miércoles, 19 de marzo de 2008

La Memoria Perdida

Finca Valle
Me llama poderosamente la atención lo mucho que desconocemos nuestra propia historia, sabemos casi de pe a pa, los nombres de los edificios más emblemáticos de Gijón, quienes fueron sus moradores, se ha hecho toda una historiografía con todo ello.
Y aún me quedo más sorprendido cuando se escribe sobre el movimiento obrero gijonés y se habla de las agrupaciones locales republicanas o anarquistas de Tremañes con cientos de afiliados y me quedo estupefacto.
Y no dejo de preguntarme dónde estaban, y como hemos sido tan ignorantes de lo propio , incluido el que suscribe que ha dado la espalda a todo ello, durante muchos he permanecido ajeno a los avatares de la parroquia, y ahora al doblar el ecuador de la vida pues la memoria se empeña cada día en escarbar un poco más en los viejos baúles del recuerdo , y me pregunto por esos edificios de los que a veces nos habla Paco Prendes Quirós, en los cuales se acogían a personalidades como Sagasta que durmieron alguna que otra vez en las Quintas de la zona.
Y ello me trae a la memoria lo que un lector del blog, y vecino del barrio La Pechera-La Braña me preguntaba acerca de una casa posiblemente de Indianos, que aún no sé identificar, pero que a buen seguro que colgaré en el blog para que alguien nos ayude a identificarla y nos ayude a reconstruir de alguna manera su historia.
A la memoria como digo me vienen unos bellos edificios, al menos yo así los tengo impresos en la memoria, los cuales tenían una inmensa huerta pues no en vano, ocupaban una extensa manzana, que es la que hoy ocupan las naves que lindan con la carretera general (Avenida de Los Campones) con la calle Pureza y la calle Baizán. Se denominaban las Casas de la Móvila y la fachada principal daba a lo que hoy es la Quinta Manolo Valle.
Creo que eran unas impresionantes casas, de dos pisos, y con dos amplísimos portales, que fue de lo primero que vio la piqueta en la parroquia.
Luego está la Quinta de Valle, en la cual el propio Ayuntamiento tiene una instalación pero carece de documentación, que esté al público en su inmenso portal web… y así con todas esas pequeñas cosas que podían ir conformando la propia historia de la parroquia.
Tal vez sea una reivindicación para la Asociación de Vecinos.
Victor Guerra

martes, 18 de marzo de 2008

Tremañes se urbaniza

Arranque del callejón de Conchina la del Nietu

Los vecinos de Tremañes reclaman la peatonalización de la caleya del Nieto, * ubicada en los aledaños de la nueva urbanización 'El Jardín de los Campones'. Aseguran que «por ella circulan numerosos vehículos y aunque dispone de una acera, la estrechez de la vía impide que llegue hasta el final de la misma».

«Es necesario prohibir el tráfico rodado si se quiere evitar un serio accidente», afirma contundente Cándido Viñas, responsable de la parroquia y miembro de la asociación vecinal Evaristo Valle.

Según explica, su peatonalización «no perjudicaría demasiado» a la circulación ya que «la mayoría de los vehículos que transitan por ella lo hacen para evitar los semáforos colocados en la avenida de los Campones a la altura de las calles de Santa Cecilia y Dorotea y otros muchos simplemente para atajar».

Pasos de peatones

Los vecinos también reclaman un paso de cebra en esta vía, en concreto a la altura de la salida a la carretera de La Quintana aunque ya existe en ese punto un stop. «La señal está tapada con las ramas de un árbol de una finca colindante y no es visible para los conductores», señala.

Además, reclaman otro paso de peatones a la entrada de la nueva urbanización por la carretera de La Quintana que conecta con la acera del puente construido sobre las vías de Feve.

* Para este callejón se solicitó por el autor de este blog al Ayuntamiento, que le fuera impuesto el nombre de Conchina la del Nietu

domingo, 9 de marzo de 2008

Alguien más nos habla de Tremañes: Prendes Quirós.


Un buen amigo y correligionario republicano: Paco Prendes Quirós, conocedor de la vida cotidiana y política del XIX y XX gijonesa, que nos habla muchas veces de las grandes fincas de Tremañes de sus propietarios e invitados, publicaba estos días en el Diario La Nueva España este artículo:

Lo mixto es la mezcla, y un barrio mixto y mezclado, entre vivienda e industria, lo tenemos aquí, bien cerca, en Tremañes. Allí nacieron los polígonos industriales de Gijón... obra de la obra y de Bankunión, que también fue obra de la obra.

Cuando a Gijón llegaba el expreso de Madrid, después de diecisiete horas de viaje, por la única vía tendida, salía de Gijón el «mixto», echando humo, de la estación del Norte.

Estación que culminaba entonces, la llamada «Gloria» -hoy en el olvido-, y su playa de la Gloria. Estación del Ferro-carril del Norte, hoy desamortizada y que es el más inútil y, urbanísticamente hablando, el más molesto de los museos, posibles e imposibles, que imaginar se pueda... se levantarán las vías convencionales, y la «Gloria» quedará en su lugar. Justo en el medio, como el jueves...

Mixtos eran, también, los numerosos bares-tienda de parroquias y aldeas, antes de que nacieran las grandes superficies comerciales, como la del campo de Buenavista, aunque desde ella poco campo se vea y, seguro, aún menos caja verán los comerciantes del campo de Uría, Campomanes, Cervantes, Gil de Jaz...; también eran mixtos los bares de Tremañes con algo de comercio, y velas para alumbrar.

Y los de Jove. Y los de Contrueces, Somió, Caldones, Cenero, Veriña, Fano y la Guía, «lugar a cuarto de legua de Gijón, una de sus aldeas más pintorescas, donde se venera, en capilla que no es más que un cobertizo de teja vana, cerrada por delante con un grotesco enrejado de tablazón sin pulimentar, la Virgen de la Buena Guía, abogada especial de los mareantes, sobre la que la tradición consigna que, si en noche de tormenta se da una vuelta a la teja mayor del cobertizo, el viento cambia instantáneamente, abonanzando el tiempo en seguida...» Milagro de la teja; o milagro de la Virgen de la Guía... la de la Buena Guía.

La Guía nada tiene hoy de aldea mixta; al contrario, todo lo tiene de elegante zona residencial en el camino de la Laboral, el tanatorio y el Hospital.

La industria local, cuando invadió Tremañes, se llevó por delante sus casonas tradicionales, que allí hubo veraneo de lujo, y sus huertas; y con las huertas, las humildes casitas de planta baja, que fueron consuelo, tajo y refugio del obrero mixto, dos tercios de siderúrgico y el otro de hortelano, avicultor o lechero.

Lo lógico hubiera sido convertir Tremañes en zona industrial pura, y dura... ¡Vecinos fuera, y todos a trabajar en, para y dentro de la nave! Pero se prefirió la mixtura; y entre naves, siguieron, y siguen, algunas casitas, y, para que no quedaran solas, se levantaron otras, mayores y más bonitas. Hasta hay semisótanos habitados, con ventanitas a poco más altura que el ras del suelo, «cucada» londinense o neoyorquina...

Una gran empresa nacional, después de construir sesenta viviendas, levantó las banderas de sus solares, y el Ayuntamiento, jardinero a la fuerza, aprovechó la retirada para ofrecer al vecindario, a cambio de algo, un magnífico y amplio parque.

Hasta hace bien poco, eran las naves las que comían las casas, pero ahora -si no ocurre en la calle del Melón, no ocurre en ninguna parte-, bonitas casitas familiares, a menos de trescientos mil euros, se preparan para tragarse un viejo solar de Renfe, y una nave...

Cuando llegaba el expreso a la «Gloria», salía el mixto echando humo... ahora, casi lo mismo, pero en vez del chacachá y el humo del tren, sale la especulación rumbo a la gloria, echando euros-ciudad... o haciendo de la ciudad millones de euros. Que la cosa es mixta.

Francisco Prendes Quirós

sábado, 1 de marzo de 2008

EN CORTO MATÍAS GONZÁLEZ PRESIDENTE DE LA PEÑA BOLÍSTICA RECULTA



/ G. MATA
La bolera Reculta se inauguró en el año 1942 en la finca del Bar Casa Reculta de Tremañes. Veintiún años más tarde se creó la Federación Asturiana de Bolos, momento en el que ya se registró de forma oficial esta peña. En la actualidad disponen de unas buenas instalaciones con dos boleras, una de ellas cubierta en su totalidad, sección de llave y rana y un gran espacio de recreo. Matías González, presidente de la peña bolística Reculta desde hace nueve años, compagina su trabajo en la enseñanza con su afición por los bolos.

-¿Cómo surge su pasión por este deporte?

-Cuando se trasladó la bolera Reculta a Pachín de Melás, la entonces directiva, con el fin de promocionar los bolos, enviaba circulares a los centros educativos para ofertarles la actividad extraescolar de los bolos. Cogí a un grupo de chavales y me acerqué a la bolera. Fue mi primer contacto con la cuatreada. Allí nos dieron las primeras enseñanzas y nos enrollaron de tal manera que acudíamos casi a diario. Ahora, si no voy todos los días me falta algo.

-¿Qué actividades hacen en la bolera?

-La primera regla es la convivencia, el disfrute del tiempo libre. Unos comentan las partidas, las noticias, los achaques, los espacios culturales y recreativos de Asturias con el sonido de fondo de los bolos.

Pero la actividad base es el juego de los bolos, que se practica todos los días del año.

-¿Cómo acercan los bolos a los aficionados?

-Una de las formas de más éxito es el trofeo 15 metros. Es un torneo que se acorta la distancia de lanzamiento de 20 a 15 metros. Pueden participar todos y comprobar la dificultad de poner cada bola en su sitio para derribar los bolos. No hay límite de edad. De hecho todos los años juega Germán, que actualmente tiene 84 años.

-¿Qué es lo más gratificante de su trabajo en la bolera?

-Tenerla abierta todos los días. Es un trabajo que hacemos de forma desinteresada entre muchos aficionados. Echamos muchas horas, pero tiene la compensación y la satisfacción de encontrar buenas relaciones, compañerismo y convivencia. Cuando los resultados deportivos acompañan, la euforia es total.

martes, 26 de febrero de 2008

Basures en Senda Verde de La Camocha


Acabante d'aportar al mió llar el folletu de propaganda del Ayuntamientu Xixón

col títulu de 'Natural de Gijón', nun pueo sinón entrugame pol vertedera illegal asitiáu na sienda verde. Esta sienda percuerre una antigua vía de ferrocarril, agora asfaltada ente La Camocha y Tremañes, que tien previsto continuase fasta la costa. Pues bien, a un llau d'esta sienda bien transitada por caminantes y ciclistes tolos díes, y qu'arrodiadad'árboles supon un pulmón de relax pal ciüdadanu, hai un inmensu vertedero illegal de restos d'obres industriales. Tá al llau del campu fútbol onde xuega La Braña y allégase fasta la ponte l'autopista. Ye un basurera enorme, enllenu de restos d'elletrodomésticos, cachos de vehículos y sobremanera de materiales d'obra, vidros, cementu, lladriellos, tierra, plásticos y un montonáu más de desfechos industriales, que tiren ehí ensin control dalu.

Tremañes ye territoriu Urban, pero esi vertedero de xuru que n'Europa nun lo conocen porque sinón retiraríen esi sofitu tan importante pa meyorar les periferies degradaes de les ciudades de la Xunión Europea. El citáu folletu 'Natural de Gijón' presume d'actuaciones periurbanes y d'integrar lo verde na fastera urbana y específicamente nos senderos qu'arrodien la piudá.

De lo que nun falen ye del so deficiente mantenimiento, del qu'esti macrobasureru ye un bon exemplu. Da la impresión de que se faen coses, pero que nun se faen seguimientos d'elles, coló que acaben perdiendo'l so valir col tiempo y los malos usos.

Espero qu'esta zuna tenga igua y qu'esanicien esi vertedera pa que los usuarios de la sienda verde podamos esfrutar braeramente d'ella.

sábado, 23 de febrero de 2008

TREMAÑES Y SUS AUTOBUSES


Tremañes acusa a EMTUSA de usar «autobuses de tercera» en sus líneas.

Los usuarios de la 14 y la 25 han tenido que hacer transbordos en varias ocasiones debido a las averías de los viejos vehículos
23.02.08 -
LoLs vecinos de Tremañes están cansados de que «los peores autobuses» vayan para las líneas que hacen servicio en su parroquia. Se refieren a las líneas 14 (Humedal-Tremañes-Sotiello) y 25 (Tremañes-Infanzón). Recientemente, los usuarios se vieron obligados a hacer transbordo en la zona de El Plano debido una avería. Según informaron a la Asociación de Vecinos Evaristo Valle, el incidente se ha repetido más veces. Pero este problema viene de lejos. «Llevamos años así, esto no es de ahora», explica el presidente de la asociación, Enrique Cerra. «Aquí siempre llegan los autocares de segunda o de tercera mano», añade.

En Tremañes no salen de su indignación. Saben que el pasado mes de enero EMTUSA reforzó su flota con seis autobuses articulados, de gran dimensión. Sin embargo, esas nuevas adquisiciones fueron a parar a la línea 1, que hace el recorrido El Cerillero-Hospital de Cabueñes.

Los vecinos aclaran les parece muy bien que se utilicen los nuevos vehículos en esa línea. Comprenden perfectamente que al ser los de mayor capacidad -137 plazas frente a las 57 del resto de la flota- se utilicen en el recorrido que concentra mayor demanda de viajeros. Sin embargo, se quejan de que «lo peor» de EMTUSA vaya para su barrio. Porque una avería puede suceder en cualquier momento a cualquier vehículo, pero lo que ocurre en Tremañes se repite desde hace mucho tiempo.

En su opinión, la empresa municipal debería tener en cuenta que las líneas 14 y 25 son de las más largas de Gijón. Además, en su recorrido los autocares deben enfrentarse a importantes pendientes como las de La Providencia y el cementerio de Deva. A la dirección de EMTUSA no debería extrañarle sus peticiones, ya que sólo piden disponer de vehículos con garantía de hacer en condiciones su recorrido.


Lo cierto es que esto no es nuevo en Tremañes, ya en los tiempos de Mena, un conductor que recorría el trayecto Gijón-La Braña- Lloreda, la línea de Tremañes , era casi como las diligencias , con un par de ella al día bastaba, tanto es así que jugábamos tirados en la carretera y cuando venía el autobús renqueante pues nos apartábamos, y se puede decir que teníamos parámetros de referencia pues el marido de Eloisa la practicanta, era chófer de bus de la Universidad Laboral, y traía a casa a veces aquellos hermosos autobuses que lucía la Uni, y los podíamos comparar uno y otro.

Supongo que como Tremañes era la aldea, pues con cualquier cacharro valía para el servicio, perimero eramos pocos, luego porque la emigración portuguesa pues lo enfangaba de olores, pues eso las unidades más desastrosas, o recorridos de ambulante por medio Gijón y con horarios que ni os cuento. De hecho era más factible ir hasta La Calzada andando y coger allí cualquiera de la innumerables líneas que esperar y esperar horas y horas a que el autobús llegase bien desde Uninsa, como hacía antes o bien desde Gijón, desde el quinto coño...

Lo cierto es que han pasado los años y esas protestas vecinos me resultan tan familiares

sábado, 16 de febrero de 2008

Dias de Radio y TV


Dias de Radio y TV

La cierto es que la televisión nos cambió la vida y con ella hasta podríamos decir que llegó el sufrimiento, mientras no la hubo nuestra vida de infantes titilaba entre los juegos y escuchar la radio.

La radio fue nuestra guía fue la radio con aquellas novelas radiadas por Guillermo Gutierrez Asecas o los capítulos que emitía la Cadena Ser el popular y entrañable programa "Matilde, Perico y Periquin", sainetes interpretados por Pedro Pablo Ayuso , Matilde Conesa y Matilde Vilariño cuyas voces daban vida al travieso a las travesuras de "Periquín".

Y entre esas historias también contábamos con las voces de Juana Ginzo y Guillermo Sautier Casaseca que daban vida a novelas que iban poblando nuestra vida de ilusionados infantes todo ello acompañado por la música del momento Joselito, Marisol, Antonio Molina, también cantamos el “Porompompero” con Manolo Escobar, o nos embelesamos con “Esos ojitos negros” del Dúo Dinámico y veíamos a Karina “buscando en el baúl de los recuerdos”.

Los sesenta son la década de la música y de las series de televisión; de los festivales de San Remo, Benidorm y Eurovisión. De los cantantes italianos, de los franceses y de los anglosajones, aunque lo que `predominaba era las cupletistas y las tonadilleras, y todo ello lo íbamos escuchando con una voz en off , mientras andábamos tirado por la cocina jugando con los fuertes de indios y vaqueros, o lo que quedaba de ellos.

En aquella España del momento empezaban a triunfar los Pekenikes, los Brincos, los, los Bravos, los Cinco latinos, Rosa Morena, , Juan y Junior, Fórmula V, Los Sirex, José Guardiola, Luis Gardey, Raphael y Manzanero , pero aún nos faltaban algunas hornadas para conscientes y disfrutadores de todo ello.

Pero ese mundo fue desplazado por la televisión, yo había visto alguna en Gijón , en la Peña de Caza La Armonía, pero poco, pero cuando llegó la tele al barrio aquello fue el despelote, por un lado la presión por estar en los bares para ver nuestras series, y de cuyos locales pues éramos echados a cajas destempladas, y no era para menos porque podíamos estar horas y horas allí metidos.

En casa no hubo tele hasta que la situación se hizo insoportable, pues todas las noches había la de dios en cristo para que nos dejaran ver la televisión en casa de los vecinos, sobre manera los fines de semana.

Verla en casa de algunos era imposible, en casa de Eloisa la practicanta, aunque éramos íntimos amigos de sus hijos Angel y Eduardo, su abuelo Octavio no le gustaba mucho que hubiera gente por la casa, con lo cual la frecuentábamos más bien poco; con lo cual a los únicos que conocíamos que tuvieran tele en casa, eran nuestros vecino de enfrente Carola y el Parrichu.
Por la tarde del domingo veíamos si nos dejaban en el Bar la Bolera: Viaje al Fondo del Mar, o Bonanza.

Por las noches corríamos a casa de Carola con nuestros pequeños bancos, y allí en primera fila a los pies de nuestros invadidos anfitriones nos pasaban las horas viendo aquellos programa de miedo como: Es usted el Asesino, de los Narcisos Serrador (padre e hijo) o los programas de acción Los Intocables, o El Santo, o el interminable Fugitivo, o Los Vengadores, o concursos de la época.

Hoy todavía me pregunto cómo era posible que Carola y el Parrichu, pudieran aguantar tanta chiquillada en su casa pues éramos además de ellos dos, y de su nieta, éramos mis hermanos Marigel, y Jose Javier, y el que suscribe, los Taboada José Manuel y Maria José que era toda preciosidad de la cual andábamos todos prendados, y al grupo se unía Miguel Angel, el de Vidal y Vida. Toda una troupe que se quedaba hasta que salía el himno nacional y se acaban las emisiones.

Luego hubo TV en casa y fue, la leche, porque irse a la cama era todo un lío, y estar en la cama y oir la como los padres veían la TV era toda una tortura, amen de que los castigos empezaban a ser más psíquicos que físicos, el zapatillazo fue suplido por aquello de hoy no ves la tele.
Qué tiempos aquellos.
Para ayudar a Recordar