viernes, 19 de octubre de 2007

A TREMAÑES LE HA TOCADO LA LOTERIA

Hace décadas éramos vecinos de Gijón, considerados y tratados como de tercera o cuarta categoría.

En qué lo notábamos?, puede preguntarse el lector… pues en mil y un cuestiones, en cómo estaba el barrio en general, cajón de sastre de las políticas de integración a base de guetos;, en como la políticas de integración y calidad cuando llegaban a estas tierras se volatizaban en mil pedazos, así nos fuimos llenando de poblados, de polígonos cutres, de contaminación y porquería, no es que estemos mucho; pero se nota el cambio en la mejora de la urbanización aunque el estilo es más bien cursi a los “gabinoniano” que lucen algunas calles,

Hay rincones que parecen como Medellín, grandes chalets en medio del chabolerío, pero estámos dando pasos de gigantes y hasta nos íbamos creyendo creíamos ciudadanos de Gijón y además de pleno derecho.

Pero la realidad nos ha puesto de nuevo en nuestro sitio, no haya nada más que ver los titulares, las noticias y las descripciones seudo literarias sobre nuestro barrio y sus aconteceres que se han desparramado estos días en la prensa diaria.

Hemos sido una vez más cartel de lo cutre, guión malo de mercheros, payos y gitanos, se ha vuelto a recuperar el argot que nos diferenciaba , y se nos ha hecho aparecer como un buen escenario de la novela “negra y gótica”.

Tal vez Paco Ignacio Taibo que tantos problemas tiene con su Semana Negra en la zona rica de Gijón , podría pensarse trasladarla a estos ámbitos; repartirla por Mora Garay y mezclar sus negratas de manta con nuestros mercheros en gratinada simbiosis, y colocar por entre las naves de Bankunión, esquinas ideales para el amor furtivo a los quiosqueros de comida barata y dejar el resto más fino para colocar por entre la modernez de las nuevas naves , haciendo contrapunto su puntilla fina y lo cursi de Tremañes, pues la verdad es que el relato que nos han hechos estos días con los crueles sucesos acaecidos no es para menos.

De esta manera Tremañes renacería como barrio de Gijón, constituyéndose en una cuna cultural de primer orden que sintonizaría de puta madre con los nuevos empadronamientos que va a tener el barrio, no crean ustedes que vendrán de la mano de los propietarios de las nuevas viviendas, qué va. Será algo más fino que nos dará hasta cachet y todo.

Pues nos vamos a codear con lo finolis de Gijón, vamos a poder ver bragas de satén , ligueros de terciopelo , y bugis de última hora, pues creo que se piensan colar en el Centro Médico de Tremañes, parte de los pacientes del Doctor Andrenio.

Pue seso ya que las políticas culturales y sociales del Ayuntamiento no nos alcanzan pues que al menos se logre a base del roce, pues ya se sabe del roce algo nos quedará digo yo.

Y a ver si de una vez por todas erradicamos esos titulares del “Ocaso” que de nuevo se ciernen sobre nuestra parroquia.

Pues eso que nos ha tocado la lotería gracias al Doctor Andrenio

domingo, 14 de octubre de 2007

UNA COMUNIDAD EDUCATIVA EN MARCHA


El centro se interesa por el plan de actividades en días festivos y épocas vacacionales

Las ideas de la comunidad educativa del Colegio Tremañes para dinamizar el barrio no se quedan sólo en reclamar la unidad de primer ciclo de infantil. Maxi Marín, director del colegio, considera que es el momento de programar más actividades «tanto en horario extraescolar, como paraescolar». De ahí que estén ilusionados con poder conseguir que el Ayuntamiento les incluya entre los centros con planes de apertura prolongada, por semana, en días festivos o vacaciones. Unos planes a los que la propia Alcaldesa aludió en el inicio del curso en Gijón, con el compromiso de articular las medidas necesarias para llevarlos a cabo sin mucha dilación.

«Nuestra idea, lo que nos gustaría, es ir caminando en la dirección de convertir el colegio en un polo de atracción y de actividad del barrio, que no cuenta con muchas más infraestructuras para ello. Ahora nuestros alumnos tienen clase en jornada continua y cuando salen del comedor tienen alguna oferta extraescolar que prolonga su estancia en el recinto hasta las cinco o cinco y cuarto de la tarde. Pero luego a muchos les quedan dos o tres horas de callejeo que se podrían aprovechar de otra manera. Lo que queremos es que esas posibilidades se prolonguen, tanto para nuestros alumnos como para otros jóvenes del barrio, incluso para adultos, por lo menos hasta las 7 de la tarde. Pero para eso se necesita un proyecto que respalde el Ayuntamiento y en el que pueda colaborar, incluso, la asociación de vecinos. Que nos consideren un centro piloto de apertura en vacaciones y períodos no lectivos también sería algo muy interesante», explicó el director.

Además de la entrevista con el concejal de Cultura y Educación, la comunidad escolar de Tremañes también buscará el encuentro con el concejal de Deportes, José Ramón Tuero, «porque somos de los pocos colegios que aún no tienen pista cubierta».