jueves, 31 de enero de 2013

CANDIDO VIÑA en el Diario El Comercio

«En Tremañes nos sentimos incomunicados»

16.01.13 - 00:13 -
Ó. CUERVO | GIJÓN.   DIARIO EL COMERCIO
  • Para mí sería soterrar las vías, ya que tres pasan por aquí. Ellas, al igual que las autovías, dividen los núcleos urbanos»
Cándido Viñas.Párroco de la iglesia de San Juan Bautista de Tremañes

EL PERFIL

.«En Tremañes nos sentimos incomunicados»

«Sería muy interesante que, con la cantidad de polígonos que nos rodean, la gente consiguiese un trabajo»
«Aquí no existían calles ni alumbrado, y las aguas fecales se depositaban en un prao a tiro de piedra de las viviendas»

Cuarenta años viviendo en un lugar sirven para, con el paso del tiempo, analizar los cambios sufridos por la zona en la que se reside. Algo similar puede hacer Cándido Viñas (Villagarcía de Campos, Valladolid, 1934), quien ha pasado media vida en Tremañes, un barrio al que lleva vinculado desde la década de los 70. Ahora, después de años de sacrificio y trabajo, los vecinos han decidido que es hora de darle un homenaje. De ahí la solicitud de una calle o un parque para su párroco. Algo a lo que, finalmente, el Ayuntamiento accedió. A partir de hoy, su nombre permanecerá en una zona verde situada entre la avenida de la Economía Social y el camín de Lloreda.

-Al final ha llegado el día. ¿Cómo se siente?
-Muy feliz y muy agradecido, aunque también me da un poco de vergüenza recibir esta distinción. Creo que también ha habido más personas que yo que trabajaron duro por la mejora de Tremañes. De todas formas, viniendo de los vecinos, es algo que acepto con muchísima alegría.

-¿Por qué cree que lo hacen?
-(Ríe). ¡Pues habrá que preguntárselo a ellos! Habría que preguntárselo a ellos. La verdad es que no lo sé, quizá sea un premio por el trabajo que he hecho durante estos años.

-Dicen que su labor ha sido muy importante para la mejora de las infraestructuras del barrio.
-Pues puede ser. Llevo vinculado al barrio desde que llegué, en los 70, procedente de La Felguera. Había mucha necesidad, muchísima pobreza. Era un barrio abandonado que no solo necesitaba viviendas dignas con las que dejar atrás el chabolismo. ¿Sabe? Aquí no existían calles ni alumbrado, y las aguas fecales del poblado se depositaban en un prao que estaba a tiro de piedra de las viviendas. No eran las mejores condiciones. Por suerte, todo eso ha quedado atrás.

-¿Sucedía lo mismo con la Educación y la Sanidad?
-Lo mismo. Educación y Sanidad más de lo mismo. Estaban los colegios de Las Maravillas y de Lloreda, en los que había bastantes alumnos. La verdad es estaban horribles. Decían que los arreglaban pero no hacían ninguno nuevo. Todo cambió cuando los vecinos decidieron bajar hasta la Plaza Mayor, manifestándose frente al Ayuntamiento, donde estaba celebrándose un Pleno en el que se decidía si se construía o no el nuevo centro. Al final se logró.

-¿Cuándo empezaron las instituciones a fijarse en las necesidades que pasaba Tremañes?
-Con el cambio político. Fue con la muerte de Franco cuando empezaron a tomar conciencia de los problemas que se pasaban aquí. Comenzaron a desaparecer las chabolas, coincidiendo con el Mundial de 1982, y se construyeron viviendas prefabricadas para las personas que vivían en ellas gracias a un convenio firmado por el Ayuntamiento, el Ministerio de la Vivienda y el Arzobispado de Oviedo, que cedía los terrenos.

-¿Qué retos de futuro se plantean en estos momentos en el barrio?
-Todavía quedan muchas cosas por hacer. Lo más importante para mí sería soterrar las vías desde Veriña. Por aquí pasan tres vías férreas, tanto de la absorbida Feve como de Renfe. También están las autovías, que dividen los núcleos urbanos. Nos sentimos incomunicados.

-¿Y el empleo?
-También, es otra gran necesidad. Sería muy interesante que, con la cantidad de polígonos industriales que nos rodean, la gente consiguiese un trabajo. Pero no lo encuentran. Es un gran pena.

Un cura obrero
-A usted se le conoce por haber sido un cura obrero.
-Me ordené jesuita en 1953. Estudié Magisterio en Filosofía y di clases en algunos centros, como en la Universidad Laboral, entre 1960 y 1962. En Asturias conocí mi vocación obrera. Después de estudiar Teología en Burgos y pasar un año en Roma, llegué a La Felguera. Trabajé en Industria Laviada, en el dique de Duro Felguera, como basurero en Limpiezas El Sol. Al final tuve que pedir la baja por problemas en la columna vertebral y vine a Tremañes a echar una mano.





















miércoles, 23 de enero de 2013

UNO DE LOS NUESTROS:Cándido Viñas: el valor del compromiso

 

Un pequeño parque de Tremañes llevará desde mañana el nombre de uno de los primeros curas obreros de España, inquieto y siempre comprometido con la causa de los más necesitados

Cándido Viñas.
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JAVIER GRANDALa parroquia de Tremañes está de enhorabuena, no sólo por el hecho, siempre grato, de estrenar una nueva zona verde (aunque sea exigua y esté enclavada en un remoto paraje industrial), sino porque el Consistorio gijonés, atendiendo al sentir de los vecinos, accedió a bautizar este sencillo espacio de recreo con el nombre de Cándido Viñas, párroco de Tremañes. 

En una ciudad como Gijón, que ha elevado a los altares de su callejero a multitud de personajes que poco o nada hicieron por la ciudad o por sus convecinos, es de agradecer que en esta ocasión el distinguido sea una persona que sobresalga por su bonhomía y por su vocación de servicio a los demás.

Bastan cinco minutos de conversación en su casa, donde la puerta siempre está abierta para aquellos que le necesitan, en torno a un café en la sede vecinal o tomando un vaso de vino rodeado de parroquianos en alguna de las múltiples capillas laicas que todavía cobijan entre sus paredes ese ser incierto del barrio, a caballo entre lo rural y lo urbano, para advertir que Cándido Viñas es un hombre sencillo, apegado al día a día de su parroquia, y nada amigo del boato y las distinciones. Los que le conocen bien, saben que cuando en Lloreda se descubra la placa que lleva grabado su nombre, esbozará esa media sonrisa de buena persona que siempre lleva pintada en la cara, entornará un poco los ojillos, apagados ya de tanto pelear por la justicia en este mundo, y se sentirá reconfortado, no por ingresar en el selecto club de miembros del nomenclátor de la villa, sino por sentirse querido por sus vecinos y amigos. 

Los que le conocen bien, saben igualmente que si le ceden la palabra aprovechará para poner voz a las quejas de sus vecinos, protestando por el intenso tráfico pesado, por el mal estado de los caminos o por el deficiente alumbrado.

La historia de Cándido Viñas es la de un hombre inquieto y perseverante, que de joven se sintió atraído por los misterios que se escondían tras los recios muros de la colegiata de San Luis, en su pueblo de Villagarcía de Campos, un destacado puerto de arribada para los novicios de la Compañía de Jesús. En la Orden, Cándido encontró un cauce para dar salida a su vocación de servicio a los demás. Cumplido el tiempo, completó su formación en la Compañía como maestrillo en la Universidad Laboral entre los años 1962 y 1964, antes de ser ordenado sacerdote. Su paso por la Laboral le permitió entrar en contacto con el mundo de los jóvenes y del trabajo, y le hizo replantearse muchas cosas, entre otras, la forma de cumplir con su futuro ministerio, que estaría ligado al mundo laboral.

En efecto, su particular forma de entender eso que los hombres de iglesia denominan el misterio de la encarnación, llevó al recio y vehemente vallisoletano a convertirse en uno de los primeros curas obreros de España. Como el propio Cándido ha reconocido muchas veces, no buscaba evangelizar a los trabajadores reconvertido en una suerte de misionero de nuevo cuño, sino ganarse el sustento, compartir las fatigas del mundo laboral, ser uno más entre muchos. 

Dos años en un taller en La Felguera y tres en el Dique de Duro Felguera, donde tuvo que esconder su condición de sacerdote para ser admitido (eran los tiempos conciliares de la doctrina social de la iglesia y el empresariado no podía meter el enemigo en casa), son parte de ese compromiso vital con el mundo obrero del que sólo pudo apartarle un accidente laboral que limitó sus capacidades físicas.

Inquieto y siempre comprometido con la causa de los más necesitados, desde el año 1973 compaginó sus clases en la Universidad Laboral con la colaboración en la parroquia de Tremañes, entonces dirigida por el recordado sacerdote José María Bardales. Tremañes era entonces un espacio en plena transformación urbana e industrial, un polvorín social estigmatizado por la presencia de amplios asentamientos de infravivienda marginal. 

Un rincón olvidado y marginado del concejo, prácticamente ignoto para la mayoría de los gijoneses, que sólo frecuentaban los residentes y los trabajadores de las empresas radicadas en sus límites. Pero Cándido decidió quedarse, hizo suya la causa de la parroquia, trabajó para erradicar la marginación y el chabolismo, enarboló la bandera de las reivindicaciones vecinales que buscaban mejorar las condiciones urbanísticas y sociales del barrio, equiparándolo, como era de justicia, con el resto de las zonas de la ciudad. Para ello no usó el púlpito a la vieja usanza, sino la denuncia a través de las tribunas de los periódicos, de la persuasiva dialéctica jesuítica desplegada en múltiples reuniones con técnicos y políticos municipales acompañando a los otros miembros del colectivo vecinal.

Al viejo y querido párroco, el húmedo Nordeste gijonés le volvió socarrón y discutidor como al más genuino de los playos, pero abrió grietas en su longevo edificio tan dolorosas y profundas como las que recorren las paredes de la iglesia parroquial. Cándido ya no frecuenta la línea número 14 de Emtusa para ir al Ayuntamiento a reclamar mejoras para su barrio, pero seguro que más de una vez lo podremos ver sentado en un discreto rincón del parque que, desde mañana, 16 de enero de 2013, llevará su nombre, con su eterna sonrisa y su inseparable bastón, rememorando con algún vecino viejas luchas sociales o barruntando otras nuevas.




jueves, 10 de enero de 2013

CASA “RAMONITA”, UNA MANSION PECULIAR

En el seno del desastroso urbanismo  de Tremañes, aparte de las famosas Quintas, como las de Valle, o la de Juliana, por donde pasaron notables republicanos gijoneses como el que fuera el alcalde de Gijón Eladio Carrñeo, o hasta el que fuera presidente de la República como Mateo Praxedes Sagasta.

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En  la parroquia hay o  habido  otras casas cuando menos singulares,  algunas de ellas son  La Casona de la Dehesa, o la Casa de la Torre del Marques de Tremañes, u otras..., y entre esas casas singulares se encuentra “Casa Ramonita” sita en zona de La Fuente, al pie de la carretera de Tremañes, ocupando el  lugar y número: Carretera de Los Campones 77.

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Vistas de la casa: 1ª Avenida Los Campones, 2ª Fachada del Jardin, y 3ª Fachada posterior

Durante mucho años ha sido la casa de  mis sueños, sobre todo, sus buhardillas, en las que al final de la vida de la casa, antes del actual destrozo viví una larga temporada, pero empecemos por el principio.

A esta casa ya le dediqué un pequeño post, pero un lector de este pizarrón me pidió desarrollar algo más su historia, y dicho y hecho, me puse en marcha con la idea de poder tener algún dato más, como por ejemplo: ¿Quién había sido su arquitecto? , o  la fecha de construcción, etc.

Puestos en contacto con el Registro de la Propiedad, el Departamento del Catrasto, y el Archivo Municipal de Gijón, y unas cuantas vueltas más y tras los pagos de las correspondientes cuotas, pocos más datos he podido obtener. Todos los departamentos  y entes administrativos tenían algún que otro documento que me ha permitido ir reconstruyendo parte de la historia que junto  con la memoria oral al menos ya sabemos algo más sobre esta casa.


  

Hoy el Archivo Municipal de Gijón (Torre del Reloj) contiene todo el expediente completo, al menos el que yo he conseguido de unos y otros departamentos lo he entregado al citado archivo.

“Casa Ramonita”, tomó tal  nombre porque en su bajos amén de la vivienda de los dueños, había una tienda de comestibles denominada “Tienda de Ramonita”  y por tanto la casa también fue tomando esa denominación. Pero no siempre esa casa tuvo el mismo nombre, pues  el fotógrafo César, que recogió dicha casa en una fotografía de 1977 nos dice que esta casa se denominaba Chalet de Posada y también de Doña Segunda. A ese respecto no he encontrado nada sobre dichas denominaciones.

Los propietarios de la casa

Parece ser que esta finca era parte de otra finca de la que fue segrega y dicha finca fue adquirida  por Don Sabino García Fernández que falleció en 1958. Como tal expresa el expediente bajo el numero 32.560 folio 213  del tomo 493 de este Ayuntamiento de Gijón, y muere soltero y sin descendencia siendo su albacea  Eduardo Zazua Fernández, que se la vende a Doña Ramona Alvarez Súarez en 90.000 pesetas, ya que era arrendataria de tal inmueble, por lo tanto Doña Ramoina y su progenitor llevaban viviendo en tal casa un cierto tiempo.


El padre de Ramona  era D. Augusto Álvarez  al que conocí en los años 60, era todo un personaje, inmenso y  grueso,  siempre estaba sentado en uno de esos sillones de mimbre, y allí estaba con su pai pai dándose aire en una mano, y en la otra siempre tenía  el matamoscas . No sé si era un indiano o no, pero tenía toda la pinta.

A su alrededor estaba siempre su cuñada , la señora  Angela  siempre trajinando, y como no  Ramonita que llevaba adelante junto con su distintos parientes.
La entrada a tienda de comestibles daba a la carretera de  Serín, o de los Campones que pasó a denominarse Avenida de los Campones.

Hoy los propietarios son otros por temas de herencias y demás, y actualmente está en manos de un notario.

De la casa de la cual  hablamos,  el Catastro tiene copias de los planos con dicha distribución, eso sí  muy somera, dándose  como  data de construcción  1890, aunque no se especifica quien fue el arquitecto, ni sus primeros dueños o quien mandó levantar la casa.

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Tipología de la Casa

Su volumetría está contenida en un frente que da a la carretera Los Campones nº 77,   de unos 9,7 mts y un fondo de 13,6 mts, lo que arroja una edificación de unos 341 mts2 y el terreno unos 497 mts 2;  y aunque presenta una cierta singularidad  constructiva en la fachada lateral que da al jardín (la finca forma parte de una especie de martillo) pese a esa singularidad no tiene una protección especial aunque se considera que se debe ir a su conservación.

En la planta baja, estaba la vivienda de Ramonita, y el jardín y en luego en la primera planta había 2 viviendas, y en la buhardilla había otras dos.

La fachada lateral es la más bonita y es la  que se ve desde la carretera, presentando  esos bonitos huecos y florituras en los aleros del tejado y sobre el balcón de las buhardillas y las ventanas semicirculares de estas.

La tienda de Ramonita y los moradores de la casa

La tienda de Ramonita no sé la fecha en que empezó a funcionar como tal, en la zona estaba el comercio de Ultramarinos de Jesús el de Pedrón (El que luego fuera el Estanco) y casa Teresa , en la misma acera que Ramonita. He preguntado a mi madre  sobre la casa y la tienda, pero ella cuando  se vino a Tremañes en sobre 1950 la tienda ya funcionaba como tal.

Era una tienda como casi todas que se preciaba, funcionaba a base de libretas que se iba liquidando  cada uno a su sen... plazo fijado entre Ramona y los financiados.(fiado y fiador). En esa tienda que creo que durante muchos años fue la única en la que compraban mis padres, al menos era digamos la tienda de referencia. 

En su interior recuerdo en un mostrador que hacia angulo (una especie de escuadra) los  aparatos para sacar aceite, y detrás del mostrador por donde se accedía a al interior del mostrador  había  un pequeño cubículo para el teléfono. Recuerdo cuando mi padre lo adecentó como tal.

Ya que mi padre hacia las veces de encargado de las obras, de retejado  y obras menores que tenía la casa.

En la primera planta. durante muchos años vivieron varios vecinos por un lado la más decana de todos ellos Otilia que ocupó la vivienda que da al balcón central que se puede ver en la fachada lateral,  también vivió  Mercedes, luego Violeta, Delfina, Ovidio...

Y en  las buhardillas estaban ocupadas por dos familias emparentadas "los Gallegos" era curioso porque ambas buhardillas compartían el mismo jol de entrada, en una vivía Pilar y    y en la otra Josefina, Pílar y Victor eran los padres de Víctor Manuel, y luego también vivió  durante muchos años Manolo y Lila los padres de otra chaval: Manuel Angel.

Cuando estas familia se fueron a vivir a la Calzada y tras varias ocupaciones, mi padre que siempre tuvo muy buena relación con Ramonita, arregló y adecuó una de ellas para mi hermana Marta y su marido Julio, instalando mejores servicios, y luego yo me hice con la otra buhardilla, a la que le añadimos un baño grande, sustituyendo el wáter lateral, por un amplio servicio con bañera incluida que daba a la carretera de la Iglesia, y que estaba separado de la cocina por un tabique de cristal viselado, de esta manera la entraba luz a la cocina y ala vez se disponía de un baño amplio y confortable.

Doña Ramonita

Doña Ramonita, era soltera y aunque no era una moza imponente, tenía un porte muy señorial, yo me la cruzaba mucho por las tardes noches sobre todos los fines de semana , cuando iba a visitar a sus amigas de Gijón y paraban en la cafetería El Bariloche, siempre con su abrigo largo, y su bolsito de señora bien y muy "maqueada".. Era para mi una buena persona, la que nos atendía incluso los domingos cuando ibamos con los "mandados" de las madres por la puerta trasera a la ventana a pedirle los dichosos "recados" de última hora.

Victor Guerra (alias Chusi el Moliñeru, fiu de Lola y Jesús el Chan .

viernes, 21 de diciembre de 2012

Uno de los Nuestros: Mariano Ferández


Mariano Fernández: «Bajamos por no reforzar el equipo»

El ya ex consejero confía en que el actual Sporting «irá para arriba», pero advierte de que si pierde el objetivo puede llegar a bajar

 13:40  
Mariano Fernández recibe la felicitación del presidente Manuel Vega-Arango.
Mariano Fernández recibe la felicitación del presidente Manuel Vega-Arango. 
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GIJÓN, J. E. CIMA

 Los veteranos Amador Yenes y Mariano Fernández Prendes, que vivieron la época más dura del Sporting, fueron sustituidos como consejeros en la reciente Junta de Accionistas. El encargado de las relaciones con las peñas rojiblancas fue Mariano Fernández Prendes, nacido en Pervera hace 72 años pero que desde muy niño vivió en el barrio de Tremañes.. 

Fernández Prendes dice que «llegas a una edad y te buscan relevo. Mi misión era buena para cuidar con esmero a las peñas donde estála verdadera afición del Sporting, que llama la atención en Asturias y en España. Hay calles en Gijón con 6 peñas. Igual no se ha valorado mucho que en los últimos años se fundaron 50 peñas».

Le costaba dejarlo pero una llamada de José Fernández le deja feliz. «Me llamó mi amigo, el jefe, para decirme que aquí , en el Sporting, tengo mi casa y que sigo con las mismas prebendas y como uno más dentro del organigrama del club, aunque sin cargo. Así que seguiré acudiendo a alguna peña. Fue un buen detalle de que a las personas hay que tratarlas con cariño y que no son objetos. A veces recibes una bofetada pero luego te dan mimos».

Mariano fue árbitro durante 15 temporadas. Luego pasó a ser lugarteniente en el colegio de árbitros que presidía Fombona durante 30 años al que considera un fenómeno. En 1999 entró como directivo del Sporting. «Precisamente esa fue una de las mayores alegrías, que me llamara el presidente Juan Pérez Arango cuando yo era un desconocido y no tenía un duro. Junto al ascenso del Sporting con Preciado donde todo el mundo se tiró a la calle a celebrarlo con el paseo de la plantilla en el autobús», señala.

Fue también el consejero que acompañaba a expedición rojiblanca en los viajes. A Fernández Prendes no se le olvida aquellos «viajes en autobús cuando el club estaba muy mal económicamente. Marchabas al Egido y volvías la siguiente semana. Era duro pero imprescindible tener allí a un consejero. Ahora todo ya funciona con dinero y viajes en avión, gracias al paso por Primera. También me dio pena cuando se tuvo que echar a obreros del club».

El descenso a Segunda fue uno de sus grandes disgustos como consejero. Mariano Fernández dice que «se veía venir y me llamaban pesimista. No se reforzó bien el equipo y se dejó marchar a Diego Castro, como ahora a Rivera, que eran jugadores con peso en la plantilla y también porque se fallaba por banda y en el centro del campo».

En cuanto a la situación del equipo, Fernández Prendes confía en que «se irá para arriba porque sólo hay dos o tres equipos grandes; los demás son poca cosa. Pero, ojo, que de no subir hay que tener cuidado porque también se puede bajar porque se está muy cerca si pierdes el primer objetivo. Espero que no tengamos que rezar al final porque tampoco fuimos a ver La Santina».

Respecto al club considera que económicamente «tenemos a un fenómeno como Antonio Veiga que lleva las cuentas y las cosas van bastante bien. Aunque ya no hay tanta fluidez como hace dos años y se nos retiran patrocinios. De estar en Primera a Segunda hay una diferencia abismal de ingresos. Se notó también en la captación de socios en Primera, a la de ahora, que fue miau».

viernes, 30 de noviembre de 2012

25º Aniversario del Colegio Publico de Tremañes

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El Colegio Publico de Tremañes cumple 25 años de existencia, veinticinco años de trabajo y desvelos porque la parroquia, la aldea tuviese un lugar de conocimiento, de referencia.

Atrás quedan las escuelas de las Maravillas, del Caravacu, de Lloreda  y hoy los escolinos se reúnen en torno a este centro que lidera un activo Director como Maxí Marín, que nos reunió a una serie de referentes de la aldea  para premiarnos por la labor que cada uno ha desarrollado  en su sector, como Pipo Margaride, Líder vecinal; Cándido Viña que fue párroco de la aldea; el paraolímpico  “Santa”, los familiares de la poetisa María Teresa González y los del fotógrafo  Cesar, y el que esto suscribe.

En el acto de aniversario participó la Unidad Canina de la Policía Municipal de Gijón, y tras ello y trufado con la animación de un mago, tuvieron lugar los discursos de la Consejera de Educación Ana González Rodríguez, del Concejal de Educación del Ayuntamiento de Gijón Carlos Rubiera , de la Señora Alcaldesa de Gijón: Carmen Moriyón.

Les dejo con fotos de ese acto,  y con un pequeño reportaje fotográfico y un  discurso que preparé para el acto ante las autoridades, pero que luego fue presentado en el anteacto antes del pincheo.

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UN DISCURSO QUE QUISO SER... Y NO PUDO SER....


ACTIVIDAD EN EL COLEGIO DE TREMAÑES
Sra Consejera..  Sra. Alcaldesa. Sr Concejal
Autoridades, Comunidad educativa, vecinos, alumnos y galardonados

Me toca la honorable encomienda de hacer una reseña sobre esta parroquia, sus paisanos y pisanas, sobre sus hechos e historia, en suma sobre los que somos  y hemos sido, no solo los naturales de Tremañés, sino también aquellos otros que conviven con nosotros en esta  aldea o parroquia y que han hecho de ella su casa, su hogar,  y terruño de referencia, en suma a todos los ciudadanos empadronados y hasta lo que trabajan en ella… como decía Pablo Castellanos  hay ciudadanos de facción, de ficción  de afición  y hasta de aflicción que de todo hay en la parroquia.

Puede pensarse viendo la representación vecinal a reconocer sus méritos que nuestra historia es escasa, pero se ignora que entre el gijonismo y el calzadismo, hubo una seña de identidad como tal territorio que era algo más que buenes castañes,  y gentes de males mañes, que también,  pero que ya viene de la época romana,

Nuestra figura parroquial se vino abajo con la simpar implantación de polígonos industriales por doquier, y ya no fuimos como antes, en vez de núcleos de enumerarlos como la  Juvería, El Plano, Lloreda, La Muria, La Picota, La Dehesa, desde hace ya tiempo somos el puzle poligonal por excelencia: Polígono Bankunion 1 o 2, Polígono Promosa, Mora Garay.. etc.. digamos que nuestra identidad como tremañenses se nos fue en la misma medida que los tejados de uralita marcaron nuestros horizontes paisajísticos.

Pero ello no quita que quienes hoy nos representan como vecinos modélicos, en la entrega,  tenacidad y dedicación representen en ellos mismos esa historia que seguramente arranca en las mismas témporas en que los romanos campaban por estos lares y como recuerdo nos dejaron en el Monte del Mortero de nuestros juegos  una ara en honor a la diosa Fortuna Balneraria, lo que ya dice mucho de nuestra antigüedad.

No he rastreado los legajos del medievo, pero a buen seguro que por estas tierras campeaban hijosdalgo de esos que tantos hubo por Asturias,  puesto que el en el año de 1.385 ya aparecemos como Santianes de Tremañes en los legajos eclesiásticos, que es cuando para algunos empieza la historia.

Y para ser territorio había que tener gentes de rancio abolengo, porque mi bisabuela, y la madre de esta tuviesen el molin de Tremañes no parece célula de realengo, por tanto haciendo recuento encontramos en la aldea a un muy desconocido Marqués de Tremañes, Marquesado otorgado en 1747 a un Teniente General de los ejércitos reales   Francisco Tineo y Álvarez de Nava, que al tenor de sus apellidos no sé su relación con Tremañes pero asentó su real casa en la Finca de la Torre  que más bien conocemos como la Finca de la "señorita", y que hoy forma parte del patrimonio municipal,  y que espero que la señora alcaldesa nos haga un día el honor de declarar una jornada  de puertas abiertas para conocer el citado palacio a los naturales de Tremañes, pues ni hemos conocido al Marqués que ignoró si ejerció como tal, ni la casa es que la conozcamos tampoco.

Por estas tierras también pasearon notorios repúblicos como Mateo Praxedes Sagasta que tomó cholocate y churros en alguna de la famosas Quintas de la zona, ya que contábamos con las de la Móvila, La de Valle, la de Juliana (Buenavista) la de Rabanal, las cuales visitaban otros repúblicos federales tan notorios como Eladio Carreño, o Tomás Zarracina, ambos además miembros del consistorio gijonés. Es de suponer que los anfitriones debían ser también republicanos, y eso lo sabe bien y lo cuenta mejor mi amigo Francisco Prendes Quirós.

También fue un natural de aquí Isidro del Río Rodriguez que nació en esta parroquia en 1869, empresario republicano que formó parte de la corporación gijonesa en 1922 año en que fue elegido alcalde, y que fue el alma mater  de proyectos tan importantes para Gijón como  la Gota Leche y  Junta de Protección de Menores, o las casa baratas de El Coto, o la compra de los terrenos para la Escuela Publica del La Guía. Tambien formó parte de la Corporación en  1931 junto a prohombres gijoneses como  Germán de la Cerra, Dionisio Morán  o Félix Guisasola
Y hasta un famoso Dominico tuvimos en estas tierras, pero como de iglesia parece que somos justitos el tal  Eloy Suarez nacido en 1897 se nos fue pronto ya  que dictó catedra de latinajos y ciencia Tomista en Corias y Salamanca,  siendo más tarde fundador de un colegio en San Diego (Texas)  y luego ejerció como profesor en Oaklan (California)…

Estas tierras tan rurales también dieron cobijo a una intensa pléyade de obreros en núcleos como Juvería, la zona de Jamaica, La Dehesa, La Fuente, entre ellos tenemos a notables socialistas y anarquistas como  Avelino Gonzalez Entrialgo miembro de la CNT que murió en Venezuela; en miembros de la clase obrera, del pitu a las 12 que marcaba el horario de nuestra aldea, y esos pitos eras de las fabricas sitas en  las parroquias aledañas del Cerillero, La Calzada o Natahoyo,  erramos ya por aquel rompiente 1900 podemos, parroquia-dormitorio, entre estos peregrinos convencinos que sentaron sus reales por estas tierras citar cabe citar la   estancia fugar en la parroquia del que fuera Presidente del Consejo Soberano de Asturias y León  D. Belarmino Tomás; por mor de esa lucha por la libertad también fuimos una tierra de represaliados, pues 42 vecinos fueron condenados y fusilados entre 1937 y 1941 por defender ese bien preciado.

Pero en general hemos sido más bien discretos, con  una autoestima un tanto baja por haber sido fruto de las bárbaras invasiones, de todo tipo de color y condición, aun recuerdo las “invasiones bárbaras” de castellanos, andaluces y extremeños… que hicieron de este territorio un ejemplo de convivencia, luego llegaron los gitanos, los mercheros, los portugueses, eran los tiempos del Lute  de la infravivienda de la Dehesa o al chabolismo de Villacajón, y todo eso nos marcó como parroquia marginal que sirvió de cajón de sastre y desastre  de  la actividad política gijonesa, no hay nada más que ver nuestro urbanismo, un paseo por nuestros espacios urbanos y rurales lo dicen todo; pero también no hizo tolerantes y sufridores y fraternales con los que menos tenían, y nunca nos revelamos.

Supimos de las diferencias, de la gastronomías, de los decires y hasta de los olores distintos y con ellos vivimos y convivimos sin hacer distingos y pese a nuestra segregación territorial  y espacial por vías, carreteras y autopistas, que de decirles autoridades aquí presentes  que si fuéramos a la constitución de otro nuevo Consejo Soberano de Tremañes, Gijón tendría problemas con nuestros portazgos, porque todo pasa por nuestras tierras: Carreteras y trenes..
Pero no se inquiete Señora Alcaldesa, que los tremañenses somos gentes pacíficas pese a que se nos considere “gente de males mañes” a los  naturales de Tremañes,  hemos tenido  otros personajes más cotidianos como Jesús el de Pedron, el Pintu de la Quinta Marina o Conchina la del Nietu, la pintona Guardesa del Carreño, El Jamaicu…el Parrichu, o mi querido Kiko de Gijon Fabril… que son las referencias más cercana de quien os habla.

Referencias del quehacer empresarial y ganadero, del trabajo y la subsistencia, y como debo hablarle de estos otros vecinos más actuales, algunos aquí presentes como dejar en el alero del olvido a  Maria Teresa Gonzalez, poetisa  que pasó al Oriente Eterno, y a la cual se le ha dedicado en su recuerdo el Parque aledaño a  estas instalaciones, y que de nuevo en este año se le concede a su marido un pequeño recuerdo, para mantener viva su memoria.

Y entre esos “notables” oriundos hay que contar con Gaspar Meana dibujante y padre de la “Crónica de Leodegundo”, colaborador de el Diario El Comercio, y de la Revista Wendigo, que debiera tener también un espacio en estas citas, y no quisiera dejar atrás a quien nos pasó a la posteridad como vecinos y parroquia, y aunque fue un avencidado por matrimonio a La Calzada, era natural un natural de Tremañes, estoy hablando de el Fotógrafo César, que nos inmortalizó como pueblo.

 No es que tengamos muchas referencias, alguna más debe haber porque la losa de la memoria histórica es grande, por ejemplo hace unos días me enteraba de que un natural de Tremañes, había sido diputado, y el cual ha merecido un gran estudio por parte de historiadores que trabajaron sobre su figura, se trata de Manuel Aguillaume Valdés, hijo de un jornalero francés que llego a ser Presidente honorario del Cómite Federalista del Natahoyo, y que junto a su esposa Carmen Valdés Infiesta trajeron al mundo a Manuel Aguillaume en 1881 en Tremañes, este tras los estudios ingresó en el Cuerpo de Correos, impulsó el Sindicato Postal junto al socialista Teodomiro Menéndez. En 1931 fue administrador de Correos de Oviedo, y luego en  1932 de Toledo. Fue Diputado  el 25 de noviembre de 1933  por Toledo. Activo militante que terminó ajusticiado reo de lesa majestad por  defender la legalidad republicana.

Pero cambiando de tercio, a quien hoy damos homenaje porque a sus espaldas llevan el trabajo  y también la historia de la que son copartícipes son estos s convecinos:

 Pipo Margaride, líder vecinal que poco a poco fue asumiendo un papel que nadie quería coger pues un territorio tan desestructurado y fragmentado como este no es fácil liderarlo, pero ahí está su trabajo nunca bien, ya no digamos renumerado, sino aún menos agradecido, y es que los  naturales de Tremañes nunca nos hemos sabido vender bien, ni tampoco hemos sabido agradecer públicamente las cosas.

Porque quién  sabe de la labor de este castellano jesuita  Cándido Viña,  cura sin sotana, ni alzacuello, cura obrero que ha cubierto todo un periplo existencial entre nosotros, aunque le tenemos que decir que siempre le hemos  notado un tanto enrocado en el núcleo de Lloreda, y que pese a ello, y por ello no se puede negar que ha hecho una labor tan importante como otro cura que por estos lares estuvo que le llenan de Homenajes y  estatuas.  A Cándido Viña le dieron un “parque pequeño” la aldea es tierra de parquedades, a este cura lo ví llegar hace ya unos cuantos años, en medio de una tempestad que medio amainaba como era la del chabolismo, y ahí estuvo como cura y como paisano y como vecino lidiando con la dura mordida de la inmigración y la pobreza.

Uno de estos nuevos vecinos que moran en la moderna Tremañes de “adosados y gabinonas” es Jose Manuel Gonzalez Santamarina "Santa", una paraolímpico de primer orden que vive con nosotros como un oriundo más, y el cual pasa desapercibido en la parroquia, y es que "semos asina" Señora alcaldesa, despegados y un poco a lo nuestro, tal vez cansados  de tanta indignación, casi es obligatorio decir que nos da todo un poco igual…

En otros lares,  las gestas de "Santa" serian celebradas y coreadas, ya ve un paisano corre con un coche y se arma la de dios es cristo en la ciudad… y ya ve un paraolímpico con presencia en el Campeonato del Mundo de atletismo de 1998 con un 4º puesto; en Campeonato de Europa de 1999 con medalla de plata  en los 200 mts, en el 2003 con un bronce en los 400mts;  y en el 2005 de nuevo plata en el 1.500 mts, de nuevo bronce en Campeonato del Mundo  de 2006 en los 1500, y también en los del 2011 en la misma distancia, y en el Mundiales de Londres acabó  séptimo en los 400 mts    y al cual el Principado de Asturias le ha concedido en este años 2012 la medalla de Plata… pues la parroquia sin enterarse… tal vez como parroquia le debemos algún que otro homenaje.

El fotógrafo César que recogió cada año nuestra memoria, nuestra quehacer la cual se plasmó en una serie de fotos que están en el libro que César llevó adelante, y donde ser ven imágenes de la parroquia... aunque hay otro gran bagaje documental que son todas aquellas fotos familiares que nos fue haciendo a lo largo de toda nuestra vida, casi que desde la niñez hasta la adolescencia.... Luego desaparecía de nuestras vidas, hasta volver a encontarlo en la fotografías mencionadas. Un Homenaje desde estas páginas.

Tal ve somos así…, los genes, las mezclas… que se yo  tal vez  el haber sido una población llena de aluviones emigratorios, de desvertebramientos varios, y la cercanía de núcleos tan importantes como Gijón o La Calzada nos han hecho un poco de esa manera: vivir de espaldas aun territorio y a una historia que creo que en parte desconocemos, y que es bueno que desde una institución académica como el Colegio Publico de Tremañes recoja el reto de impartir además de la materias al uso, también haga pueblo, haga historia….han pasado 25 años y es hora de ir recogiendo los frutos

 Porque con el tiempo eso es lo que echaremos en falta la ligazón con el terruño, y conociendo y valorando esto podremos entender el resto.. y lo dice quien vivió durante muchos años fuera, de espaldas a esta parroquia, y hoy soy retorno aunque sea en la memoria a esta tierra, a  este pueblo como es Tremañes.

He dicho  el 30 de Noviembre del 2012 en Tremañes

Victor Guerra (Chusi el Moliñeru, hijo de Lola y Jesús el Chan.


domingo, 4 de noviembre de 2012

UN CURA DE TREMAÑES EN MEDIO DE LA REPRESIÓN DEL 1936




En el trabajo de mi amigo:  Marcelino Laruelo Roa. y su libro LA LIBERTAD ES UN BIEN PRECIADO. CONSEJOS DE GUERRA, encontré esta interesante historia sobre un párroco que tuvo Tremañes.

 Aquí les dejo con el retrato de causa que tuvo este sacerdote natural de  Grao.

Procesamiento del párroco de Tremañes. Rafael Fernández Fernández. Sobreseimiento provisional.

Natural de Grado, vecino de Tremañes, hijo de Balbina, 58 años, sacerdote. Párroco de
Tremañes. (Según datos del Archivo Histórico Diocesano, había sido nombrado cura ecónomo de la parroquia de Priero, en Salas, en 1929;  en 1956 era ecónomo en Villanueva de Duero,(Valladolid).

Declaración: 
"Que se afirma y ratifica en la declaración prestada en el atestado con las salvedades que hará a continuación y que es suya la firma y rubrica que la autoriza. Que es incierto que haya alojado en su casa, una vez liberada Asturias por el ejército nacional, al ecónomo de Albandi y a una mujer, y que es incierto igualmente que se haya relacionado con él durante la etapa roja, ignorando su actuación y paradero actual; si bien ha oído decir que ha sido fusilado. 

A nuevas preguntas, añade: que nunca fue objeto de censura, amonestación y pena canónica de ninguna clase; que es cierto que después de los sucesos revolucionarios de Octubre del 34 se interesó por la suerte de algunos detenidos, pero que sólo le guiaba el interés que un párroco puede tener por sus feligreses; que durante el tiempo de sus servicios en Tremañes, nunca hizo comentarios adversos a la política de orden y menos, favorables a la de izquierdas; que si es cierto que leía el "Avance", del que nunca hizo propaganda, era con el objeto de conocer las doctrinas en él divulgadas y rebatirlas debidamente cuando llegase la ocasión; que nunca habló de política con sus feligreses; que durante la etapa roja permaneció tranquilo en su casa sin que le molestaran mayormente los marxistas, cosa que también ocurrió con varios párrocos rurales a los que los vecinos no tenían ninguna malquerencia, sin duda, por el bien que habían hecho; que el incendio de la iglesia de Tremañes tuvo lugar una noche con ignorancia completa del indagado, que se enteró del suceso a la mañana siguiente en que le dijeron que los incendiarios habían sido guardias de Asalto y mineros ajenos a la localidad; que cree que la denuncia que contra él se ha promovido, toda ella incierta, es debida a algún compañero suyo o persona particular que le tenga mala voluntad; que después de liberada Asturias por el ejército nacional, no hizo ninguna gestión en favor de detenidos y que no manifestó que no denunciaría a nadie por impedírselo su calidad de sacerdote.

 Requerido para que designe defensor, elige al alférez jurídico provisional del Cuerpo, don Guillermo Rodríguez Quirós.

Leída, se afirma y ratifica, firmando con su S.Sª, de lo que yo, Secretario, doy fe."

Auto resumen.  En la plaza de Gijón, a 21 de Mayo de 1938.

RESULTANDO, que se incoó el presente sumarísimo de urgencia contra Rafael Fernández Fernández, a quien se imputan los siguientes hechos: sacerdote de ideas izquierdistas trasladado de numerosas parroquias por incompatibilidad con los fieles y clero; lector del diario socialista "Avance"; hizo gestiones en pro de los detenidos encartados en los sucesos de Octubre del 34; bien relacionado con los izquierdistas de su parroquia de Tremañes; hacía manifestaciones contra los partidos de derechas. Durante la etapa roja, permaneció tranquilo en su casa sin ser molestado por los rojos. No se ha comprobado testificalmente la confidencia obrante en el folio 2 del sumario, según la cual presenció revestido de los ornamentos sagrados el incendio de la iglesia de Tremañes. Liberada Asturias, decía que no podía denunciar a los revolucionarios por su condición de sacerdote. En su indagatoria niega los anteriores cargos, si bien afirma que leía la prensa de izquierdas para conocer las doctrinas de este matiz y poder rebatirlas eficazmente.

CONSIDERANDO, que tales hechos se reputan comprendidos en las disposiciones del bando declaratorio del estado de guerra y puede darse por conclusa la investigación judicial.
VISTO el decreto número 55 y demás aplicaciones de general aplicación.

ACUERDO declarar procesado a dicho individuo y pasar las actuaciones al Tribunal.

Denuncia "Don Domingo Oliva Quirós, teniente de la Guardia Civil y jefe de la oficina de Información de la Delegación  de Orden Público de Gijón, por la presente hace constar que en esta dependencia de mi mando se ha recibido una denuncia confidencial, la que copiada a la letra dice lo siguiente: "Rafael Fernández Fernández que a raíz del Octubre rojo de 1934 llegó a Tremañes como párroco, donde aún continúa. Le costeó la carrera la casa Revillagigedo y desde su ordenación como sacerdote lleva desmoralizadas, deshechas, convertidas en infierno rojo de inmoralidad, cinco o seis parroquias.

Su primera actividad llegando a Tremañes fue intervenir cerca de don Romualdo Alvargonzález Lanquine, ahora asesinado por los rojos, para que fuesen libertados tres individuos, de los cuales el más inocente tenía en su haber un asesinato. Suponiendo hubiese sido engañado, se le previno, pero a poco repitió su intervención a favor de otros cuyo historial hacía inofensivas damiselas a los anteriores. Entonces, a más de  rechazar en términos apropiados sus torpes manejos, se hizo una detallada información de tal sujeto. Y el resultado fue algo que sobrepasa la más refinada criminalidad, la más abyecta perversión. A Tremañes vino desde Priero, Salas, donde era ecónomo: azañista foribundo, volvió rojos furiosos a los zurdos haciendo entusiastas a los pusilánimes. Cínico, canalla e inmoral el cura, al actuar de propagandista se completa su obra.

Lo menos malo (subrayado en el original) que hizo en Priero fue ser él, el cura, el primer suscriptor que allí tuvo "Avance" al hacer su aparición, logrando que la casi totalidad de los vecinos fuesen también suscriptores del diario marxista. De los manejos y andanzas de este facineroso por la parroquia de Tremañes antes de las elecciones de Febrero, en ellas, en el período que siguió hasta el 18 de Julio, durante el período rojo de quince meses y luego de entrar en Gijón la dignidad humana representada por el ejército nacional, se anotan sólo las dos últimas fases: el resto omitido es del mismo jaez y  se repite indefinidamente en la hoja de servicios(subrayado en el original) de este bandido. Intimo amigo, correligionario, propagandista valiosísimo de los rojos, natural es que lo considerasen así; durante los quince meses rojos, el cura de Tremañes fue y vino por donde quiso amparado por los suyos. Cierto que se quemaron los santos, formando una pira fuera de la iglesia, asistiendo a la operación el cura revestido de ornamentos leyendo en su breviario mientras daba vueltas a la hoguera.

Al escapar los suyos y entrar los nacionales, se retrajo un tanto, temiendo le hiciesen justicia, pero muy pronto recuperó toda su desvergüenza, comenzando a actuar en funerales de asesinados como palomino sin hiel.

Por esos primeros días acogió a su casa a un buen amigo y compañero suyo de fechorías, al que había sido penúltimo cura de Albandi, Carreño, donde hizo obra semejante a la del Rafael, luego de haber dejado pulverizadas otras tres o cuatro parroquias.

Ese ex cura de Albandi, Santirso parece ser su apellido, cliente descarado de cafés de camareras y mancebías, formaba con los hermanos Mata Cubría, farmacia del Carmen y fábrica de caucho, una tertulia conocidísima aquí por su carácter propagandista de extrema zurda y de sus componentes, cura y Mata Cubría hermanos, masones todos ellos. El tal Santirso terminó colgando los hábitos, tomando una "compañera" y dando conferencias y escribiendo artículos para la prensa roja.

Si bien el tal y su coíma se guardaron los primeros días en casa del cura de Tremañes, no se creyeron seguros allí y marcharon, se dice, ignorándose el fundamento de que el Santirso cayó en manos de quienes conocían bien y le hicieron justicia plena sumarísima.

Los Mata Cubría parece que cambiaron la chaqueta roja de judíos masones y marxistas por la azul de Falange, al punto que dicen ser, uno de ellos,  un mandamás de F.E. La labor conocida, probada y repetidamente comprobada durante muchos años y muy variadas circunstancias de estos elementos: sacerdotes renegados y escoria masónica, necesita un premio que ponga punto y final a sus actividades.

Y al hacer justicia, al ver como se eliminan traidores y miserables indignos de convivir entre personas, se sentirán más seguros quienes llevan por lema: Dios, Patria, Familia. Que aún siga diciendo misa el Rafael de Tremañes, protegido por una dama tan roja como él, es algo que no puede concebirse; para salvaguardia de V.E. y hacer valer estos asertos donde estime oportuno, van  firmadas, escritas de puño y letra las seis cuartillas que integran la denuncia. (Firma ilegible)  

Y para que conste, firmo la presente en Gijón, a diez de Febrero de 1938. II Año Triunfal."
Atestado obrante al folio nº 2:

"Agustín Barrionuevo Camacho, guardia civil afecto a las fuerzas de Gijón, por el presente atestado hace constar: Que en virtud de órdenes de la Superioridad, el día 12 de Febrero de 1938 y acompañado de los de igual clase, Juan Martínez Martínez, se procedió a la detención del que preguntado por las generales de la ley, dice llamarse Rafael Fernández Fernández, de 58 años, de oficio sacerdote, natural de Grado y con domicilio en la rectoral de la parroquia de Tremañes; el que interrogado convenientemente acerca de los extremos que figuran en la adjunta denuncia, dice que en Noviembre de 1934 le trasladaron de la parroquia de Priero, Salas, a la de Tremañes, donde hasta hoy ha continuado con el citado desempeño. Este traslado se verificó en virtud de ofrecimiento del provisor del obispado. 

El manifestante ha desempeñado varias parroquias, entre éstas, las de Jove, Deva, Nava, La Borbolla (Llanes), San Esteban de las Cruces, Ables (Llanera) y las anteriormente citadas de Priero y Tremañes. Es cierto que la Casa de Revillagigedo le costeó la carrera de presbítero. Dice que, si  bien conocía de vista al fallecido don Romualdo Alvargonzález Lanquine, a este señor nunca le trató. 

Declara ser verdad que después de los sucesos del 34 intervino cerca de las autoridades entonces en Gijón, y sobre todo en la persona del capitán de la Guardia Civil, destacado en  esta villa, para que libertasen pronto a varias personas detenidas con motivo de aquellos sucesos, recordando que entre éstos figuraba una señora llamada Isabel, vecina de La Quintana, en Tremañes, y otros dos sujetos llamados Faustino y Feliciano, también vecinos de la expresada parroquia. Ignora si durante su actuación en la parroquia de Tremañes se le hiciera algún expediente informativo sobre su conducta observada acerca de los extremos que anteriormente se citan. 

Es igualmente cierto que en Priero, Salas, era asiduo lector del periódico "Avance", que tomaba en una taberna de un sujeto que actualmente se encuentra ausente de dicho pueblo. La lectura del citado "Avance" la verificaba con el preconcebido  propósito de estudiar el movimiento pasional político. Como tenía prohibido por su sagrado ministerio actuar en política de ningún género, jamás perteneció a ningún partido, ni de izquierdas ni de derechas, ni hizo propaganda de ningún género relativa a sentido político alguno.

Invitado para que exprese si el 18 de Julio de 1936 tenía noticias de que se iniciaría nuestro GMN, contesta negativamente, diciendo que ese día asistió a una fiesta en Jove en conmemoración de la Virgen del Carmen, acompañándose de los sacerdotes de Poago y cura párroco de Jove. Es igualmente cierto que no abandonó su domicilio durante el Movimiento y paseó con toda clase de libertad durante éste. En la madrugada del 24 de Agosto del año citado, quemaron la iglesia de Tremañes unos sujetos que no conoció, así como tampoco ejecutó dar vueltas a la hoguera donde se quemaban las imágenes ni leyó en su breviario mientras ardían éstas, pues el declarante, dice, estaba en su habitación de la cual no salió.

Invitado para que exprese la distancia que separa su casa de la iglesia parroquial, dice que unos doscientos metros, aproximadamente. Los hechos  que en el último párrofo se citan, no los ha denunciado a ninguna autoridad. Es cierto que en su morada acogió a don Alfredo Santirso, cura párroco de Albandi, desconociendo si el citado sacerdote se reunía en casa de los hermanos Mata Cubría, a quienes no conoce, ignorando igualmente si estos señores son masones. Ignora la actuación que haya podido tener el Santirso citado en favor de los rojos, aunque es cierto que este cura tantas veces mencionado, días después de la llagada de las fuerzas nacionales, se alojó en la casa del que depone en unión de una mujer, no conociendo su actual paradero. Preguntado sobre el tiempo que hace que está a su servicio una señora a la que califica de ama o sirvienta, dice que esta señora, llamada María Menéndez Fernández, vecina de la parroquia de Linares, Salas, está a su servicio desde hace unos diez años.

Y no teniendo más que decir, que lo dicho es la verdad, en lo que se afirma y ratifica, firma la
presente una vez leída y conforme en un todo, en unión de la fuerza instructora."

Atestado sobre la conducta revolucionaria de un sacerdote.

"Agustín Barrionuevo Camacho, guardia civil afecto a la Delegación de Orden Público de esta plaza, por el presente atestado hace constar: Que obrando en la Oficina de Investigación un escrito procedente del Juzgado Militar nº 4 de esta plaza, para su cumplimiento, el día 26 de Abril de 1938, me acompañó el de igual clase Manuel Ribera Roncero, al objeto de gestionar de la conducta revolucionaria que durante el período rojo había ejercido en favor de éstos el sacerdote cura párroco de Tremañes, don Rafael Fernández Fernández, procediendo a interrogar a don Vicente García Vázquez, de 56 años, de edad, estado, casado, propietario, con domicilio en Tremañes, quinta "Rabanal".

 Dice conocer a don Rafael Fernández Fernández, párroco de su feligresía y con el cual ha sostenido conversación, y de la expresión del citado párroco obtuvo la impresión de que se condolía de la situación de los obreros por lo que se refiere a la vida social de éstos, y, con anterioridad a nuestro GMN, un día, como hablaran de lo que se cernía sobre España, dada la actitud de intransigencia en que los obreros se habían colocado, dijo el sacerdote en cuestión que los obreros sostenían una causa justa provocados por las clases pudientes. Ha pretendido que en determinadas ocasiones, el dicente y un tal Costales de la vecindad del manifestante avalaran a personas desafectas  a nuestro GMN, desoyéndole por creer estos hechos en desacuerdo con nuestra SANTA CAUSA.

Que no tiene más que decir, que lo dicho es la verdad, en lo que se afirma y ratifica una vez leída la presente de acuerdo con todo, y firma en unión de la fuerza instructora.

Seguidamente, y a los efectos que anteriormente se citan, fue interrogada Remedios Alvarez González, hija de Manuel y María, mayor de edad, de estado, soltera, oficio, sus labores, con domicilio en Tremañes, barrio de Lloreda. La que preguntada sobre si conoce a don Rafael Fernández Fernández y sabe de su conducta revolucionaria y durante el período rojo anduvo en libertad, respetándolo todo el mundo, sin que  como a otros sacerdotes, los detuvieran y asesinaran, como ocurrió en el período rojo antes citado. No puede informar más acerca de la conducta de la persona objeto de estas diligencias. Que no tiene más que decir, que lo dicho es la verdad, en lo que se afirma y ratifica una vez leída la presente de acuerdo con todo, y firma en unión de la fuerza instructora.

Acto seguido, comparece Manuel García Alvarez, de 51 años de edad, casado, industrial, que dice conocer a don Rafael Fernández Fernández, párroco de su vecindad, y durante el período rojo este sacerdote ha permanecido en su parroquia sin que nadie le moleste, reuniéndose con los vecinos y elementos marxistas que constituían la parroquia de referencia con asidua frecuencia.

Es cierto que en los sucesos revolucionarios del 34 intervino a favor de algunos detenidos sobre los que habían recaído por la Justicia militar graves penas. No teniendo más que decir, que lo dicho es la verdad, en lo que se afirma y ratifica una vez leída la presente y de acuerdo con todo, y firma en unión de la fuerza instructora."

"Vicente García Vázquez, de 56 años, natural de Proaza, Villamejín, casado, ganadero y vecino de Tremañes, a nuevas preguntas declara que se afirma y ratifica en la declaración prestada ante la Guardia Civil, digo Orden Público, y a nuevas  preguntas del instructor, aclara que ignora la actuación que haya podido tener el inculpado por hallarse el deponente detenido en El Coto por espacio de nueve meses."
Escrito del Obispado de Oviedo.

"En contestación al atento escrito de VS de fecha 29 del pasado y recibido ayer, tengo el honor de participarle que el reverendísimo señor obispo se halla ausente en visita de varios pueblos de la diócesis, por lo que, dada la urgencia del caso, me apresuro a facilitarle los informes que desea. 

Según los datos que obran en este archivo de mi cargo, don Rafael Fernández Fernández ecónomo de Tremañes, ha sido trasladado de varias parroquias por considerarlo incompatible con el clero y fieles de las mismas, habiéndosele amonestado reiteradamente para que corrigiese su carácter. En su conducta se observan ciertas ligerezas que desdicen de su condición de sacerdote; si bien se han recibido en esta curia quejas de que durante la guerra había mantenido amistad con algunos marxistas, en realidad, los denunciantes no han concretado los cargos contra él. Esto no obstante, una vez liberada Asturias fue llamado a responder de dichos cargos ante el superior, quien después de escucharle sacó la impresión de que había obrado por miedo insuperable.

Dios salve a España y guarde a VS muchos años. Oviedo, 2 de Mayo de 1938, II Año Triunfal.

Rufino Truébano, secretario de cámara. (Dirigido al) Sr. Juez Instructor de Gijón.
Escrito de FET de JONS  Información e Investigación de Gijón.

"SALUDO A FRANCO. ARRIBA ESPAÑA

En contestación a su atento escrito de fecha 4 de Abril del corriente año, tengo el honor de  remitirle los informes referentes a Rafael Fernández Fernández, que me han sido enviados por la delegación de FET de las JONS de Tremañes; es considerado como de ideas izquierdistas del partido de Azaña. Se desconoce su actuación por llevar relativamente poco tiempo en esta parroquia. A continuación cito a las personas que pueden deponer en autos: José Costales, vecino de Tremañes, barrio de La Juvería. Lo que pongo en su conocimiento para los efectos oportunos.

Por Dios, España y su Revolución Nacional Sindicalista,

Gijón, 14 de Mayo de 1938, II Año Triunfal.

El Delegado Local. (Dirigido al) Sr. Juez Instructor del Juzgado Militar nº 4 de Gijón.
Informe de la Delegación de Orden Público. (Obsérvese la semejanza literal de este informe de la Delegación de Orden  Público con la denuncia anónima que  provoca el inicio de las actuaciones)

"Contestando a sus escritos de fecha 16 del corriente, por el que me pide informes de la conducta y antecedentes políticos y sociales de Rafael  Fernández Fernández, de 58 años, sacerdote, natural de Grado; y el de fecha 23 del actual, que me pide personas de solvencia que puedan deponer en el sumario, tengo el honor de comunicar a VS que de las gestiones practicadas se ha venido en conocimiento que el individuo objeto del presente informe, a raíz del Octubre rojo del 34, llegó a Tremañes como párroco. Le costeó la carrera la Casa Revillagigedo y desde su ordenación lleva desmoralizadas, deshechas, convertidas en infierno rojo de inmoralidad a cuatro o cinco parroquias. Intervino para que fuesen puestos en libertad tres individuos, de los cuales, el más inocente tenía en su haber un asesinato. 

Azañista furibundo, volvió rojos furiosos a los zurdos, haciendo entusiastas a los pusilánimes. En Priero fue el primer suscriptor del periódico marxista "Avance" al hacer su aparición, logrando que la casi totalidad de los vecino fuesen también suscriptores. Intimo amigo, correligionario, propagandista de los rojos, natural es que lo tratasen así, pues durante los quince meses de su dominación, el cura de Tremañes fue y vino por donde quiso amparado por los suyos. Pueden deponer en el sumario de dicho individuo: don Vicente García Vázquez, propietario, con domicilio en Tremañes, quinta "Rabanal"; doña Remedios Alvarez González, labradora del barrio de Lloreda, Tremañes; don Manuel García Alvarez, industrial, también vecino de lloreda

Dios guarde a VS muchos años.
Gijón, 27 de Abril de 1938. 
II Año Triunfal.

El Delegado de Orden Público el teniente en jefe de Información, Domingo Oliva Quirós
Declaración de un testigo. 

José García Costales de 58 años, natural de Porceyo, casado, labrador, vecino de Tremañes, declara: 

"Que conoce al que fue cura párroco de la parroquia de Tremañes, don Rafael Fernández Fernández; que su llegada a la parroquia coincidió con los sucesos de Octubre del 34 y que con tal motivo hizo numerosas gestiones en favor de numerosos revolucionarios que se hallaban detenidos; que siempre se rodeó de personas de izquierdas, lo que casi es natural, pues puede decirse que el noventa y cinco por ciento del vecindario de Tremañes es de este matiz. 

Que siempre exteriorizó su animosidad hacia la política de orden, recordando el deponente que en una ocasión, refiriéndose a los políticos de la CEDA, le dijo el encartado que eran unos rastreros y que deseaba que viniera una que terminara con todos ellos; que en otra ocasión, le dijo al deponente, que tenía ideas gilrroblistas, "que acabaría mal". No puede precisar en concreto el declarante la actuación del encartado durante la etapa roja, pues ha permanecido oculto y detenido, pero si sabe por referencias que el referido sacerdote no fue molestado por los marxistas, sino que convivió perfectamente con ellos; que por su trato constante con aquellos elementos, debe saber quiénes tomaron parte en el incendio de la iglesia y perpetraron otros atropellos en la localidad de referencia, pero que según ha manifestado el encartado con posterioridad a ser liberada Asturias por el ejército nacional, no quiere denunciar a nadie porque cree que ese es su deber. Nada sabe ni ha oído el deponente sobre que el encartado de referencia haya presenciado el incendio de la iglesia de Tremañes revestido de los ornamentos sagrados.

Leída que le fue, se afirma y ratifica en su contenido, firmando con S.Sª, de lo que yo, secretario, doy fe."
Auto acordando el sobreseimiento

El treinta de Mayo de 1938, II Año Triunfal.

De conformidad con la anterior resolución dictada por el Consejo Permanente, ACUERDO: El sobreseimiento provisional de esta causa para el encartado Rafael Fernández Fernández en concepto expresado en el inciso primero del artículo 538 del Código de Justicia Militar, volviendo a su instructor para notificación y a fin de que sea puesto aquel a disposición del Sr. Delegado de Orden Público por si dados sus antecedentes estima procedente imponer una sanción de tipo gubernativo.

El Auditor de Guerra (firmado y rubricado)

Víctor Guerra (Chusi "El Moliñeru" fíu de Lola y Chus "el Chan"