domingo, 4 de abril de 2010

SEMANA SANTA con zapatos nuevos

La Pascua, siempre ha sido en al aldea,un momento en los hombres y mujeres sacudían la modorra invernal, para prepararse para el tema de la fiesta que suponía la Pascua “florida”

Lo cierto es que había un cambio de costumbres, yo creo recordar de que no teníamos vacaciones ni antes ni después de la Semana Santa propia, o sea que solo contábamos con los días de Semana Santa, lo cual no era poco.

Eran días de ajetreo para las madres contenerse en los gastos para esos días disponer de unos ahorrillos para poner al personal menor de punta en blanco, siempre recuerdo a los Hermanos/as estrenando, pero poco estreno veíamos en las madres… y en los padres menos aún pues la mayoría no acudían a los misas tan obligatorias de Pascua. AL menos el mío que hacía lo mismo que sus convecinos.IMG_0001

Tal vez algunos más jodidos que otros, porque en esos días lo curas presionaban para que no se trabajara en las huertas complementarias o se efectuaran en las fincas y casas  trabajos ya que eran días dedicados para el señor.

Cuando éramos más  pequeños lo cierto es que todas esas preocupaciones de las prohibiciones, poco nos importaban, ya que ni el baile, fiestas u otras manifestaciones no nos competían, lo nuestro era el anchuroso mundo de la aldea, poder correr de un lado al otro , a Jove, La Camocha, todo eran correrías.

EN medio estaba claro está las cosas de palacio, o sea que había que estar al punto para ir a probar con la sastra, o casa de Maribel el jersey que estrenabas, o ir de compras para probar trajes y aditamentos, de ahí que siempre por pascua teníamos esa pinta de lechuginos, o sea de estrene, eran fechas en que el gran fotógrafo César hacía su agosto , recorriendo las cuatros esquinas de Gijón para sacar fotos al personal…  

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IMG_0003En esas fiestas cuando había televisión , la cosa cambio porque los seriales sagrados, Espartaco, Las sandalia del Pescador, Benhur.. etc hacían su labor de comernos por unas horas el tarro infantil, y entonces queríamos ser como aquellos santos, como Marcleino Pan y Vino, o Fray Escoba, nos arrebataba a todos en un puro ascesis místico del cual se aprovechaba el clero secular de la aldea.

Apretaban con multas a los padres trabajadores de su hacienda  por trabajar en fiestas de guardar y hacia en esta comparsa de colaboracionistas la Guardia Civil que ejercía también su trabajo de presión para que hubiese jornada de brazos cruzados.

Eran tiempos de rutinas, recuerdo que siempre llevaba una palma a mis padrinos, Isidro e Isabel, que vivían en las casas del Estanco, allí ese día había algún bizcocho que mojar en el vino dulce… siempre me gustaba ir aquella casa porque olía diferente… allí comandaba aquellos dos viejecitos Maria, chulapa y mujer enérgica por cuyos perniles y grupa muchos suspiraban, es curioso lo han cambiado las cosas, ahora al personal le chiflan las flacas, en aquellas épocas las que quitaban el hipo eran las rumbosas señoras de  empaque y cuerpo rotundo, altas y fuertes, duras como pedernales y blancas como las azucenas, como María , o la la Guardesa del Carreño.. un estilo al la Otero de Onda Cero… Señoras de rompe y rasga…IMG_0005

Tras llevarle la palma o el laurel , por lo cual podamos de forma natural todos los laureles del marquesado de Tremañes, venía la tarta, siempre envidié a los demás , porque mi padrino Isidro debía estar abonado a la misma confitería y a la misma tarta, porque años tras año allí llegaba una tarta de crema que no gustaba a casi nadie, y además no estaba coronada por los espectaculares huevos de pascua, esos rechonchos huevos de chocolate que le ponían a mi hermano o mía hermana, aunque con respecto a estos monicacos siempre estaba el baile de quienes eran sus padrinos, la madrina de mi Hermana Marigel era Angelita la de Parri, pero el resto era una mezcolanza que nunca se sabía muy bien quien era.. si era yo o mi padre de mi Hermana pequeña…

Para que saberlo ni tenía perras, ni le iba a regalar nada, o sea que si fui padrino de alguien lo llevó crudo toda su vida, porque nunca tuve un duro ni crea que lo tenga.

De este modo se celebraban esos días en casa la Pascua, que tampoco fuera que mi madre fuese muy cumplidora con eso de no comer carnes.. etc..

Chusi

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Quiza el año llege a la villa una damisela con palma para usted muy señor mio...

Anónimo dijo...

muy lindo tu relato chusi