domingo, 4 de noviembre de 2012

UN CURA DE TREMAÑES EN MEDIO DE LA REPRESIÓN DEL 1936




En el trabajo de mi amigo:  Marcelino Laruelo Roa. y su libro LA LIBERTAD ES UN BIEN PRECIADO. CONSEJOS DE GUERRA, encontré esta interesante historia sobre un párroco que tuvo Tremañes.

 Aquí les dejo con el retrato de causa que tuvo este sacerdote natural de  Grao.

Procesamiento del párroco de Tremañes. Rafael Fernández Fernández. Sobreseimiento provisional.

Natural de Grado, vecino de Tremañes, hijo de Balbina, 58 años, sacerdote. Párroco de
Tremañes. (Según datos del Archivo Histórico Diocesano, había sido nombrado cura ecónomo de la parroquia de Priero, en Salas, en 1929;  en 1956 era ecónomo en Villanueva de Duero,(Valladolid).

Declaración: 
"Que se afirma y ratifica en la declaración prestada en el atestado con las salvedades que hará a continuación y que es suya la firma y rubrica que la autoriza. Que es incierto que haya alojado en su casa, una vez liberada Asturias por el ejército nacional, al ecónomo de Albandi y a una mujer, y que es incierto igualmente que se haya relacionado con él durante la etapa roja, ignorando su actuación y paradero actual; si bien ha oído decir que ha sido fusilado. 

A nuevas preguntas, añade: que nunca fue objeto de censura, amonestación y pena canónica de ninguna clase; que es cierto que después de los sucesos revolucionarios de Octubre del 34 se interesó por la suerte de algunos detenidos, pero que sólo le guiaba el interés que un párroco puede tener por sus feligreses; que durante el tiempo de sus servicios en Tremañes, nunca hizo comentarios adversos a la política de orden y menos, favorables a la de izquierdas; que si es cierto que leía el "Avance", del que nunca hizo propaganda, era con el objeto de conocer las doctrinas en él divulgadas y rebatirlas debidamente cuando llegase la ocasión; que nunca habló de política con sus feligreses; que durante la etapa roja permaneció tranquilo en su casa sin que le molestaran mayormente los marxistas, cosa que también ocurrió con varios párrocos rurales a los que los vecinos no tenían ninguna malquerencia, sin duda, por el bien que habían hecho; que el incendio de la iglesia de Tremañes tuvo lugar una noche con ignorancia completa del indagado, que se enteró del suceso a la mañana siguiente en que le dijeron que los incendiarios habían sido guardias de Asalto y mineros ajenos a la localidad; que cree que la denuncia que contra él se ha promovido, toda ella incierta, es debida a algún compañero suyo o persona particular que le tenga mala voluntad; que después de liberada Asturias por el ejército nacional, no hizo ninguna gestión en favor de detenidos y que no manifestó que no denunciaría a nadie por impedírselo su calidad de sacerdote.

 Requerido para que designe defensor, elige al alférez jurídico provisional del Cuerpo, don Guillermo Rodríguez Quirós.

Leída, se afirma y ratifica, firmando con su S.Sª, de lo que yo, Secretario, doy fe."

Auto resumen.  En la plaza de Gijón, a 21 de Mayo de 1938.

RESULTANDO, que se incoó el presente sumarísimo de urgencia contra Rafael Fernández Fernández, a quien se imputan los siguientes hechos: sacerdote de ideas izquierdistas trasladado de numerosas parroquias por incompatibilidad con los fieles y clero; lector del diario socialista "Avance"; hizo gestiones en pro de los detenidos encartados en los sucesos de Octubre del 34; bien relacionado con los izquierdistas de su parroquia de Tremañes; hacía manifestaciones contra los partidos de derechas. Durante la etapa roja, permaneció tranquilo en su casa sin ser molestado por los rojos. No se ha comprobado testificalmente la confidencia obrante en el folio 2 del sumario, según la cual presenció revestido de los ornamentos sagrados el incendio de la iglesia de Tremañes. Liberada Asturias, decía que no podía denunciar a los revolucionarios por su condición de sacerdote. En su indagatoria niega los anteriores cargos, si bien afirma que leía la prensa de izquierdas para conocer las doctrinas de este matiz y poder rebatirlas eficazmente.

CONSIDERANDO, que tales hechos se reputan comprendidos en las disposiciones del bando declaratorio del estado de guerra y puede darse por conclusa la investigación judicial.
VISTO el decreto número 55 y demás aplicaciones de general aplicación.

ACUERDO declarar procesado a dicho individuo y pasar las actuaciones al Tribunal.

Denuncia "Don Domingo Oliva Quirós, teniente de la Guardia Civil y jefe de la oficina de Información de la Delegación  de Orden Público de Gijón, por la presente hace constar que en esta dependencia de mi mando se ha recibido una denuncia confidencial, la que copiada a la letra dice lo siguiente: "Rafael Fernández Fernández que a raíz del Octubre rojo de 1934 llegó a Tremañes como párroco, donde aún continúa. Le costeó la carrera la casa Revillagigedo y desde su ordenación como sacerdote lleva desmoralizadas, deshechas, convertidas en infierno rojo de inmoralidad, cinco o seis parroquias.

Su primera actividad llegando a Tremañes fue intervenir cerca de don Romualdo Alvargonzález Lanquine, ahora asesinado por los rojos, para que fuesen libertados tres individuos, de los cuales el más inocente tenía en su haber un asesinato. Suponiendo hubiese sido engañado, se le previno, pero a poco repitió su intervención a favor de otros cuyo historial hacía inofensivas damiselas a los anteriores. Entonces, a más de  rechazar en términos apropiados sus torpes manejos, se hizo una detallada información de tal sujeto. Y el resultado fue algo que sobrepasa la más refinada criminalidad, la más abyecta perversión. A Tremañes vino desde Priero, Salas, donde era ecónomo: azañista foribundo, volvió rojos furiosos a los zurdos haciendo entusiastas a los pusilánimes. Cínico, canalla e inmoral el cura, al actuar de propagandista se completa su obra.

Lo menos malo (subrayado en el original) que hizo en Priero fue ser él, el cura, el primer suscriptor que allí tuvo "Avance" al hacer su aparición, logrando que la casi totalidad de los vecinos fuesen también suscriptores del diario marxista. De los manejos y andanzas de este facineroso por la parroquia de Tremañes antes de las elecciones de Febrero, en ellas, en el período que siguió hasta el 18 de Julio, durante el período rojo de quince meses y luego de entrar en Gijón la dignidad humana representada por el ejército nacional, se anotan sólo las dos últimas fases: el resto omitido es del mismo jaez y  se repite indefinidamente en la hoja de servicios(subrayado en el original) de este bandido. Intimo amigo, correligionario, propagandista valiosísimo de los rojos, natural es que lo considerasen así; durante los quince meses rojos, el cura de Tremañes fue y vino por donde quiso amparado por los suyos. Cierto que se quemaron los santos, formando una pira fuera de la iglesia, asistiendo a la operación el cura revestido de ornamentos leyendo en su breviario mientras daba vueltas a la hoguera.

Al escapar los suyos y entrar los nacionales, se retrajo un tanto, temiendo le hiciesen justicia, pero muy pronto recuperó toda su desvergüenza, comenzando a actuar en funerales de asesinados como palomino sin hiel.

Por esos primeros días acogió a su casa a un buen amigo y compañero suyo de fechorías, al que había sido penúltimo cura de Albandi, Carreño, donde hizo obra semejante a la del Rafael, luego de haber dejado pulverizadas otras tres o cuatro parroquias.

Ese ex cura de Albandi, Santirso parece ser su apellido, cliente descarado de cafés de camareras y mancebías, formaba con los hermanos Mata Cubría, farmacia del Carmen y fábrica de caucho, una tertulia conocidísima aquí por su carácter propagandista de extrema zurda y de sus componentes, cura y Mata Cubría hermanos, masones todos ellos. El tal Santirso terminó colgando los hábitos, tomando una "compañera" y dando conferencias y escribiendo artículos para la prensa roja.

Si bien el tal y su coíma se guardaron los primeros días en casa del cura de Tremañes, no se creyeron seguros allí y marcharon, se dice, ignorándose el fundamento de que el Santirso cayó en manos de quienes conocían bien y le hicieron justicia plena sumarísima.

Los Mata Cubría parece que cambiaron la chaqueta roja de judíos masones y marxistas por la azul de Falange, al punto que dicen ser, uno de ellos,  un mandamás de F.E. La labor conocida, probada y repetidamente comprobada durante muchos años y muy variadas circunstancias de estos elementos: sacerdotes renegados y escoria masónica, necesita un premio que ponga punto y final a sus actividades.

Y al hacer justicia, al ver como se eliminan traidores y miserables indignos de convivir entre personas, se sentirán más seguros quienes llevan por lema: Dios, Patria, Familia. Que aún siga diciendo misa el Rafael de Tremañes, protegido por una dama tan roja como él, es algo que no puede concebirse; para salvaguardia de V.E. y hacer valer estos asertos donde estime oportuno, van  firmadas, escritas de puño y letra las seis cuartillas que integran la denuncia. (Firma ilegible)  

Y para que conste, firmo la presente en Gijón, a diez de Febrero de 1938. II Año Triunfal."
Atestado obrante al folio nº 2:

"Agustín Barrionuevo Camacho, guardia civil afecto a las fuerzas de Gijón, por el presente atestado hace constar: Que en virtud de órdenes de la Superioridad, el día 12 de Febrero de 1938 y acompañado de los de igual clase, Juan Martínez Martínez, se procedió a la detención del que preguntado por las generales de la ley, dice llamarse Rafael Fernández Fernández, de 58 años, de oficio sacerdote, natural de Grado y con domicilio en la rectoral de la parroquia de Tremañes; el que interrogado convenientemente acerca de los extremos que figuran en la adjunta denuncia, dice que en Noviembre de 1934 le trasladaron de la parroquia de Priero, Salas, a la de Tremañes, donde hasta hoy ha continuado con el citado desempeño. Este traslado se verificó en virtud de ofrecimiento del provisor del obispado. 

El manifestante ha desempeñado varias parroquias, entre éstas, las de Jove, Deva, Nava, La Borbolla (Llanes), San Esteban de las Cruces, Ables (Llanera) y las anteriormente citadas de Priero y Tremañes. Es cierto que la Casa de Revillagigedo le costeó la carrera de presbítero. Dice que, si  bien conocía de vista al fallecido don Romualdo Alvargonzález Lanquine, a este señor nunca le trató. 

Declara ser verdad que después de los sucesos del 34 intervino cerca de las autoridades entonces en Gijón, y sobre todo en la persona del capitán de la Guardia Civil, destacado en  esta villa, para que libertasen pronto a varias personas detenidas con motivo de aquellos sucesos, recordando que entre éstos figuraba una señora llamada Isabel, vecina de La Quintana, en Tremañes, y otros dos sujetos llamados Faustino y Feliciano, también vecinos de la expresada parroquia. Ignora si durante su actuación en la parroquia de Tremañes se le hiciera algún expediente informativo sobre su conducta observada acerca de los extremos que anteriormente se citan. 

Es igualmente cierto que en Priero, Salas, era asiduo lector del periódico "Avance", que tomaba en una taberna de un sujeto que actualmente se encuentra ausente de dicho pueblo. La lectura del citado "Avance" la verificaba con el preconcebido  propósito de estudiar el movimiento pasional político. Como tenía prohibido por su sagrado ministerio actuar en política de ningún género, jamás perteneció a ningún partido, ni de izquierdas ni de derechas, ni hizo propaganda de ningún género relativa a sentido político alguno.

Invitado para que exprese si el 18 de Julio de 1936 tenía noticias de que se iniciaría nuestro GMN, contesta negativamente, diciendo que ese día asistió a una fiesta en Jove en conmemoración de la Virgen del Carmen, acompañándose de los sacerdotes de Poago y cura párroco de Jove. Es igualmente cierto que no abandonó su domicilio durante el Movimiento y paseó con toda clase de libertad durante éste. En la madrugada del 24 de Agosto del año citado, quemaron la iglesia de Tremañes unos sujetos que no conoció, así como tampoco ejecutó dar vueltas a la hoguera donde se quemaban las imágenes ni leyó en su breviario mientras ardían éstas, pues el declarante, dice, estaba en su habitación de la cual no salió.

Invitado para que exprese la distancia que separa su casa de la iglesia parroquial, dice que unos doscientos metros, aproximadamente. Los hechos  que en el último párrofo se citan, no los ha denunciado a ninguna autoridad. Es cierto que en su morada acogió a don Alfredo Santirso, cura párroco de Albandi, desconociendo si el citado sacerdote se reunía en casa de los hermanos Mata Cubría, a quienes no conoce, ignorando igualmente si estos señores son masones. Ignora la actuación que haya podido tener el Santirso citado en favor de los rojos, aunque es cierto que este cura tantas veces mencionado, días después de la llagada de las fuerzas nacionales, se alojó en la casa del que depone en unión de una mujer, no conociendo su actual paradero. Preguntado sobre el tiempo que hace que está a su servicio una señora a la que califica de ama o sirvienta, dice que esta señora, llamada María Menéndez Fernández, vecina de la parroquia de Linares, Salas, está a su servicio desde hace unos diez años.

Y no teniendo más que decir, que lo dicho es la verdad, en lo que se afirma y ratifica, firma la
presente una vez leída y conforme en un todo, en unión de la fuerza instructora."

Atestado sobre la conducta revolucionaria de un sacerdote.

"Agustín Barrionuevo Camacho, guardia civil afecto a la Delegación de Orden Público de esta plaza, por el presente atestado hace constar: Que obrando en la Oficina de Investigación un escrito procedente del Juzgado Militar nº 4 de esta plaza, para su cumplimiento, el día 26 de Abril de 1938, me acompañó el de igual clase Manuel Ribera Roncero, al objeto de gestionar de la conducta revolucionaria que durante el período rojo había ejercido en favor de éstos el sacerdote cura párroco de Tremañes, don Rafael Fernández Fernández, procediendo a interrogar a don Vicente García Vázquez, de 56 años, de edad, estado, casado, propietario, con domicilio en Tremañes, quinta "Rabanal".

 Dice conocer a don Rafael Fernández Fernández, párroco de su feligresía y con el cual ha sostenido conversación, y de la expresión del citado párroco obtuvo la impresión de que se condolía de la situación de los obreros por lo que se refiere a la vida social de éstos, y, con anterioridad a nuestro GMN, un día, como hablaran de lo que se cernía sobre España, dada la actitud de intransigencia en que los obreros se habían colocado, dijo el sacerdote en cuestión que los obreros sostenían una causa justa provocados por las clases pudientes. Ha pretendido que en determinadas ocasiones, el dicente y un tal Costales de la vecindad del manifestante avalaran a personas desafectas  a nuestro GMN, desoyéndole por creer estos hechos en desacuerdo con nuestra SANTA CAUSA.

Que no tiene más que decir, que lo dicho es la verdad, en lo que se afirma y ratifica una vez leída la presente de acuerdo con todo, y firma en unión de la fuerza instructora.

Seguidamente, y a los efectos que anteriormente se citan, fue interrogada Remedios Alvarez González, hija de Manuel y María, mayor de edad, de estado, soltera, oficio, sus labores, con domicilio en Tremañes, barrio de Lloreda. La que preguntada sobre si conoce a don Rafael Fernández Fernández y sabe de su conducta revolucionaria y durante el período rojo anduvo en libertad, respetándolo todo el mundo, sin que  como a otros sacerdotes, los detuvieran y asesinaran, como ocurrió en el período rojo antes citado. No puede informar más acerca de la conducta de la persona objeto de estas diligencias. Que no tiene más que decir, que lo dicho es la verdad, en lo que se afirma y ratifica una vez leída la presente de acuerdo con todo, y firma en unión de la fuerza instructora.

Acto seguido, comparece Manuel García Alvarez, de 51 años de edad, casado, industrial, que dice conocer a don Rafael Fernández Fernández, párroco de su vecindad, y durante el período rojo este sacerdote ha permanecido en su parroquia sin que nadie le moleste, reuniéndose con los vecinos y elementos marxistas que constituían la parroquia de referencia con asidua frecuencia.

Es cierto que en los sucesos revolucionarios del 34 intervino a favor de algunos detenidos sobre los que habían recaído por la Justicia militar graves penas. No teniendo más que decir, que lo dicho es la verdad, en lo que se afirma y ratifica una vez leída la presente y de acuerdo con todo, y firma en unión de la fuerza instructora."

"Vicente García Vázquez, de 56 años, natural de Proaza, Villamejín, casado, ganadero y vecino de Tremañes, a nuevas preguntas declara que se afirma y ratifica en la declaración prestada ante la Guardia Civil, digo Orden Público, y a nuevas  preguntas del instructor, aclara que ignora la actuación que haya podido tener el inculpado por hallarse el deponente detenido en El Coto por espacio de nueve meses."
Escrito del Obispado de Oviedo.

"En contestación al atento escrito de VS de fecha 29 del pasado y recibido ayer, tengo el honor de participarle que el reverendísimo señor obispo se halla ausente en visita de varios pueblos de la diócesis, por lo que, dada la urgencia del caso, me apresuro a facilitarle los informes que desea. 

Según los datos que obran en este archivo de mi cargo, don Rafael Fernández Fernández ecónomo de Tremañes, ha sido trasladado de varias parroquias por considerarlo incompatible con el clero y fieles de las mismas, habiéndosele amonestado reiteradamente para que corrigiese su carácter. En su conducta se observan ciertas ligerezas que desdicen de su condición de sacerdote; si bien se han recibido en esta curia quejas de que durante la guerra había mantenido amistad con algunos marxistas, en realidad, los denunciantes no han concretado los cargos contra él. Esto no obstante, una vez liberada Asturias fue llamado a responder de dichos cargos ante el superior, quien después de escucharle sacó la impresión de que había obrado por miedo insuperable.

Dios salve a España y guarde a VS muchos años. Oviedo, 2 de Mayo de 1938, II Año Triunfal.

Rufino Truébano, secretario de cámara. (Dirigido al) Sr. Juez Instructor de Gijón.
Escrito de FET de JONS  Información e Investigación de Gijón.

"SALUDO A FRANCO. ARRIBA ESPAÑA

En contestación a su atento escrito de fecha 4 de Abril del corriente año, tengo el honor de  remitirle los informes referentes a Rafael Fernández Fernández, que me han sido enviados por la delegación de FET de las JONS de Tremañes; es considerado como de ideas izquierdistas del partido de Azaña. Se desconoce su actuación por llevar relativamente poco tiempo en esta parroquia. A continuación cito a las personas que pueden deponer en autos: José Costales, vecino de Tremañes, barrio de La Juvería. Lo que pongo en su conocimiento para los efectos oportunos.

Por Dios, España y su Revolución Nacional Sindicalista,

Gijón, 14 de Mayo de 1938, II Año Triunfal.

El Delegado Local. (Dirigido al) Sr. Juez Instructor del Juzgado Militar nº 4 de Gijón.
Informe de la Delegación de Orden Público. (Obsérvese la semejanza literal de este informe de la Delegación de Orden  Público con la denuncia anónima que  provoca el inicio de las actuaciones)

"Contestando a sus escritos de fecha 16 del corriente, por el que me pide informes de la conducta y antecedentes políticos y sociales de Rafael  Fernández Fernández, de 58 años, sacerdote, natural de Grado; y el de fecha 23 del actual, que me pide personas de solvencia que puedan deponer en el sumario, tengo el honor de comunicar a VS que de las gestiones practicadas se ha venido en conocimiento que el individuo objeto del presente informe, a raíz del Octubre rojo del 34, llegó a Tremañes como párroco. Le costeó la carrera la Casa Revillagigedo y desde su ordenación lleva desmoralizadas, deshechas, convertidas en infierno rojo de inmoralidad a cuatro o cinco parroquias. Intervino para que fuesen puestos en libertad tres individuos, de los cuales, el más inocente tenía en su haber un asesinato. 

Azañista furibundo, volvió rojos furiosos a los zurdos, haciendo entusiastas a los pusilánimes. En Priero fue el primer suscriptor del periódico marxista "Avance" al hacer su aparición, logrando que la casi totalidad de los vecino fuesen también suscriptores. Intimo amigo, correligionario, propagandista de los rojos, natural es que lo tratasen así, pues durante los quince meses de su dominación, el cura de Tremañes fue y vino por donde quiso amparado por los suyos. Pueden deponer en el sumario de dicho individuo: don Vicente García Vázquez, propietario, con domicilio en Tremañes, quinta "Rabanal"; doña Remedios Alvarez González, labradora del barrio de Lloreda, Tremañes; don Manuel García Alvarez, industrial, también vecino de lloreda

Dios guarde a VS muchos años.
Gijón, 27 de Abril de 1938. 
II Año Triunfal.

El Delegado de Orden Público el teniente en jefe de Información, Domingo Oliva Quirós
Declaración de un testigo. 

José García Costales de 58 años, natural de Porceyo, casado, labrador, vecino de Tremañes, declara: 

"Que conoce al que fue cura párroco de la parroquia de Tremañes, don Rafael Fernández Fernández; que su llegada a la parroquia coincidió con los sucesos de Octubre del 34 y que con tal motivo hizo numerosas gestiones en favor de numerosos revolucionarios que se hallaban detenidos; que siempre se rodeó de personas de izquierdas, lo que casi es natural, pues puede decirse que el noventa y cinco por ciento del vecindario de Tremañes es de este matiz. 

Que siempre exteriorizó su animosidad hacia la política de orden, recordando el deponente que en una ocasión, refiriéndose a los políticos de la CEDA, le dijo el encartado que eran unos rastreros y que deseaba que viniera una que terminara con todos ellos; que en otra ocasión, le dijo al deponente, que tenía ideas gilrroblistas, "que acabaría mal". No puede precisar en concreto el declarante la actuación del encartado durante la etapa roja, pues ha permanecido oculto y detenido, pero si sabe por referencias que el referido sacerdote no fue molestado por los marxistas, sino que convivió perfectamente con ellos; que por su trato constante con aquellos elementos, debe saber quiénes tomaron parte en el incendio de la iglesia y perpetraron otros atropellos en la localidad de referencia, pero que según ha manifestado el encartado con posterioridad a ser liberada Asturias por el ejército nacional, no quiere denunciar a nadie porque cree que ese es su deber. Nada sabe ni ha oído el deponente sobre que el encartado de referencia haya presenciado el incendio de la iglesia de Tremañes revestido de los ornamentos sagrados.

Leída que le fue, se afirma y ratifica en su contenido, firmando con S.Sª, de lo que yo, secretario, doy fe."
Auto acordando el sobreseimiento

El treinta de Mayo de 1938, II Año Triunfal.

De conformidad con la anterior resolución dictada por el Consejo Permanente, ACUERDO: El sobreseimiento provisional de esta causa para el encartado Rafael Fernández Fernández en concepto expresado en el inciso primero del artículo 538 del Código de Justicia Militar, volviendo a su instructor para notificación y a fin de que sea puesto aquel a disposición del Sr. Delegado de Orden Público por si dados sus antecedentes estima procedente imponer una sanción de tipo gubernativo.

El Auditor de Guerra (firmado y rubricado)

Víctor Guerra (Chusi "El Moliñeru" fíu de Lola y Chus "el Chan"

jueves, 18 de octubre de 2012

REPRESALIADOS EN TREMAÑES. LA HISTORIA DE UNA BARBARIE



Hacía tiempo que quería dedicar un recuerdo a todos aquellos que  sufrieron penas y dolores por defender sus ideas y luchar por un ideal de libertad.

El Glorioso Movimiento Nacional al mando de  Francisco Franco , se llevó por delante esa ilusión y utopía y con ello  trajo  miles de victimas, no solo por la cruenta Guerra Civil, sino por la barbarie que vino después, la represalia y represión bajo  Consejos de Guerra Militar  que arrancan en 1938 y concluyen al menos para los naturales y vecinos de Tremañes en 1940.

Hoy gracias a  la labor de mi amigo Marcelino Laruelo Roa. y su libro LA LIBERTAD ES UN BIEN PRECIADO. CONSEJOS DE GUERRA, he podido recopilar una buena caterva de naturales y vecinos de Gijon que sufrieron los Consejos de Guerra, con penas de prisión y  fusilamiento.

Llama la atención de que la idea que se tiene de Tremañes como una aldea rural que lo era pudiera tener tanto movimiento obrerista, y a eso hay que recordar que antes Tremañes abarcaba El Cortijo y Natahoyo, y la  La Braña-Perchera, zonas donde se situaba una buena porción de fábricas e industrias y eso quiérase o no hace que en Tremañes se diese una importante actividad política.

Aquí solo traigo los que fueron vecinos o naturales de Tremañes y que recoge Laruelo, a buen seguro que otros lugares hubo represión sobre naturales de la parroquia que vivian fuera de ella; y que a día de hoy debiera haber una placa en su recuerdo en alguna parte de la parroquia.

1º Consejo de Guerra 4-12-1937
Julio Cuervo Hevia. Condena: 12 años. Natural de Tremañes, vecino de Santa Olaya, Gijón, hijo de Dioniso y Jacoba, 35 años, ferroviario. Nombrado delegado en la Estación del Norte.

2º Consejo de Guerra 4-12-1937
José Bernardo Suárez. Condena: Pena de muerte. Fusilado: 5-1-38. Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de José y Elvira, 24 años, soltero, metalúrgico. De la CNT y del PCE; del Batallón "Somoza" nº 234; tuvo ascensos por méritos guerra a sargento y teniente del mismo batallón; luego, capitán en los batallones "Máximo Gorky" y "Sangre de Octubre", siendo confirmado en el empleo tras hacer unos cursillos en la Academia Militar de Gijón; del Batallón nº 238; había ganado fama por su habilidad para cortar alambrada

Segundo Consejo de Guerra. Contra Guardias municipales de Gijón. 15-2-1938
Avelino Entrialgo Alvarez. Condena: reclusión perpetua. Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Fermín y Virginia, 33 años, casado, guardia municipal. Tomó parte en los ataques a los cuarteles de Gijón; ascendido a sub-cabo; se incorporó al ejército con su quinta

1º Consejo de Guerra 16-2-1938
Gerardo Suárez García. Absuelto.  Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Manuel y Dolores, 30 años, casado, mecánico.

2º Consejo de Guerra 1-3-1938
Amaro Sánchez García. Condena: Pena de muerte. Fusilado: 11-5-38.  Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Antonio y Ana, 50 años, casado, broncista. De la CNT; del Comité de la fábrica "Aleaciones Metálicas de Gijón", situada en La Braña de Arriba, Tremañes

3º Consejo de Guerra. 25-4-1938
Benigno Solar Cuesta. Absuelto.  Natural de Deva, vecino de Tremañes, Gijón, hijo de José y Encarnación, 46 años, casado, guarda jurado

1º Consejo de Guerra 25-4-1938
.Manuel Rougeot García. Condena: reclusión perpetua.  Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Nicolás y Generosa, 23 años, soltero, sastre. De las Juventudes Libertarias; empleado de una cooperativa que confeccionaba ropa para los milicianos y de la que fue expulsado por no querer afiliarse a la CNT (?); miembro del Tribunal Popular en Septiembre del 37, no interviniendo en juicios de tipo político.

2º Consejo de Guerra 4-5-1938
José Álvarez Hevia. Condena: reclusión perpetua. Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de José y Leonor, 32 años, casado, jornalero. Voluntario en un batallón de Fortificaciones, llegando a teniente

6º Consejo de Guerra 4-5-1938
Marcelino Corbato Uría. Sobreseimiento provisional. Natural de Tremañes, vecino de Gijón, hijo de Valentín y Genoveva, 26 años, soltero, jornalero. De la 5ª Batería de Obuses; se presentó en el Ayuntamiento de Gijón el 31-12-37 al ser movilizada su quinta por los nacionales; prestó declaración en Oviedo el 17-1-38; la Guardia Civil se le acusaba de ser directivo de la UGT y de la Gestora municipal.

1º Consejo de Guerra 17-5-1938
Mariano Peláez Rendueles. Sobreseimiento provisional. Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Manuel y Aurea, 27 años, casado, albañil.

Procesamiento del párroco de Tremañes. Rafael Fernández Fernández. Sobreseimiento provisional. Natural de Grado, vecino de Tremañes, hijo de Balbina, 58 años, sacerdote. Párroco de Tremañes. (Según datos del Archivo Histórico Diocesano, había sido nombrado cura ecónomo de la parroquia de Priero, en Salas, en 1929; en 1956 era ecónomo en Villanueva de Duero, Valladolid).

1º Consejo de Guerra 25-6 1938
Ignacio Pérez de los Ríos. Condena: Pena de muerte. Conmutada: 14-11-38 Natural y vecino de Gijón, Las Maravillas, Tremañes, hijo de Ramiro y Felisa, 34 años, casado, jornalero. De la FAI; del Comité de Guerra de Tremañes

Gerardo Suárez García. Absuelto. Natural de Gijón, vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Manuel y Dolores, 30 años, casado, mecánico.3º Consejo de Guerra 6- 8-1938

Manuel Fernández Suárez. Condena: 15 años. Natural de San Martín de Anes, Siero, vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Leonardo y María, 28 años, maquinista. De Izquierda Republicana; voluntario en el frente, llegó a sargento en el Batallón nº 222.

2º Consejo de Guerra 2-9-1938
Luis Junquera Junquera. Condena: 15 años. Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Jenaro y Andrea, 34 años, casado, obrero

2º Consejo de Guerra 10-9-1938
José Calvo García. Condena: 20 años. Natural de Ciñera, León, vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Pedro y Paula, 56 años, casado, jornalero. Presidente del Comité del Frente Popular en la barriada del Cortijo, en Tremañes.

2º Consejo de Guerra 22-10-1938
Luis Gil Sánchez. Sobreseimiento provisional. Natural de Santander, vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Cayo y Lucía, 25 años, soltero, obrero metalúrgico de la Fábrica de Moreda. De la CNT; miliciano del Batallón "Víctor" nº 208; en el mes de Abril, partieron para Bilbao, regresando en el mes de Junio; fue destinado al Regimiento Mixto de Artillería, permaneciendo en la Academia de Gijón cuatro meses haciendo prácticas para artillero de antiaéreos, pero como no llegaron las baterías que esperaban, le destinaron a una batería del 7,5 en Campo Caso, donde permaneció hasta el 22-10-37 en que fue capturado.

3º Consejo de Guerra 28-10-1938
Miguel Díez Díaz. Sobreseimiento definitivo por fallecimiento. Estaba detenido en la cárcel del Coto; ingresó en el Hospital Municipal de Gijón el 7-3-38 y falleció a las 22h del 6-7-38 de tuberculosis pulmonar. Natural de Gijón, vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Pedro y Rosario, 18 años, soltero.
Juan Díez Díaz. Sobreseimiento provisional. (Por ser menor de edad cuando ocurrieron los hechos que se le imputan). Natural de Gijón, vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Pedro y Rosario, 17 años, soltero (hermano del anterior

Consejo de Guerra 10-2-1939
José Rendueles Amado. Condena: Pena de muerte. Fusilado: 28-8-39. Natural y vecino de Veriña, Gijón, hijo de Eulogio y Carmen, 26 años, casado, metalúrgico. Estuvo detenido por su participación en la Revolución del 34; del Comité de Guerra; voluntario en el frente, en el Bat. de “Carros Blindados”; al derrumbarse el Frente Norte, se ocultó en un sótano de una casa de Tremañes, donde fue detenido.

Faustino Alvarez Suárez. Condena: 12 años. Natural de Mataporquera, Santander, vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Faustino y Valentina, 22 años, soltero, estudiante. Empleado del Comité de Abastos de Tremañes; luego, se enroló en el ejército, alcanzando la graduación de teniente en el Bat. nº 214 desempeñando funciones administrativas.

Consejo de Guerra 18-2-1939
Delfín Alvarez Alvarez. Absuelto. Natural de Tremañes, vecino de Pumarín, Gijón, hijo de José y Palmira, 25 años, soltero, chófer

Consejo del Guerra 3-3-1939
Aurelio Peláez Rendueles. Condena: Pena de muerte. Fusilado: 29-8-39. Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Manuel y Aurea, 30 años, casado, albañil. Dirigente regional de la CNT; del Comité de huelga de la Fábrica de Moreda en el paro revolucionario de 1931 y, más tarde, del Comité de fábrica; propagandista del Frente Popular en las elecciones de Febrero del 36; organizó con su hermano José Manuel el Comité de Abastos de Tremañes; nombrado delegado de Intendencia para el suministro de víveres a los obreros de la Fábrica de Moreda; nombrado guardia de Seguridad; al ser movilizada su quinta, pasó como agregado al Estado Mayor de la Comandancia de Avilés, a las órdenes del comandante Víctor; al derrumbarse el Frente Norte, permaneció escondido hasta su detención

José Manuel Peláez Rendueles. Condena: reclusión perpetua. Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Manuel y Aurea, 33 años, soltero, metalúrgico (hermano del anterior). De la CNT y del Partido Federal; colaboró en los periódicos "CNT" y "Avance"; fue detenido antes de 1934 por participar en los preparativos de la revolución; voluntario en el frente; al derrumbarse el Frente Norte, permaneció escondido hasta su detención

Consejo de Guerra 15-9-1939
Salvador Alvarez González. Condena: 20 años. Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Joaquín y Encarnación, 23 años, casado, fontanero. De las Juventudes Libertarias; tomó parte en los ataques a los cuarteles de Gijón; voluntario en el frente, se enroló en el batallón que mandaba su hermano Víctor

Consejo de Guerra 9-11-1939
Argentino Ablanedo Sánchez. Condena: 12 años. Natural de Tremañes, vecino de Pumarín, Gijón, hijo de Manuel y Josefa, 37 años, casado, industrial. De la CNT; delegado del Comité de Abastos en Pumarín.

Consejo de Guerra 23-1-1940
Fernando Suárez Gamonal. Sobreseimiento provisional. Natural de Tremañes, vecino de El Cortijo, Tremañes, Gijón, hijo de Angel y Saturia, 23 años, soltero, escribiente. Estaba de escribiente en un batallón

Consejo de Guerra 16-3-1940
Constantino Sala Rodríguez. Condena: 3 años. Natural y vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Paulino y Carmen, 29 años, casado, jornalero

Belarmino Vargas Alvarez. Condena: Pena de muerte. Fusilado: 2-7-38. Natural de Tremañes, Gijón, vecino de San Claudio, Oviedo, hijo de Manuel y Josefa, 37 años, casado, industrial. De la UGT; fue expulsado del trabajo por la Revolución del 34; al iniciarse el GMN, organizó los comités de Guerra y Abastos; nombrados inspector de incautación de bienes del departamento rojo de Hacienda; capturado en el "Gaviota

Alfredo Casares Delgado. Condena: Pena de muerte. Fusilado: 2-7-38. Natural de Tremañes, vecino de Gijón, 30 años, casado, fogonero naval. De la CNT y de las JSU; en el año 1934, desertó del crucero "Libertad" para unirse a los rojos, por lo que fue condenado a reclusión perpetua; al iniciarse el GMN, participó en el ataque a los cuarteles de Gijón; voluntario en el ejército, llegó a teniente; capturado cuando huía a bordo del "Vicenta Pérez".

Consejo de Guerra 22-6- 1938
José Olivar Roza. Condena: Pena de muerte. Fusilado: 20-7-38. Natural de Gijón, vecino de Tremañes, Gijón, hijo de Rosa, 36 años, casado, metalúrgico. De la CNT; había participado en la Revolución del 34, siendo condenado a pena de muerte y conmutándosela, quedando en libertad con la amnistía del Frente Popular; al iniciarse el GMN, organizó el Comité de Guerra y fue su presidente; voluntario en el frente, llegó a teniente de un Batallón de Carros de Asalto; capturado a bordo del vapor "Gaviota"

DEFUNCIONES DEL REGISTRO CIVIL DE GIJÓN

29-1-38. (L 41 F ciento y.. ) Oficio recibido del Juzgado Eventual de esta plaza manifestando que Manuel Soto Alvarez, natural de Mieres, vecino de La Braña, Tremañes, Gijón, hijo de Ramón y Demetria (los 2 de Grandas de Salime), 43 años, jornalero, casado con Aurora Rodríguez (3 hijos). Falleció en la Gran Vía, Gijón, el día de ayer a las 14h de hemorragia interna. (Enterrado en Tremañes)

8-4-40 (L 45 F ...) Carta orden del Juzgado de Instrucción nº 1 de fecha 5-4-40, manifestando que Agustín Valladolid Alvarez, natural y vecino de Tremañes, hijo de Benito y Regina, casado con Consuelo Alvarez Alvarez (1 hija: Ana Mª), de 37 años. Falleció en Tremañes el 31-3-38.

27-6-40 (L 46 F 27) Oficio del Juzgado de Instrucción nº 1, manifestando que Antonio Barros Muñiz, natural de Puente Los Fierros, vecino de Tremañes, hijo de Francisco y Catalina, 53 años, casado (1ª Ramona Alonso Carreño, 6 hijos: Antonio, José, Alfredo, Berta, María y Ramón, 2ª Encarnación Barnardo Rodríguez, 2 hijas: Marina y Rita). Falleció en Tremañes el 5-3-38 a consecuencia de la guerra

20-12-40 (L 46 F 181) Oficio del Juzgado de Instrucción nº 1, manifestando que Rafael Cueli García, natural de Tornón, Villaviciosa, vecino de Tremañes, hijo de Rafael y Josefa, 43 años, casado con Visitación Blanco Rato (4 hijos: Rafael, Armando, Argentina y América). Falleció en Roces, Gijón, el 26-1-38 a consecuencia de la guerra

24-4-41 (L 46 F 342) Oficio del Juzgado de Instrucción nº 1, manifestando que Adolfo Heres Menéndez, natural de Tremañes, vecino de Gijón, hijo de José e Isabel, casado con Amparo Carbajal Liñero, 4 hijos: Jovita, Amador, Isabel y Marcelino, de 45 años. Falleció en Gijón el 20-10-37 a consecuencia de la guerra

22-12-41 (L 47 F 171) Oficio del Juzgado de Instrucción nº 1 manifestando que Luis Hevia Fernández, natural de Fresno, vecino de Tremañes, Lloreda, hijo de Inocencio y María, de 19 años, casado con Cándida Alvarez González, 1 hijo: Victoriano. Falleció en Tremañes el 23-1-38 a consecuencia de la guerra.

7-9-40 (L 71 F 230) Se ha recibido en este Juzgado un oficio de la Dirección de la Prisión Celular del partido de Gijón de fecha cinco del actual, manifestando que Luciano Antonio Cueli Fernández, natural de Tremañes, vecino de La Braña, Gijón, hijo de Angel y Angela, 32 años, metalúrgico. Falleció a las 12,30 h. del 5-9-40 en la enfermería de tuberculosis pulmonar (certificado médico de Honorio Manso)

12-5-39 (L 38 F 11) Florentino Rodríguez González, natural de Tremañes, hijo de Ramón y Josefa (los 2 de Prendes), vecino de Prendes, labrador, soltero, 60 años. Falleció en Perlora el 11 del actual de hemorragia cerebral (informe autopsia). Diligencias sumariales. Enterrado en Candás

En la parroquia decir que también hubo una buena cantidad de “muertes” un ejemplo:

31-10-40 (L 46 F 139) Oficio del Juzgado de Instrucción nº 1, manifestando que Andrés Fernández Solís, natural de Gijón, vecino de La Calzada, hijo de José y Carmen, 29 años, casado con Julia Díaz Alvarez (1 hijo: Andrés). Falleció en Tremañes el 19-1-38 a consecuencia de la guerra. Testimonio de que fue “chekado”

Víctor Guerra (alias Chusi el Moliñeru, fiu de Lola y Jesus “El Chan”)

martes, 9 de octubre de 2012

FIESTAS EN LLOREDA

El jueves se inician los festejos del barrio de Lloreda de Tremañes

El sábado a partir de las 14.30 horas se realizará la famosa corderada

Miembros de la comisin de festejos, en los  locales de la asociacin de vecinos.
Miembros de la comisión de festejos, en los locales de la asociación de vecinos.  Foto de Pablo solares

N. Á.
El barrio gijonés de Llorea Tremañes celebra a partir del jueves sus fiestas en honor de la Virgen del Rosario, con una gran diversidad de actividades que se realizarán hasta el domingo.

El jueves, a las seis de la tarde, se iniciarán las actividades, con la elección de las xanas de las fiestas. Una vez finalizada, alrededor de las siete y media de la tarde, comenzará uno de los concursos más aplaudidos, el de tortillas.

Por la noche les llegará el turno a la música y a la diversión, en esta ocasión de manos del artista José Herrero, que con su arte hará disfrutar de los buenos acordes a los presentes.

La segunda jornada de las fiestas comenzará a las doce del mediodía con los juegos para los mayores. Todos los participantes podrán tomar parte en juegos tradicionales, como pueden ser la petanca y los bolos.
A los niños les llegará el turno a las cinco de la tarde, con el «pintacaras», que vendrá acompañado de disco infantil, para animar el ambiente.

Los socios de la comisión podrán recoger el bollo preñao a partir de las siete de la tarde. Y una vez degustado, habrá que bajarlo echando unos bailes al son de las canciones del trío «Son-bras».

El sábado seguirán las actividades y una de las más seguidas se efectuará a las 14.30 horas y no es otra que la gran corderada.

Una vez finalizada, y como postre, el grupo de teatro de Castiello realizará una representación de una obra en la que no faltarán las risas.

El partido de solteros contra casados llegará a las seis de la tarde, y a las 22.00 horas la formación musical «Orquestina» pondrá la guinda de la jornada.

El último día de fiestas, el domingo, a partir de las 12.30 horas, se oirán por las calles del barrio los sonidos de las gaitas de la formación «Noega». Media hora más tarde se oficiará la misa solemne en la capilla de Lloreda, para dar paso a la sesión vermú, que contará con la actuación de la artista Mara y un gran pinchoteo.

A partir de las cuatro tendrán lugar los partidos de futbito, y los niños volverán a ser los protagonistas a las 19.00 horas.

viernes, 31 de agosto de 2012

El síndrome de la uralita


El escritor gijonés Víctor Guerra identifica en el paisaje heterogéneo de Tremañes, con sus polígonos industriales incrustados en el trazado urbano, un ejemplo de que el sector oeste de Gijón «ha sido pasto de políticas urbanísticas no planificadas»



Victor Guerra (Chusi) en Tremañes

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Naves en el polígono industrial de Los Campones.

Naves en el polígono industrial de Los Campones. marcos león
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Gijón, Marcos PALICIO
La Dehesa era en el Tremañes de los años sesenta y setenta un barrio humilde de minúscula vivienda obrera de planta baja, pequeña finca con huerta y a veces varias familias en cada casa. Hoy cuesta imaginarlo, aquella zona «marginal» tiene chalets adosados y calles peatonales, edificios del pasado que han sobrevivido rehabilitados y repintados y hasta una residencia geriátrica de fachada acristalada con spa. Pero a la vuelta de la esquina y enfrente, al fondo y por todas partes asoma entre las casas el perfil heterogéneo de las naves industriales, «la depresión de la uralita» en la voz de uno de Tremañes que piensa que todo esto podía haberse hecho de otra manera. El escritor Víctor Guerra, criado en la calle Los Pinos, barrio de La Fuente, cuando los niños jugaban con la arena de las obras de los polígonos que ahora cercan por completo la parroquia, ha subido hasta La Muria a buscar refugio, a echar en falta la aldea que perdió el oeste de Gijón, a ver mejor lo que el tiempo y los planes urbanísticos han hecho con ella. Y a confirmar que su pueblo «ha sido pasto de políticas no planificadas a nivel urbanístico e industrial», que las vías de Renfe por un lado, las de Feve por otro y el trazado de la autopista «Y» asumieron a su paso el resto del trabajo del estrangulamiento de la parroquia.

San Juan y La Muria son lo que queda, lo que eran, todavía un reducto agrario de manual nde un caballo reclama atención desde su finca y las casas con corredor y huerta viven a salvo de la invasión industrial. Desde aquí, Guerra contempla a sus pies la continuidad onocromática de los tejados de los polígonos, mezclada con el marrón de los nuevos desarrollos residenciales, siempre con las naves entre las casas y, al fondo, las dos hileras de siete bloques gemelos pintados de amarillo que configuran la barriada obrera de Lloreda. Apartando la uralita y el perfil grisáceo de los almacenes, fijándose bien, el escritor podrá reconocer la silueta de la quinta Juliana, de todas las que hubo la única que resiste con la sola compañía de la finca Valle, hoy en pie pero ceñida por las dependencias de la Fundación Laboral de la Construcción. Guerra propone a la más habitada de las parroquias fabriles del oeste de Gijón como ejemplo del «crecimiento sin planificación» ni delimitaciones claras entre espacios, con tantos polígonos que «a veces los camioneros no saben en cuál están» y tanta confusión que no sería posible precisar dónde empieza el pueblo y dónde acaba el área empresarial. Aquí «La Pureza» es solamente el nombre de una calle. Lo mismo que «La Esperanza».


El desorden arrancó cuando Bankunión 1, el primer polígono, se llevó por delante la quinta La Movila, enseña Guerra. La quinta Marina, «la primera que encontrabas viniendo desde Gijón», estaba más o menos donde hoy un edificio puesto a nombre de una empresa aseguradora en el arranque de la avenida de Los Campones. Así ha crecido esto, y no sólo aquí. El eco de la protesta de Guerra se oye en el resto del oeste fabril gijonés, donde las áreas empresariales de Porceyo avanzan hacia el pueblo y hace mucho más tiempo que Veriña, Poago y Fresno conviven a diario con su vecina la siderurgia. «El gran problema de Gijón», afirma, «fue la carencia de una planificación». De vuelta a casa, al paisaje abigarrado de la calle Los Pinos, donde las casas de planta baja comparten el espacio con los viejos y los nuevos bloques en altura y con dos almacenes contiguos de ladrillo visto, el escritor rememora el caos como aquella indefinición en la que «aquí un año se podía construir, al siguiente no se sabía, al otro formaba parte del polígono...». «En esta zona están plasmadas todas las evoluciones e involuciones que hubo en el concejo», remata Guerra. Y en la línea de llegada del proceso se ve «un área residencial, tres calles más allá naves en construcción» y en la avenida de Los Campones cuatro casas que viven literalmente rodeadas por una carpintería metálica y un almacén de maquinaria, con vistas a un taller mecánico y a otro de neumáticos. 




A Guerra, aquí «Chusi», descendiente de molineros que molían en El Natahoyo, no le extraña que su madre, que sigue viviendo aquí, haya querido mudarse a La Calzada, esa referencia permanente que extiende su trazado urbano de ciudad autosuficiente al otro lado de la playa de vías del ferrocarril. «Si el proyecto de soterramiento ferroviario se hubiese llevado hasta Puente Seco», en Veriña, lamenta el escritor gijonés, «se habría liberado una gran cantidad de terrenos y la ciudad habría cambiado por completo. Pero ya es demasiado tarde», asume, desactivados aquellos planes en gran parte por la expansión de la mancha industrial también hacia los aledaños de las vías.

Guerra, escritor e historiador de la masonería, colaborador de LA NUEVA ESPAÑA y entre otras ocupaciones diseñador de proyectos de movilidad ciclista, administra un blog sobre su parroquia muy significativamente subtitulado «Diario de una aldea». Tremañes se escribe en plural porque siempre, desde donde alcanza la memoria del escritor, Tremañes fueron varios. Física y socialmente. San Juan conserva el espíritu agrario alrededor de la torre de la iglesia, el barrio de La Fuente combina lo poco que queda de aquello con el cogollo de la invasión industrial y Lloreda es hoy lo que ha sido siempre, otra cosa, una auténtica ciudad con sus servicios, «su cine, su propia iglesia, su colegio». Ya no están aquellos núcleos marginales. 

La Dehesa, el de la emigración castellana, tiene adosados y limpias calles peatonales; las chabolas de «Villa Cajón» fueron reemplazadas por las viviendas sociales de la «ciudad promocional». Aquella «parroquia muy segregada», con su triple realidad social heterogénea, aún mantiene en la actualidad tres asociaciones de vecinos y varias realidades estética y sociológicamente distintas separadas por las grandes infraestructuras, nada que ver la ruralidad resistente de San Juan con la urbanidad moderada de La Fuente o con la barriada obrera de manual de Lloreda. «Pero nunca hubo un problema de integración», precisa Guerra. «Hubo mucha gente de paso que se quedó, otros se fueron» y el poso de las sociedades hechas por aluvión aguantó para seguir edificando la sociedad peculiar del sector industrial del oeste de Gijón.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Homenaje a “Santa”, Felicidades Vecino

Medalla de plata del Principado de Asturias a José M. González Santamría, Santa

Se ha publicado en el Boletín Oficial del Principado de Asturias de este viernes.

José Manuel González Santamaría, Santa, en un entrenamiento. FEDPC
FEDPC. El Consejo de Gobierno, al amparo de lo dispuesto en la Ley del Principado de Asturias 4/1986, de 15 de mayo, reguladora de los Honores y Distinciones, en su reunión de 8 de agosto de 2012, acuerda: Conceder la Medalla de Asturias, en su categoría de plata, a don José Manuel González Santamaría.”
Nuestra más sincera enhorabuena a un gran deportista, una gran persona y un ejemplo para todos. Sin lugar a dudas, “Santa” tiene una de las trayectorias deportivas más destacadas de todo el deporte asturiano.
Desde la FEDPC le felicitamos por su reconocimiento.
ENHORABUENA, SANTA!!
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