dejó atisbar por unos momentos un crudo camino sobre el que hay que reflexionar y dar solución en pro de convertirnos en una sociedad cada más tolerante, sin que por ello tengamos que dejar ni jirones de nuestra identidad, o malos resquemores históricos, sí para ello es bueno legislar sobre el asturiano, hagámoslo, pero evitemos que se asiente entre las futuras generaciones de asturianos, esa simiente del rencor y tengamos que arrepentirnos un día.

Es evidente que ha habido marginación de culturas y de pueblos, esperemos que alguien reflexiones sobre ello y tome las medidas oportunas y necesarias para evitar una balcanización que a veces cruza como rayo que no cesa nuestra tierra asturiana

Esperemos que así sea.

Victor Guerra