viernes, 31 de agosto de 2012

El síndrome de la uralita


El escritor gijonés Víctor Guerra identifica en el paisaje heterogéneo de Tremañes, con sus polígonos industriales incrustados en el trazado urbano, un ejemplo de que el sector oeste de Gijón «ha sido pasto de políticas urbanísticas no planificadas»



Victor Guerra (Chusi) en Tremañes

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Naves en el polígono industrial de Los Campones.

Naves en el polígono industrial de Los Campones. marcos león
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Gijón, Marcos PALICIO
La Dehesa era en el Tremañes de los años sesenta y setenta un barrio humilde de minúscula vivienda obrera de planta baja, pequeña finca con huerta y a veces varias familias en cada casa. Hoy cuesta imaginarlo, aquella zona «marginal» tiene chalets adosados y calles peatonales, edificios del pasado que han sobrevivido rehabilitados y repintados y hasta una residencia geriátrica de fachada acristalada con spa. Pero a la vuelta de la esquina y enfrente, al fondo y por todas partes asoma entre las casas el perfil heterogéneo de las naves industriales, «la depresión de la uralita» en la voz de uno de Tremañes que piensa que todo esto podía haberse hecho de otra manera. El escritor Víctor Guerra, criado en la calle Los Pinos, barrio de La Fuente, cuando los niños jugaban con la arena de las obras de los polígonos que ahora cercan por completo la parroquia, ha subido hasta La Muria a buscar refugio, a echar en falta la aldea que perdió el oeste de Gijón, a ver mejor lo que el tiempo y los planes urbanísticos han hecho con ella. Y a confirmar que su pueblo «ha sido pasto de políticas no planificadas a nivel urbanístico e industrial», que las vías de Renfe por un lado, las de Feve por otro y el trazado de la autopista «Y» asumieron a su paso el resto del trabajo del estrangulamiento de la parroquia.

San Juan y La Muria son lo que queda, lo que eran, todavía un reducto agrario de manual nde un caballo reclama atención desde su finca y las casas con corredor y huerta viven a salvo de la invasión industrial. Desde aquí, Guerra contempla a sus pies la continuidad onocromática de los tejados de los polígonos, mezclada con el marrón de los nuevos desarrollos residenciales, siempre con las naves entre las casas y, al fondo, las dos hileras de siete bloques gemelos pintados de amarillo que configuran la barriada obrera de Lloreda. Apartando la uralita y el perfil grisáceo de los almacenes, fijándose bien, el escritor podrá reconocer la silueta de la quinta Juliana, de todas las que hubo la única que resiste con la sola compañía de la finca Valle, hoy en pie pero ceñida por las dependencias de la Fundación Laboral de la Construcción. Guerra propone a la más habitada de las parroquias fabriles del oeste de Gijón como ejemplo del «crecimiento sin planificación» ni delimitaciones claras entre espacios, con tantos polígonos que «a veces los camioneros no saben en cuál están» y tanta confusión que no sería posible precisar dónde empieza el pueblo y dónde acaba el área empresarial. Aquí «La Pureza» es solamente el nombre de una calle. Lo mismo que «La Esperanza».


El desorden arrancó cuando Bankunión 1, el primer polígono, se llevó por delante la quinta La Movila, enseña Guerra. La quinta Marina, «la primera que encontrabas viniendo desde Gijón», estaba más o menos donde hoy un edificio puesto a nombre de una empresa aseguradora en el arranque de la avenida de Los Campones. Así ha crecido esto, y no sólo aquí. El eco de la protesta de Guerra se oye en el resto del oeste fabril gijonés, donde las áreas empresariales de Porceyo avanzan hacia el pueblo y hace mucho más tiempo que Veriña, Poago y Fresno conviven a diario con su vecina la siderurgia. «El gran problema de Gijón», afirma, «fue la carencia de una planificación». De vuelta a casa, al paisaje abigarrado de la calle Los Pinos, donde las casas de planta baja comparten el espacio con los viejos y los nuevos bloques en altura y con dos almacenes contiguos de ladrillo visto, el escritor rememora el caos como aquella indefinición en la que «aquí un año se podía construir, al siguiente no se sabía, al otro formaba parte del polígono...». «En esta zona están plasmadas todas las evoluciones e involuciones que hubo en el concejo», remata Guerra. Y en la línea de llegada del proceso se ve «un área residencial, tres calles más allá naves en construcción» y en la avenida de Los Campones cuatro casas que viven literalmente rodeadas por una carpintería metálica y un almacén de maquinaria, con vistas a un taller mecánico y a otro de neumáticos. 




A Guerra, aquí «Chusi», descendiente de molineros que molían en El Natahoyo, no le extraña que su madre, que sigue viviendo aquí, haya querido mudarse a La Calzada, esa referencia permanente que extiende su trazado urbano de ciudad autosuficiente al otro lado de la playa de vías del ferrocarril. «Si el proyecto de soterramiento ferroviario se hubiese llevado hasta Puente Seco», en Veriña, lamenta el escritor gijonés, «se habría liberado una gran cantidad de terrenos y la ciudad habría cambiado por completo. Pero ya es demasiado tarde», asume, desactivados aquellos planes en gran parte por la expansión de la mancha industrial también hacia los aledaños de las vías.

Guerra, escritor e historiador de la masonería, colaborador de LA NUEVA ESPAÑA y entre otras ocupaciones diseñador de proyectos de movilidad ciclista, administra un blog sobre su parroquia muy significativamente subtitulado «Diario de una aldea». Tremañes se escribe en plural porque siempre, desde donde alcanza la memoria del escritor, Tremañes fueron varios. Física y socialmente. San Juan conserva el espíritu agrario alrededor de la torre de la iglesia, el barrio de La Fuente combina lo poco que queda de aquello con el cogollo de la invasión industrial y Lloreda es hoy lo que ha sido siempre, otra cosa, una auténtica ciudad con sus servicios, «su cine, su propia iglesia, su colegio». Ya no están aquellos núcleos marginales. 

La Dehesa, el de la emigración castellana, tiene adosados y limpias calles peatonales; las chabolas de «Villa Cajón» fueron reemplazadas por las viviendas sociales de la «ciudad promocional». Aquella «parroquia muy segregada», con su triple realidad social heterogénea, aún mantiene en la actualidad tres asociaciones de vecinos y varias realidades estética y sociológicamente distintas separadas por las grandes infraestructuras, nada que ver la ruralidad resistente de San Juan con la urbanidad moderada de La Fuente o con la barriada obrera de manual de Lloreda. «Pero nunca hubo un problema de integración», precisa Guerra. «Hubo mucha gente de paso que se quedó, otros se fueron» y el poso de las sociedades hechas por aluvión aguantó para seguir edificando la sociedad peculiar del sector industrial del oeste de Gijón.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Homenaje a “Santa”, Felicidades Vecino

Medalla de plata del Principado de Asturias a José M. González Santamría, Santa

Se ha publicado en el Boletín Oficial del Principado de Asturias de este viernes.

José Manuel González Santamaría, Santa, en un entrenamiento. FEDPC
FEDPC. El Consejo de Gobierno, al amparo de lo dispuesto en la Ley del Principado de Asturias 4/1986, de 15 de mayo, reguladora de los Honores y Distinciones, en su reunión de 8 de agosto de 2012, acuerda: Conceder la Medalla de Asturias, en su categoría de plata, a don José Manuel González Santamaría.”
Nuestra más sincera enhorabuena a un gran deportista, una gran persona y un ejemplo para todos. Sin lugar a dudas, “Santa” tiene una de las trayectorias deportivas más destacadas de todo el deporte asturiano.
Desde la FEDPC le felicitamos por su reconocimiento.
ENHORABUENA, SANTA!!
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domingo, 12 de agosto de 2012

Uno de los Nuestros: José Manuel Gonzalez Santamaria

Realmente para mi José Manuel es un tanto desconocido, la diferencia de edad hace que seamos de generaciones distintas, son casi 15 años de diferencia, además Tremañes al estar  distribuida en núcleos tan dispersos, no siempre entre ellos hay tanta relación como uno quisiera,  lo que no quita para que traigamos hasta estas páginas a aquellos que han nacido o que desenvuelven parte de su vida en esta aldea llamada Tremañes.

Uno de ellos y a sugerencia de un viejo conocido natural de Tremañes: Javier Menéndez, este me hace llegar la sugerencia de dedicarle un espacio al atleta  José Manuel González Santamaría, al que desde aquí le mando un saludo, pues nada más abrir su pagina web quedé impresionado.

Esta es su presentación:

“Hola amigos me llamo Jose Manuel González Santamaría nací en Gijón el dia 19-9-1970 sufrí una parálisis cerebral al nacer. Durante el crecimiento estuve acudiendo al Sanatorio Marítimo a tratamientos de fisioterapia, y logopedia entre otros..
Jose Manuel

Actualmente estoy trabajado en una empresa de limpieza desde el año1996. Teniendo la suerte de ser en el mismo centro donde estudiaba y donde empecé el deporte cuando era alumno.  A los 5 años de edad ya me llevaron al centro de educación especial de Parálisis Cerebral. Allí empecé a practicar el deporte mientras  estudiaba, ayudado por los profesores del centro y compitiendo con otros centros de vez en cuando hasta que llegó  mi primer campeonato España celebrado  en Pamplona y logré mi primer medalla de oro, la que más ilusión me hizo y no sería al última.

Mi comienzo deportivo fue muy  lento pues  estuve  unos años de mi infancia condicionado por  ataques epilépticos y de asma hasta que me se me quitó poco a poco y empecer  a correr

Por todo esto me gustaría animar a los minusválidos a hacer deporte, no importa el nivel, ni la clase, ni la discapacidad que tengas, la meta la pone tú  y la ganas de supérate a ti mismo

image

Esta es el arranque de su pagina que tiene de todo, fotos, palmarés,  los agradecimientos a cuantos le han ayudado y colaborado en esa formidable progresión.

Le dejo con sus pagina web  y su perfil de Facebook. 


Desde aquí un saludo y mucho ánimo

Víctor Guerra (alias Chusi, El Moliñeru)




domingo, 15 de julio de 2012

Tremañes. y un Sueño puesto en la Dehesa

La residencia geriátrica abrió ayer sus puertas

Quién hubiera pensado hace años que la Dehesa, barrio de desecho, pobre hasta la médula, hoy sufriera la transformación que ha sufrido, que no lo conoce ni su padre.
Calles urbanizadas, casas jardín, adosados, y ahora una Residencia Geriátrica van completando los equipamientos de un antiguo barrio de Tremañes, que ha quedado en medio de polígonos, y enlaces ferroviarios y autovías, pero que va ganando identidad con las nuevas viviendas que se han instalado en la zona. Ahora solo falta que vaya calando la identidad como tal, y no se instale esa mentalidad de ser la periferia de Gijón o ser una zona dormitorio. De momento se están dando pasos desde hace años, Este es uno de ellos.
Fachada
15.07.12 - 02:38 - M. MENÉNDEZ | GIJÓN.
Tremañes cuenta desde ayer con un equipamiento para las personas mayores con los más altos estándares de calidad. Se trata de la Residencia La Dehesa, un proyecto que en pocos años pasó de ser prácticamente una utopía perseguida por sus dos promotores, los empresarios José Luis Fernández y Alejandro Rubio, a un sueño hecho realidad. Por eso, la puesta en marcha de este equipamiento contó ayer con la presencia de casi un centenar de invitados, entre autoridades, amigos y vecinos que quisieron conocer las dependencias.
Está situado en la calle de Bazán, muy cerca del centro de salud de Tremañes, y es un edificio de 5.500 metros cuadrados que ofrece plazas para 94 personas -41 habitaciones dobles, una de ellas una suite, y 12 individuales-. Para que el proyecto se haya convertido en realidad ha sido necesaria la inversión de seis millones de euros y se ha conseguido generar un total de 34 empleos.
Entre otros, a la inauguración de ayer asistieron, además de los dos empresarios promotores de la residencia, Rafael Felgueroso, concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Gijón, y Santiago Martínez Argüelles, portavoz del Grupo Municipal Socialista. Estaba prevista la presencia de la consejera de Eva Illán, concejala de Bienestar Social, pero el fallecimiento de un familiar le impidió acudir al acto.
Rafael Felgueroso destacó que «esta nueva iniciativa empresarial, que genera un buen número de puestos de trabajo, es motivo de una gran satisfacción para el equipo de gobierno y toda la Corporación». El concejal considera que proyectos como este «indican que los esfuerzos realizados para que la ciudad sea atractiva para la apertura de nuevos negocios van fructificando». Y es que Felgueroso reconoció el «arrojo, valentía y ánimo» de estos empresarios.
«Se necesita valor»
El director del centro es Jorge Méndez, quien recordó que el lema de la residencia es 'Su bienestar, nuestro compromiso'. Aseguró que «se necesita valor para poner sobre la mesa un proyecto concreto y llevarlo a cabo». Pero, en relación al trabajo desarrollado por Alejandro Rubio y José Luis Fernández, cree que «tiene mucho de sueño pero nada de utopía. Es producto de su sensibilidad hacia nuestros mayores. Por eso, no escatimaron medios ni materiales para desarrollarlo».
Las autoridades realizaron una visita guiada por las instalaciones durante la cual los promotores y el director del centro les daban las principales explicaciones. Pudieron conocer las habitaciones de la residencia, con baño propio y adaptado, camas articuladas, teléfono directo, televisión, conexión a internet y un largo etcétera de comodidades. Pero también visitaron otras dependencias del edificio, que cuenta con tres salas de convivencia, un gimnasio, una piscina/spa con cabinas de masaje, despacho médico, salón de peluquería y podología, una unidad de farmacia, garaje y un amplio patio interior que está llamado a ser uno de los principales atractivos del centro y que ayer albergó la inauguración.
Residencia
principadoResidencia La Dehesa de Tremañes S.L
Dirección:: Bazan 27
Población:: Gijón 33209
Teléfono: 985163001
Web: www.residencialadehesa.com
Email: residencialadehesa@gmail.com
Capacidad: 94 plazas













miércoles, 20 de junio de 2012

La activista comunista con calle en Tremañes

 

Ángel de la Calle detalla en cómic la vida de la fotógrafa comunista Tina Modotti, «que fue tapada por la historia»

ngel de la Calle, junto a su libro, el lunes en el Club LA NUEVA ESPAA.

Ángel de la Calle, junto a su libro, el lunes en el Club LA NUEVA ESPAÑA. ángel gonzález
Pablo TUÑÓN

Se encandiló de su figura y decidió darla a conocer a través de un cómic titulado «Modotti, una mujer del siglo XX». Y el mismo efecto que produjeron en él las peripecias de la vida de la fotógrafa, actriz, modelo y activista comunista se expandió por los lectores. «A pesar de que es la fotógrafa por la que más se ha pagado por una instantánea en subasta, es una desconocida», señala Ángel de la Calle, autor de la obra, diseñador, ilustrador y uno de los organizadores de la «Semana negra». Él mismo quedó sorprendido con el éxito de su libro. «Estaba pensado para 200 ejemplares, pero se ha vendido en medio mundo y traducido al alemán, francés, italiano, griego, portugués y brasileño», señala De la Calle.

Tina Modotti (Udine, 1896; México, 1942) emigró pronto a California. Después pasaría por Hollywood, participando en cuatro películas de cine mudo. Mantuvo un romance con el fotógrafo Edward Weston y con él se fue a México, donde conoció, entre otros, a Diego Rivera y Frida Kahlo. Allí se hizo miembro del partido comunista y conoció al revolucionario cubano Julio Antonio Mella, que moriría tiroteado en sus brazos. «Tuvo un alto grado de responsabilidad con su faceta artística. Era consciente de que cuando te envuelve una ideología el arte se suele resentir. Por eso renunció y en sus últimos diez años no cogió una cámara por su actividad política», destaca De la Calle.

Finalmente tuvo que salir de México y llego a la Unión Soviética, donde se apuntó a Socorro Rojo Internacional. Así, pasó en 1935 por Asturias para ayudar a los represaliados del octubre rojo. «Sabemos que estuvo en la plazuela San Miguel, donde estaba la oficina del Socorro Rojo. Su contacto aquí era la militante Concha Madera. Me la imagino pasando desapercibida por las calles gijonesas pese a su tendencia de modelo a posar», cuenta De la Calle.

Modotti pasaría buena parte de la Guerra Civil en España, hasta que salió en el último barco de refugiados hacia Estados Unidos, donde no fue aceptada por el FBI y tuvo que tomar rumbo a México. Allí moriría de un «sospechoso» ataque cardiaco en un taxi. Toda esta historia, de forma más detallada, está contada en el cómic de Ángel de la Calle, que el lunes habló de su obra en el Club LA NUEVA ESPAÑA. «Me costó encontrar bibliografía al principio. Forma parte de ese grupo de mujeres que hicieron cosas importantes pero que fueron tapadas por la historia», asegura De la Calle. Sin embargo, en Gijón tiene su hueco de homenaje, ya que da nombre a una calle de Tremañes.

viernes, 20 de abril de 2012

Las fiestas de aquellos “enanos” de Tremañes

Lo cierto es que una reciente lectora (Alba hija de la pequeña que aparece en la foto ) me recordaba  una fiesta de cumpleaños que tuvimos en la trasera de Casa Vidal, frente a lo que en aquellos tiempos eran los almacenajes de  Maderas Azcano y donde vivía la familia Vidal, entre otros.
En general en aquellos tiempos,  yo recuerdo pocas celebraciones de cumpleaños, al menos en mi entorno no las había, sin embargo la única que recuerdo siendo crío era esta esta de la cual he rescatado algunas fotos, lo cual es paradójico el tener fotos de estas escenas cotidianas.
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Cumpleaños de Juan Luis… y estamos mi Hermano José Javier; yo detrás, a mi lado una chiquilla  Maribel y  Juan Luis y anfitrión, a su lado su primo Milu, su hermana Marigel y Adolfín
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El mismo grupo con los mayores. Señora a la izquierda Lola de Casa Vidal, el hombre detrás es su hijo Alfredo, y luego a la derecha está Manolita, las dos mujeres jóvenes no recuerdo su nombre.
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Tres “bartolillos”.  Por abajo José Javier, Juan Luis, y el que suscribe
Victor Guerra, (Chusi el Moliñeru, fiu de Lola y el Chan)

jueves, 15 de marzo de 2012

Reflexiones de un Vecino . sobre la Igleisa y el Chabolismo en Tremañes




Efectivamente el cura Bardales cometió posiblemente su único gran error con el barrio de Tremañes con la entrada de los “portugueses” en la iglesia Parroquial (vista su anterior y posterior ayuda con el pueblo llano y con los trabajadores oprimidos no dudo de su buena intención) .

La cual como “agradecimiento” quedo destrozada y la cesión de un terreno cedido por el pueblo donde estaba ubicada la casa del cura propiedad en sus tiempos de la parroquia para la construcción del Poblado San Juan y el cual hace unos años el Ayuntamiento tuvo que recomprar para hacer un pequeño parque por atribuirse su propiedad el “ArzoAVISPADO”. Al margen de lo que bien dices su alejamiento, secundado por sus sucesores, del barrio con su de su desapego de los problemas cotidianos de lo que no fueran los concernientes a “La republica independientes de La Juveria, que no Lloreda”.

En el tema de la desaparición del Chabolismo en Tremañes la entidad la iglesia y “Gijón una ciudad para todos” muy apegada a miembros del OPUS, 
Contribuyo en una pequeña medida a pesar de la buena intención de alguno de sus integrantes aunque en estos casos toda ayuda es grande pues recuerdo a señoras que formaban parte de esa entidad con muy buenos abrigos en la Iglesia escribiendo carteles para que estos indigentes se pusieran en las aceras de Gijón solicitando limosna logrando con ello su enquistamiento, pues así entendía la ALTA Clase Social la ayuda a los pobres considerando pagada su conciencia con las “visitas de medico”efectuadas a los indigentes.

 Los grandes impulsores fueron a la llegada de la democracia, los miembros del Ayuntamiento de Gijón (presidido por José Manuel Palacio) El gran propulsor fue el por aquel entonces concejal de Sanidad MARCELO PALACIOS, con mayúsculas, pues gracias a él tenemos un Centro de Salud y un parque (con el concejal de Deportes Víctor Busto que apoyó para la construcción de una pista polideportiva pues la compra de el terreno de Jesús de Pedron era una gran inversión).

El fue el que logró la desaparición( el primer paso que logró fue la Ciudad Promocional en gestiones en Madrid) del chabolismo con su lucha desde dentro de las instituciones, Carmen Veiga concejala de Asistencia Social que sus dudas y reticencias que lograba vencer Marcelo y la A. VV. SAN JUAN BAUTISTA, también con mayúsculas pues se lo merecen por el gran avance que lograron para el barrio con sus reiteradas reivindicaciones diarias a pesar de la oposición de algunos vecinos de otras zonas de Tremañes, temas como la Ciudad Promocional, que sirvió de puente para la integración en la sociedad de sus miembros aunque no todos lo lograron por su falta de interés o cultura, el Colegio, , Centro de Salud, Parque etc. están en las hemerotecas quienes se oponían por su egocentrismo a su ubicación, donde el Ayuntamiento tuvo el apoyo de esta A. VV.

Seria un tema muy largo y de gran minuciosidad en los detalles el desglosarlo.

Tal vez sea un tema polémico pera esta es la realidad vivida y documentada, que no mi verdad.

Un Saludo y agradecimiento por tu afán por Tú-mi TREMAÑES 

UN VECINO